Opinión

Policías en el extranjero


SEÑOR DIRECTOR
Apoyo el legítimo derecho de un carabinero a usar su arma de servicio en un procedimiento policial cuando está en peligro su vida, en especial, si es víctima de un atropello. Un oficial de la Gendarmerie Nationale (Gendarmería Nacional) de Francia, me contó que, con ocasión de un paro de camioneros, los huelguistas amenazaron romper el cerco policial y “pasar por encima” de los policías. El oficial a cargo les respondió que podían intentarlo, advirtiéndoles que severían obligados a dispararles directamente a las cabinas de los camiones para detenerlos. Con esa categórica respuesta, los huelguistasdesistieron.
En Estados Unidos, si un policía ordena detenerse, hay que poner las manos al volante y cumplir las instrucciones. Por otra parte, los vehículos y la mayoría de los policías disponen de cámaras de video que registran su accionar, lo que se convierte en un medio de prueba en caso de controversias entre las versiones del policía y del supuesto ofensor. Asimismo, los policías están sindicalizados, disponiendo de abogados especializados en caso de ser acusados de alguna infracción o delito en el cumplimiento de sus funciones.
Insultar, lesionar o matar a un policía son ofensas gravísimas, ya que se entiende que la sociedad les ha reconocido los medios para ejercer la fuerza en beneficio de todos.
Por último, a fines del año pasado, fue asesinado un policía en Baltimore. El gobernador del Estado de Maryland ofreció una recompensa de US$ 215.000 por cualquier información útil que permitiera capturar a los culpables. Este simple hecho demuestra el compromiso de las autoridades y de la sociedad, en el sentido de que matar a un policía no es gratis.

Francisco Devia Aldunate
Diplomático de carrera

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