El riesgo de un nuevo Puente Cau Cau

Farellones

El pueblo de Farellones, ubicado en la zona cordillerana de la comuna. Foto: Archivo



En 2015, Discovery Channel realizó un documental sobre el Puente Cau Cau que fue exhibido internacionalmente, calificándolo como un "horror de cálculo", convirtiendo al proyecto en el mayor hazmerreír mundial, luego de que medios de todo el mundo replicaran la noticia y difundieran los memes y bromas que surgieron tras su construcción.

Tal como está adjudicada, la ruta G-21 superará al vergonzoso puente Cau Cau como el emblema nacional de una obra mal hecha. Y sus responsables tendrán nombre y apellido, porque el ex ministro de Obras Públicas Juan Andrés Fontaine, el actual alcalde de Lo Barnechea, Felipe Guevara, y los dueños de las constructoras Icafal-Conpax, no serán precisamente recordados por impulsar una concesión vial indispensable, sino por escribirle el epitafio a Farellones como pueblo de montaña, y a los tres centros de esquí aledaños, que en conjunto superan a Torres del Paine como destino de interés turístico.

Todos los anteriores saben que el principal problema que enfrenta Farellones cada temporada invernal es la congestión. Miles de santiaguinos y turistas visitan los centros de esquí, pese a la evidente falta de infraestructura para absorber dicha demanda. Con esta realidad, Farellones y los centros se enfrentan a la nueva concesión Ruta G-21, iniciativa que se licitó por primera vez en 2012 y nuevamente en 2019. El proyecto original contemplaba un bypass para Farellones, básicamente porque el mismo alcalde Guevara reconocía el bypass como elemento esencial para viabilizar el proyecto.

Lo que no se entiende ahora es que se haya adjudicado la Ruta G-21 sin el bypass. No solo no se entiende, sino que solo puede ser calificado como una irresponsabilidad de parte de quienes diseñaron las bases, porque el colapso por congestión vial pondrá en jaque la funcionalidad de la nueva carretera.

¿De qué sirve aumentar la capacidad de circulación en la ruta actual si en Farellones siguen existiendo curvas estrechas, pendientes pronunciadas, nieve, hielo y por sobre todo un flujo de visitantes que desbordará la infraestructura?

La nueva concesión no incluye tarifas diferenciadas por horario punta y valle. Es increíble que, existiendo un tema agudo de congestión, el MOP omitiera la utilización de tarifas diferenciadas, redistribuyendo parte del tráfico punta a horarios no punta, ayudando en algo a aminorar la congestión.

Otro problema central de Farellones es la falta de servicios e infraestructura para recibir visitantes. La nueva concesión permitirá el tráfico de buses de mayor tamaño y mayor flujo vehicular, lo que aumentará el riesgo de colapso de la infraestructura y servicios. Si hoy existe un único baño público en Farellones, cuyas colas son interminables, es evidente que ahora el colapso será absolutamente total.

La geografía de la montaña es compleja y los costos de solución son altos, pero esto no debe ser excusa para un mal proyecto, que traspasa significativas externalidades negativas al pueblo de Farellones.

Es un sin sentido que exista un plano regulador que expresamente señale un bypass y el MOP en su concepción de esta nueva ruta lo desatienda. Es una falacia total del alcalde de Lo Barnechea que futuros proyectos inmobiliarios viabilizarán y financiarán el bypass. El actual ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, a diferencia de su antecesor, tiene la oportunidad de corregir el proyecto y desmarcarse de quienes ya pusieron su firma a un proyecto tan malo como el puente Cau Cau. Estamos a favor del progreso y desarrollo que una ruta bien diseñada traerá para el centro de montaña. Solo queremos que se hagan bien las cosas.

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