Pensar para el futuro

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Años atrás, cuando pensábamos en el futuro, nos imaginábamos ambientes altamente tecnologizados, con autos voladores y comidas en cápsulas. En la actualidad, el mundo es muy distinto a lo que imaginamos, salvo por un factor: el desarrollo de la tecnología y el camino que ha tomado.

Aunque todos podemos googlear algún prototipo de auto volador, realmente los grandes avances han estado en las facilidades que la tecnología entrega a diario y la entrega de datos donde, y a modo de ejemplo, si bien no tenemos autos que vuelan, los vehículos sí son más seguros, contaminan menos, tienen conectividad y pueden moverse autónomamente.

Los ambientes altamente tecnologizados nos permiten por ejemplo no tener que salir a la calle para pedir un vehículo, para eso existe una aplicación ¿Ir a comprar al supermercado? Podemos encontrar otra app con ese fin ¿Comer a domicilio? Misma respuesta. Esto quita trabajo a quienes reemplazan alguna acción contratando este servicio, en la mayoría de los casos a muy bajo costo, accediendo a más tiempo libre y bienestar ¿Pero es así para todos?

Lo que a nosotros nos parece novedoso porque contratamos el servicio por el celular no es nada nuevo y tiene que ver con los microtrabajos. Estos siempre han existido aunque la diferencia actual es que su contratación está mediatizada por plataformas. Según un estudio de la OIT (Las plataformas digitales y el futuro del trabajo, 2019) los trabajadores de aplicaciones en un gran porcentaje son personas con calificaciones superiores al trabajo que realizan, y con sueldos inferiores a las personas que realizaban esos trabajos antes de la aplicación. Esto genera servicios a bajo costo porque son empleos sin seguridad social, contrato y de bajas remuneraciones.

Uno de los efectos inmediatos es la baja de índices de cesantía, pero el problema surge cuando no se tiene legislación al respecto. Por ejemplo Uber tendrá que pagar USD$20 millones a conductores de California y Massachusetts por tratar a los conductores como contratistas independientes o "socios", cuando la realidad es que los trabajadores de esta compañía no son verdaderos socios, dado que no pueden retirar ganancias, tomar decisiones, no tienen opciones de negociación y ni siquiera tienen un sueldo mínimo o beneficios.

Aunque este es solamente un ejemplo, nuestro mundo altamente tecnologizado puede que nos ayude con algunas responsabilidades, pero crea otras nuevas.

Por ello, es necesario que como sociedad nos tomemos en serio el pensar el trabajo con una perspectiva de futuro, creando una legislación sólida para los microtrabajos que permita tener un marco de protección al trabajador, consumidor y empresario independiente, junto con tomar la oportunidad de empleabilidad que este nicho ofrece a diversos sectores que por distintas razones tienen menos opciones de trabajar.

Si legislamos en torno a los microtrabajos, debemos considerar quienes son las personas que los toman, cómo se insertan en este mercado y cuáles son sus necesidades. Por ejemplo, en la región la tasa de participación femenina ha ido descendiendo desde el año 2000, considerando que avanzaba 0,9 puntos porcentuales por año durante la década de los 90, mientras que hoy se ha reducido a 0,3 puntos, lo cual en parte se explicaría porque muchos sueldos no alcanzan a cubrir o reemplazar la labor que cumple la mujer en el hogar. Es por ello que muchas optan por quedarse en la casa, sin tener realmente otras opciones.

Frente a esto, debemos considerar este tipo de factores a la hora de legislar en torno a trabajos que se generan a través de plataformas, para que más gente pueda utilizarlas y no existan requisitos excluyentes, sin perder la seguridad laboral. Cualquier paquete o reforma que en su espíritu persiga la inclusión, conciliación e incorporación de nuevas formas de trabajo, debería ir acompañada de políticas que promuevan alternativas laborales como la tecnología y la consiguiente prestación de servicios, sobre todo en pymes y medianas empresas, para así permitir realmente que personas de grupos con menores opciones de empleabilidad puedan trabajar, sin que esto se vuelva un problema más para quienes sólo buscan un empleo.

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