Negociar para no acordar



SEÑOR DIRECTOR

En La Tercera se han hecho varios reportajes y entrevistas sobre la negociación de “mínimos comunes” que el Congreso lleva adelante con el gobierno para buscar una salida a la crisis sanitaria. Sin duda, es más que una crisis sanitaria, ya que enfrentamos crisis de confianza, recursos y procedimientos en la política, la economía, las instituciones. Como todo lo anterior está muy interrelacionado, es una crisis general, lo que exige acuerdos nacionales.

Una manifestación de la crisis es el rechazo a un concepto esencial para el funcionamiento del país, y para superar la situación actual, que se define como llegar a acuerdos. Si no es un acuerdo, ¿qué sería entonces? Buscar una salida, plantear mínimos comunes, llegar a identificar políticas para aprobar en conjunto, y otras frases, son simulaciones para evadir la expresión maligna, llegar a acuerdos.

Los parlamentarios y el Presidente (y por extensión sus colaboradores) son elegidos y tienen una remuneración del Estado, es decir, de todos los chilenos, para hacer su trabajo, que en lo esencial es llegar a acuerdos. Si no lo hacen y buscan imponer sus visiones, o tratan de usar procedimientos reñidos con la democracia representativa que están obligados a respetar, no están cumpliendo con su mandato ni están teniendo la altura que la crisis requiere.

La reiterada negativa a plantear que una negociación se hace para tratar de acordar algo, parece remitirnos al “no cumpleaños” celebrado en Alicia en el País de las Maravillas. Lo distinto es que vamos camino a estar en el país de las decepciones.

Hugo Lavados Montes

Ex ministro de Economía

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.