Ley de insolvencia y reemprendimiento

Economistas mantienen proyecciones de crecimiento para el año pese a “tropezón” de agosto



SEÑOR DIRECTOR

Tal como se señala en la edición de Pulso del 12 de octubre, la cantidad de empresas que se acogieron a procesos de liquidación aumentó significativamente en septiembre, llegando a 178 firmas, es decir, un 56% más respecto al año anterior. Sin duda, el desconfinamiento y la reapertura gradual de las actividades económicas están dejando al descubierto la real magnitud de la crisis.

Es probable que en los próximos meses veamos nuevos aumentos, por eso es necesario acelerar algunas medidas que podrían ayudar a contener este impacto. Hace unas semanas se inició en el Congreso el trámite de las últimas modificaciones a la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, un proyecto positivo pero que requiere mejoras en la línea de fortalecer los procesos de reorganización. El texto del gobierno no incorpora incentivos para que las entidades financieras otorguen créditos a las empresas que ya tienen un acuerdo de reorganización aprobado. Darles preferencia en el pago, por ejemplo, podría ayudar a que el sector financiero tenga un rol más activo.

La legislación no solo debe facilitar los procesos de liquidación, sino que también debería permitir que las empresas, especialmente las medianas y pequeñas, cuenten con todas las herramientas para reorganizarse y volver a empezar después de la crisis.

Nicolás Mena Letelier

Veedor concursal

Ex subsecretario de Justicia

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