Preocupación por vandalismo en regiones

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Varios locales comerciales del centro de Antofagasta fueron saqueados y luego incendiados.



Aun cuando en general los niveles de violencia y vandalismo en el país se han reducido sustancialmente desde los álgidos días que siguieron al "18-0", con preocupación se advierte que hay zonas -especialmente de regiones- donde la situación dista de haber vuelto a la normalidad, en algunos casos con eventos de particular gravedad.

Antofagasta es la ciudad donde con mayor intensidad continúan los saqueos y la violencia irracional. Algunos supermercados han anunciado el cese temporal de sus operaciones en determinadas zonas de la ciudad, alegando que no existen las condiciones para seguir operando con normalidad. Asimismo, el grave ataque con bombas molotov del que fue objeto un furgón de Carabineros -que por las características del evento pudo haber dejado funcionarios fallecidos o gravemente heridos- es una señal más del descontrol que existe en la ciudad nortina. Es bochornoso que un diputado del Partido Comunista por la zona haya festinado con este ataque, colocando en sus redes sociales que "Antofagasta la lleva", constituyendo una clara incitación a la violencia y un desprecio al estado de derecho. La Subsecretaría del Interior reconoce que Antofagasta es la única ciudad del país donde se mantienen los saqueos, catalogándola de "situación especial".

Rancagua también fue objeto de recientes desmanes, con dos automotoras que fueron vandalizadas -una de ellas resultó completamente destruida- producto de la acción de grupos antisistémicos. Bomberos que concurrieron al lugar fueron objeto de agresiones e insultos por parte de estas turbas, impidiendo una acción más efectiva para poder controlar las llamas. Valparaíso es otra ciudad que también continúa reportando cada tanto hechos violentos producto de grupos que actúan bajo el justificativo de la "protesta social" o en condición de "manifestantes".

Es lamentable, asimismo, que en la Región de La Araucanía -también hay casos en Los Ríos y Biobío- se hayan reactivado en las últimas semanas los ataques a camiones y maquinaria ligada en general a la actividad forestal. La Coordinadora Arauco Malleco ha reivindicado varios de estos atentados incendiarios, sin que hasta el momento la autoridad haya sido capaz de contener esta escalada.

Resulta valioso que el país intente avanzar hacia la recuperación de su normalidad y se busque aislar al vandalismo. Sin embargo, es indispensable no caer en actitudes centralistas o de escasa solidaridad con regiones. Los casos descritos anteriormente dan cuenta de que siguen existiendo situaciones graves, que afectan dramáticamente la vida de miles de personas, las que no pueden recibir como respuesta la indiferencia. Ni la autoridad ni los dirigentes políticos pueden permitirse bajar el perfil a situaciones que resultaría más cómodo obviar.

La ciudadanía debe sacar las lecciones de los ominosos costos que se han debido pagar producto del desenfreno o la ausencia del estado de derecho. Ninguna zona del país puede quedar en manos del vandalismo, y por ello debe existir una acción preferente para tratar estos casos.

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