Pensiones: fase dos

TEMATICAS PENSIONADOS


SEÑOR DIRECTOR

El sentido de urgencia gatillado por la crisis social propició un cambio mayor en el pilar solidario. Al cabo de dos años, la pensión básica solidaria será equivalente al ingreso que hoy permite superar la línea de la pobreza. En el caso del Aporte Previsional Solidario, el aumento aprobado permitirá que las pensiones autofinanciadas suban ahora un 22%, para llegar a un alza de 34% el 2022.

La sostenibilidad del pilar solidario, cuyo rol es compensar la falta de ahorro previsional, dependerá de la reforma al pilar contributivo. Mientras más débil sea el ahorro, mayor será la presión social y política para suplir bajas pensiones con gasto público. El problema se agravará si muchos no perciben mayor diferencia entre las pensiones que otorga el pilar solidario -hoy mejorado- y las que resulten de un escuálido ahorro individual. Ello empujaría a la informalidad para disponer de la totalidad del ingreso bruto, confiando a futuro en la pensión estatal. Nada de eso ayudará a las finanzas públicas del mañana, a la calidad del empleo ni a la protección de los trabajadores.

Urge reformar el sistema de ahorro previsional. Poco ahorro y longevidad creciente producen malas pensiones. Si queremos mejorarlas, debemos superar el bloqueo político que ha impedido aumentar la tasa de cotización a niveles consistentes con la expectativa de monto de pensión. Será importante incentivar jubilaciones más tardías (la manera más eficaz, aunque impopular, de mejorar pensiones) y acelerar la inclusión eficaz de los independientes para reducir lagunas. Y pese a que el pilar solidario beneficia más a las mujeres, aún es necesario compensar su desmejorada situación en el pilar contributivo.

La peor reforma es la que se siga postergando, pues agrava el problema y revela incapacidad política para abordar las urgencias de la población. Es tiempo de preferir los puentes a las trincheras, y de equilibrar ahorro individual con solidaridad. Solo dejando atrás el maximalismo principista es posible llegar a acuerdos equilibrados y estables. Y eso es lo que reclama la seguridad social.

Alejandro Ferreiro

Comenta

Imperdibles