Nuevo currículum, formación integral y mayor elección



El Consejo Nacional de Educación (CNED) aprobó las bases curriculares para 3° y 4° medio, tarea que estaba pendiente desde 1998, culminando así un trabajo complejo de adecuación a la Ley General de Educación, que se inició el 2012 con la actualización de las bases curriculares de 1° básico a 2° medio.

Dada la relevancia que tiene el currículum en los aprendizajes, es importante despejar dudas respecto de los cambios que se proponen. Estos buscan entregar una mayor electividad, contribuir a la equidad del sistema educacional y reforzar la formación ciudadana, cumpliendo con el mandato de la Ley 20.911 que exige la incorporación de esa asignatura en los dos últimos cursos.

El plan común aprobado es el resultado del proceso de iteración con el CNED, iniciado en junio de 2017, en el que se consideraron sus observaciones y las tendencias internacionales, reduciendo las asignaturas obligatorias de 14 a seis, (Lengua y Literatura, Matemática, Educación Ciudadana, Filosofía, Inglés y Ciencias para la Ciudadanía), y ampliando los espacios de elección. En lo que se refiere a Historia, en coherencia con el currículum vigente, las nuevas bases no implican una disminución de los contenidos de estudio, sino ampliar las posibilidades de profundización de aspectos que ya están comprendidos entre 7 básico y 2° medio.

La mayor electividad busca potenciar la diversidad de proyectos educativos y dotar de un mayor poder de decisión a los estudiantes, entregando una formación pertinente a sus necesidades, intereses y vocación. Esto permite no solo consolidar mejor su formación, sino comprometerlos con su propio proceso de aprendizaje. Adicionalmente, la electividad promueve la autonomía y familiariza a los estudiantes con los desafíos de la educación superior.

Por otra parte, cabe destacar que la oferta de asignaturas de profundización es una propuesta actualizada e innovadora, que se orienta a desarrollar conocimientos, habilidades y actitudes claves para desenvolverse en el siglo XXI, y que incluye opciones como el pensamiento computacional, la programación, el desarrollo sustentable, diversas expresiones y lenguajes artísticos, entre otros.

La propuesta es concordante con las actuales tendencias internacionales respecto a la organización del tiempo escolar en los ciclos terminales de Educación Secundaria. En la mayoría de los países que tienen buenos resultados académicos, predomina un ciclo terminal con una alta electividad y un mínimo variable de asignaturas obligatorias (entre 3 y 5), lo que permite dotar al currículum de una mayor flexibilidad y a los estudiantes de un gran poder de decisión respecto de lo que desean aprender.

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