Un buen año para la Bolsa

Si bien no me gusta generalizar, y cualquier promedio esconde distintas realidades, el que hoy las empresas que cotizan en Chile estén a una relación bolsa libro menor que uno (más baratas que lo que a las mismas empresas “les costó” lo que está ahí) es llamativo.



Ben Graham, padre intelectual de casi cualquier inversionista exitoso que se le venga a la cabeza, dijo: “Mientras más años llevo en esto más claro se me hace que no sé que hará la bolsa, pero sí sé lo que yo haré si hace eso”. Como ve, se puede ser un inversionista exitoso sin saber lo que bolsa va a “hacer” (algo que casi nadie sabe), solo necesita saber lo que hará usted (algo que casi nadie se atreve a hacer).

Piense lo siguiente: todas las oportunidades para comprar no se han visto como tales en el momento que ocurrieron, al menos no por el consenso, ni menos por los expertos, quienes normalmente las han visto como algo razonable, dado el oscuro futuro que se espera. Más allá de la nula capacidad predictiva, tanto de los “expertos” como de los que no lo somos, al final del día el que algo sea una oportunidad, o una desgracia, no tiene que ver con ese “algo”, sino con lo que uno hace de aquello (su terapeuta seguro me va a encontrar la razón en esto). La bolsa es uno de esos lugares donde siempre está pasando lo mismo para todo el mundo, CAP a $25.000, CAP a $1.500, CAP a $7.000. Solo que, para algunos, y dependiendo de lo que hagan, lo que pasa es bueno mientras que para otros es malo.

Lo que usted no debe hacer es enojarse con la bolsa, mal que mal ella no tiene idea el precio al que usted compró. Menos aún que ese dinero lo necesita para pagar una deuda a fin de año. De ahí que la técnica de comprar una acción, cruzar los dedos y hacerle barra para que suba a partir del momento que usted compró, no es una técnica que yo recomiende.

¿Dónde estamos hoy en Chile? En uno de esos años que les gustan a los inversionistas. Como decía JP Morgan: “Cuando la bolsa cae, las acciones vuelven a sus legítimos dueños”. Para mí, los legítimos dueños de un negocio son aquellas personas que están dispuestas a comprar una participación en él a un precio tal, que “el negocio”, no “el papel”, les debiera dar una buena rentabilidad sobre lo invertido. No es casualidad, sin embargo, que aquellos que compran a descuento con respecto al negocio, son los que más se benefician de la variación futura en el precio del papel. La rentabilidad del negocio va a ser la misma para todos, pero cada inversionista va asumar o restar a ella de acuerdo al precio que compró.

Si bien no me gusta generalizar, y cualquier promedio esconde distintas realidades, el que hoy las empresas que cotizan en Chile estén a una relación bolsa libro menor que uno (más baratas que lo que a las mismas empresas “les costó” lo que está ahí) es llamativo. Si bien la historia económica de una empresa (valor libro) no tiene por qué ser la referencia para medir lo que será su futuro, al menos me parece una referencia igual o superior a cualquier otra que requiera ser imaginada.

Mirando el informe estadístico de la Bolsa de Santiago, le puedo decir que la relación bolsa libro de las empresas que cotizan en Chile estuvo a 2,5x en 2007, desplomándose a 1,4x en la crisis subprime, volviendo a casi 2,5x en 2011, y por primera vez, desde que miro esteinforme, hoy se encuentra bajo 1x.

Cuando se emprende o se invierte directamente en un negocio, al estilo “legítimo dueño”, el precio al que esto se realiza es el valor libro. Como ve, este 2020 usted puede convertirse en uno de ellos, si se atreve.

-El autor es Ingeniero Civil PUC y MBA TheWhartonSchool

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