Reforma a las AFP



SEÑOR DIRECTOR

Los sistemas de pensiones son, por concepción, un mecanismo para lograr armonía y fines de largo plazo. Pensar que los parámetros y escenarios para los cuales se diseñan políticas de pensiones no cambian, es evidentemente errado. Algunos de estos cambios son esperados y predecibles, y otros de difícil pronóstico y compleja medición.

Cualquier reforma debe basarse en metodologías rigurosas y científicas. Para el caso de las pensiones, la discusión intelectual debe estar por sobre fines de corto plazo. Es necesario hacer un buen diagnóstico basado en conocimiento y experticia, considerando todos los impactos, tanto en el sistema social como en el económico, y los eventuales escenarios futuros. También hay que considerar externalidades y señales que se generan.

En las discusiones de congresales, no ayuda el lenguaje superficial, y menos aún aquellos que priorizan el efecto clientela electoral por sobre parámetros objetivos y cuantificables, y por sobre principios éticos universales.

Hasta ahora, parecía que habíamos acordado que en materia de pensiones la clave era diseñar mecanismos para aumentar el ahorro previsional. Por tanto, no es razonable disminuir dichos ahorros para satisfacer necesidades de corto plazo a medida que éstas van apareciendo. Hay alternativas económicamente viables.

Marcela Parada Contzen

Ph.D. in EconomicsDepartamento de Ingeniería Industrial, U. de Concepción

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