Más que un asunto de lenguaje



SEÑOR DIRECTOR:

El errático episodio vivido con el cambio de nombre de la institución “Primera Dama” por el de “Gabinete Irina Karamanos” pudiera parecer algo trivial, pero en realidad, si el asunto se examina con atención, es revelador de cuestiones bastante profundas y estructurales de la mentalidad de quienes hoy ejercen el poder.

Aparte de evocar una reminiscencia de lo que antaño se conoció como el culto a la personalidad, expresa de manera muy esclarecedora la relación que la generación gobernante establece con el uso del lenguaje y con el diseño estratégico de sus acciones comunicativas, ello en el contexto de la visión redentora que inspira el accionar gubernamental, el desdén hacia todo lo conseguido por el país en distintos ámbitos de su desarrollo con anterioridad a que ellos despertaran a la conciencia social y política, y la pesada densidad de la argamasa ideológica que orienta su labor.

En el fondo, el episodio mencionado provee pistas útiles para intentar comprender la visión de mundo con que la actual generación, ni más ni menos, pretende corregir la historia nacional.

Gustavo Cárdenas Ortega

Abogado

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