Quien gasta en lo que no necesita...



SEÑOR DIRECTOR

Hay un proverbio sueco que dice: “Quien gasta en lo que no necesita, se roba a sí mismo”. Pareciera ser que pocos aquí lo han escuchado o comprendido porque, si bien el último tiempo Chile ha tenido que gastar como nunca producto de la crisis sanitaria, hace ya un rato que las voces expertas acusan que el gasto ha sobrepasado la necesidad.

Las estimaciones sobre la caída de ingresos de los ciudadanos no exceden los US$ 15.000 millones, pero solo el IFE entregará hasta noviembre US$ 28.700 millones. Si sumamos los otros apoyos y ayudas, incluso antes de los US$ 50.000 millones de retiros de las AFP, nos encontramos con una respuesta fiscal a la crisis que nos ubica entre los punteros de Latinoamérica y el mundo emergente.

Esa liquidez tuvo, inicialmente, consecuencias positivas en el consumo, pero a medida que vamos sobrepasando los niveles razonables, los problemas comienzan a aparecer.

Entre otras cosas, los precios de bienes de consumo e inversión han subido más de lo esperado, y han aumentado las tasas de los créditos de consumo e hipotecarios. Nuestra moneda se deprecia, encareciendo las importaciones y alimentando un círculo vicioso en donde los principales afectados son los más vulnerables, que ven incrementado su costo de vida. Estos son hogares que han pagado deudas con los retiros de su AFP, pero no tienen ahorros y sus fondos ya se agotaron.

Es inexplicable ese fanatismo con que nuestro Congreso insiste en avivar una llama cuyas consecuencias serán desastrosas, a pesar de la evidencia irrefutable. Espero que, como reza el proverbio del comienzo, no sigamos robándonos a nosotros mismos. Ojalá la sabiduría popular sueca, pueblo al que tantos admiran, penetre entre nuestras autoridades para que dejen de incitarnos a avanzar en un camino que nos aleja de las soluciones reales.

Francisca Dussaillant

Investigadora asociada de Horizontal

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.