Libertad condicional a Jones Huala

Jones Huala



SEÑOR DIRECTOR

Hace pocos días a Facundo Jones Huala, activista mapuche argentino, se le otorgó la libertad condicional a través de un recurso de amparo acogido por la Corte de Apelaciones de Temuco, revirtiendo la decisión de la comisión de libertad condicional, que de manera unánime había rechazado otorgársela, con la participación del embajador de Argentina en Chile, quien se presentó para defender la libertad de quien, supuestamente reivindicando la causa mapuche, atentó contra una familia, maniatándolos para posteriormente quemar su hogar. Por dicho hecho se le condenó a 9 años de cumplimiento efectivo por incendio y porte ilegal de armas, de los cuales solo cumplió 2 privado de libertad.

Lo anterior es preocupante, no solo por la gravedad de los delitos, sino porque además no se respetó la decisión de un órgano administrativo, especialmente convocado para el efecto e integrado por jueces que sopesaron informes, entre otros psicosociales, que fueron fundamentales para tomar la decisión, ya que ahí se revelaba la nula conciencia del mal causado y arrepentimiento, por lo que seguía siendo un peligro para la sociedad.

Queda en evidencia una vez más que en la etapa de ejecución de la pena tenemos una gran falencia, ya que, a través del amparo, no hay contraparte para tener bilateralidad o contradicción, perdiéndose una garantía mínima del debido proceso. Ni la víctima u otra persona interesada puede participar de la audiencia donde algún interno solicita la libertad, previamente denegada, y así tener la posibilidad de oponerse. Más aún, dicho interno goza de defensa gratuita que todos le garantizamos a través de la Defensoría Penal Pública.

El amparo es cada vez más recurrente para lograr la libertad condicional. Las cifras son escandalosas. Los tribunales de ejecución de pena podrían ser una gran medida, pero no impedirían continuar con esta práctica, la cual carece de recurso para revertir una libertad otorgada, a diferencia de lo que ocurre en el evento de denegarse la solicitud. ¿Quién protege a las víctimas? Aún no lo sabemos. La silla de la víctima en el tribunal sigue vacía.

Andrés Longton

Miguel Mellado

Diputados RN

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.