¿Un gobierno pensante?

PiñeraWEB

El jueves pasado, el Presidente realizó cambios de ministros en Educación, Cultura y Medio Ambiente.


Las palabras del presidente Piñera, pronunciadas durante el reciente cambio de gabinete, podrían interpretarse como una reiteración de la preponderancia que tienen para su gobierno los temas relativos al crecimiento económico y el trabajo. El primer mandatario mencionó, una vez más, el hecho de que Chile ha crecido a un promedio de 5,2% durante los primeros cuatro meses de gestión, indicando también que la inversión y la productividad van en alza, y que la economía está creando unos 180 mil empleos anuales de mejor calidad.

No obstante lo anterior, los dos cambios ministeriales realizados apuntan hacia los sectores donde, a mi entender, se jugará el futuro de Chile: la educación y la cultura. En ambas áreas nuestro país tiene enormes problemas y retrasos que podrían tildarse de endémicos, que impiden un avance más acelerado hacia el pleno desarrollo como sociedad. Basta mencionar acá un reciente estudio de la OCDE, donde se comprobó que el 53% de los adultos chilenos tiene un nivel bajo de comprensión lectora, muy lejos del 19% promedio de los países miembros de dicha organización. Así las cosas, se puede entender claramente que las controversias generadas por el ministro y la ministra salientes eran una distracción innecesaria, pues ponían el foco en episodios negativos y no enfatizaban la inmensa importancia de los cambios que será necesario implementar en el contenido - o calidad -, de la educación que se está impartiendo; o la profunda ampliación de los horizontes culturales que tendremos que  realizar durante los próximos lustros para preparar a nuestra población ante la realidad 4.0 que se nos viene encima, con la Cuarta Revolución Industrial que se está viviendo en las naciones más  avanzadas (producción inteligente de bienes y servicios, con la interconexión de diversos procesos complejos a través de Internet).

El mencionado discurso presidencial estuvo muy centrado en el crecimiento y el empleo, de suyo importantes para generar progreso. Son una base y un punto de partida, pero no representan el pilar sobre el cual se construye el mundo del presente y del futuro. Quien piense que es en el campo económico - se podría decir incluso "economicista" -, donde se edificará ese mundo, simplemente equivoca el camino. Es hacia el universo de las ideas y el pensamiento creativo a donde deberíamos estar apuntando, y para ello se requiere más educación, más conocimiento y más cultura.

Sin embargo, veo en el gabinete presidencial a buenos administradores, pero no se distingue - con una que otra excepción -, a muchos pensadores, intelectuales y gestores del calibre que los tiempos requieren, de la talla de un Julio Philippi Izquierdo o un José Joaquín Brunner, entre otros. Más aún después de la segunda salida de un ministro de Cultura en pocos días. Una lástima, pues son oportunidades que el país va perdiendo.

Comenta