Reforma a las Isapres y cambios en Fonasa



SEÑOR DIRECTOR

Una buena noticia del anuncio presidencial sobre la reforma a las Isapres y Fonasa es el hecho que se abrirá el debate legislativo por varios años esperado.

Con todo, se debe garantizar que la ley haga definitivo el fin de las prexistencias así como poder crear un efectivo fondo de compensación de riesgos. La vigencia de un solo plan de salud debe por sí solo ser coherente con las tres ofertas de redes y los tres deducibles que ha esbozado el Ejecutivo, lo que requiere de la máxima precisión en la definición del precio y las coberturas, dado que es lo que puede dar certeza del propósito del Plan de Salud Universal, evitando se repliquen las cuestionadas diferenciaciones en precios y planes.

Por su parte, Fonasa no puede ir en la nueva legislación, solo de un mero complemento a la reforma de las Isapres. Por el contrario, se trata de dotarlo y repotenciarlo como el Seguro Público que al igual que en otros países desarrollados constituye un pilar del aseguramiento y calidad para el acceso y cobertura de la mayoría de la población.

Más allá del supuesto riesgo moral que pretende evitar la reforma del Ejecutivo al colocar diversas barreras con el pretexto de impedir la migración de afiliados de Fonasa de mayor riesgo a las Isapres, no puede dar origen a nuevas barreras discriminatorias por todos cuestionadas.

Por mucho sentido programático que tenga el discurso presidencial de protección de las capas medias, los beneficios de Fonasa a la población más vulnerable no pueden ser postergados en esta reforma de la seguridad social en salud.

Álvaro Erazo

Ex ministro de Salud

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