Necesidad de justicia

Punta Peuco



SEÑOR DIRECTOR

Es natural asociar los delitos de lesa humanidad con crímenes horrorosos que no merecen conmiseración alguna. Sin embargo, en el caso de muchos de los militares que cumplen condena por violación a los derechos humanos se deben tener en cuenta algunas salvedades.

Primero, tales delitos fueron tipificados en nuestro país recién el 2009, por lo que increíblemente se les aplica una ley con efecto retroactivo; y se hace con el propósito de negarles la ley de amnistía. Segundo, están sometidos al antiguo sistema procesal penal, eliminado en Chile precisamente por no ofrecer garantías del debido proceso. Tercero, la mayoría de los condenados tenía muy bajo rango y su participación fue bastante indirecta en los hechos de los que se les acusa; en un entorno de grave crisis sociopolítica cumplieron legítimas órdenes militares que en nada contradecían a su conciencia moral. Por último, a nadie escapa el activismo judicial que, en el caso de los militares, ha validado ficciones jurídicas que contradicen la razón y aceptado pruebas que no se sostendrían en un juicio formal.

Ahora, ante la pandemia del coronavirus, nuevamente se les discrimina impidiendo que los ancianos y enfermos, que no representan una amenaza para nadie, puedan cumplir el resto de la condena en su domicilio. En cambio, se otorgará ese beneficio a los reos comunes, muchos probablemente de mayor peligrosidad para la sociedad. ¿Es eso justo? ¿No merecería al menos un análisis caso a caso?

Miguel A. Vergara Villalobos

Comenta

Imperdibles