No basta dialogar



SEÑOR DIRECTOR

“Las palabras son el depositario de una experiencia común, a veces de larga data, reiterada y relevante para la comunidad”, dice Pedro Gandolfo. Son el medio de comunicación por excelencia que nos permite comprendernos, discrepar, ponernos de acuerdo. Pero la condición básica para que ello sea posible es que concordemos con su significado. De no ser así, nuestras conversaciones, diálogos entre grupos y hasta escritos no nos llevan a buen puerto.

Cuando el sentido y significado que aparentemente expresan es tan distinto para cada interlocutor, nos engañan, confunden y no conducen a entendernos. No abusemos de las palabras y si queremos decir algo que puede ser distinto, su alcance es vago o tienen matices que se alejan de lo que siempre hemos entendido, tenemos la obligación de dilucidarlas a priori por cada uno de los actores en juego.

Hoy, bombardeados por arengas, discursos, comisiones, convenciones y candidatos, no basta dialogar, bendita herramienta para convivir y llegar a consensos posibles.

Patricio Gross

Arquitecto

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