¿Nuevo ciclo para la política exterior?




SEÑOR DIRECTOR

La coincidencia del proceso nacional y del surgimiento de una nueva etapa del orden internacional y de la globalización nos muestra que vivimos un punto de inflexión en nuestra política interna e internacional y hace pertinente preguntarse si estamos en presencia de la apertura de un nuevo ciclo de política exterior chilena, de manera similar a lo que ocurrió en 1990.

Hoy, luego de 30 años, enfrentamos el agotamiento del sistema a nivel nacional y global. En esta perspectiva, hay temas que destacan como objetivos a renovar y priorizar para Chile: entre otros, los compromisos contra el cambio climático; definiciones claras frente a migraciones internacionales; futuras pandemias y la digitalización. Reordenamiento de las relaciones comerciales sobre lo que se da en llamar un campo de juego parejo y de desarrollo sostenible para todas las economías; integración, consulta y concertación latinoamericana de geometría variable y definición de una agenda común con la UE.

La política exterior de Chile debe fijar como objetivo principal evitar verse arrastrado a participar en las tensiones geopolíticas entre EE.UU. y China, superpotencias que son nuestros principales socios comerciales junto a la UE. Asimismo, debemos mantener las mejores relaciones bilaterales desarrollando una acción exterior de autonomía estratégica, basada en la prudencia y el ejercicio de la soberanía nacional. Recordando el principio aplicado por Enrique Bernstein al referirse a las relaciones con los países del Este: “voluntad de autonomía y de internacionalismo pragmático”.

Eduardo Galvez y Patricio Pradel

Exembajadores

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