¿Por qué invertir en diversidad?

02 DE MARZO DEL 2018 TEMATICA DE GENTE CAMINANDO POR FUERA DE EDIFICIOS DE OFICINAL SANTIAGO, CHILE FOTO: LUIS SEVILLA FAJARDO PEATONES - TRANSEUNTES - BARRIO FINANCIERO - HABLANDO POR CELULAR - SANTIAGO

"Una mayor diversidad en la dirección de una compañía estimula la innovación, la percepción de bienestar, promueve el trabajo en equipo y la creatividad".



El mundo cambia a gran velocidad, acelerando procesos que tendrán un fuerte impacto en nuestras vidas. Estamos obligados a adaptarnos y generar nuevas oportunidades en medio de grandes transformaciones.

La vida de las personas, habitualmente, gira en torno al trabajo, razón por la cual las empresas tienen un rol fundamental en impulsar cambios en la sociedad. Es una obligación ética avanzar hacia los objetivos que se estiman esenciales en las empresas del futuro, esto es, orientarse a un propósito bien definido, relevar la sostenibilidad y la innovación, restaurar la confianza y potenciar el talento.

Es muy posible que aquellas empresas que aun no visualicen la vertiginosa aceleración en los procesos de cambio tecnológico, medioambiental, económico y laboral que predominan en el escenario global, terminen desapareciendo en un futuro cercano. En este sentido, incluir en la filosofía de la empresa la decisión de adoptar la diversidad, es una de las mejores inversiones que se puede realizar.

La diversidad –en su sentido amplio- cuando es real y efectiva, puede ser el rasgo diferenciador de una organización y, con certeza, esto permitirá atraer el talento faltante en la toma de decisiones. Una mayor diversidad en la dirección de una compañía estimula la innovación, la percepción de bienestar, promueve el trabajo en equipo y la creatividad.

Puntualmente, la mayor participación de mujeres en posiciones de poder es, por cierto, un paso en este sentido. Supone avanzar hacia una sociedad más equitativa y sostenible que valora la riqueza que aporta el liderazgo femenino. El que, según ha encontrado la literatura académica, se traduce en mejores vínculos con el entorno, lo que impacta positivamente en la reputación corporativa.

En estas semanas las compañías están definiendo la composición de sus directorios y tendrán la oportunidad de repensar sus organizaciones y orientar sus gobiernos corporativos hacia la convergencia con las expectativas de una sociedad que espera señales concretas de un proceso que evoluciona hacia la humanización del management, inyectando más empatía, consistencia y coherencia en la gobernanza.

La reflexión colectiva, fruto de las crisis por las que hemos transitado, debería llevarnos a un compromiso que perdure y promueva los cambios culturales esenciales para fomentar una mayor diversidad, que no solo potencie la convicción sobre los beneficios asociados a una mayor participación femenina en el mercado laboral, sino que contribuya a una mejor sociedad.

* La autora es investigadora CLAPES UC y prof. en Fac. de Economía y Administración UC.

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