Gato por liebre en la reforma de las pensiones




Por Juan Ramón Rallo, Faro, Universidad del Desarrollo

El gobierno de Gabriel Boric aspira a modificar radicalmente el sistema de pensiones chileno. Según ha anunciado, se trata de avanzar desde un modelo de capitalización puro a un modelo mixto, que combine elementos de reparto y capitalización. El propio Presidente ha afirmado en varias ocasiones que los sistemas de reparto puros –como los que están presentes en España, Grecia o Italia– no funcionan porque, cuando la demografía se tuerce, llegan inexorables los recortes de las prestaciones. Por eso, dice, resulta necesario retener lo mejor de cada sistema: el ahorro y la inversión personal del sistema de capitalización y la solidaridad intergeneracional del sistema de reparto.

La realidad, sin embargo, es que el modelo que se pretende implantar en Chile no es uno mixto, sino uno de reparto puro. En un sistema mixto, parte del ahorro previsional de los ciudadanos se invierte en la economía real a través de cuentas individualizadas, mientras que la otra parte sí se destina a la redistribución intergeneracional. Sin embargo, el Presidente Boric no pretende remar en esa dirección: su plan es que el ahorro previsional obligatorio de los chilenos se destine, sí, a unas cuentas individualizadas que incluso proporcionen una cierta rentabilidad nocional a los trabajadores, pero sin invertir ese ahorro en la economía real. Ese dinero se utilizará, en cambio, para pagar las pensiones de la actual generación de chilenos a cambio de que, en el futuro, las generaciones venideras sufraguen las pensiones, con el dinero de su cuenta individual, de la actual generación de trabajadores.

La sostenibilidad del sistema, pues, no descansa en la acumulación de activos productivos que proporcionen una rentabilidad al inversor, sino en que siga habiendo un amplio, creciente y suficiente número de cotizantes que permita hacer frente al gasto público en pensiones.

Los sistemas de cuentas individuales nocionales no son sistemas mixtos, sino sistemas de reparto puros con una organización más transparente y flexible que aquellos otros sistemas de reparto puros donde tales cuentas individuales nocionales están ausentes. En un reciente documento donde reflexionaba sobre los graves problemas de sostenibilidad del sistema previsional de reparto puro español, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, reconocía que los sistemas de cuentas individuales nocionales (el modelo mal llamado “mixto” que Boric pretende implantar en Chile) tenían análogos problemas de viabilidad a los de reparto puro porque, en el fondo, eran sistemas de reparto puro: “Los sistemas de cuentas nocionales (…), en la medida en que se siguen financiando bajo el principio de pay-as-you-go [reparto puro] no evitan tener que definir las pensiones en función de los fondos [públicos] disponibles para financiarlas”. En la reforma de las pensiones, Boric ofrece gato por liebre.

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