Urgente necesidad de aprobar el TPP11

En la actual crisis generada por la pandemia, el Tratado de Asociación Transpacífico es un instrumento útil para potenciar la recuperación económica.



La apertura de nuevos mercados a través de la firma de tratados de libre comercio ha sido uno de los principales ejes de la estrategia que permitió el crecimiento económico de Chile durante los últimos 30 años. El país es líder en la suscripción de este tipo de acuerdos a nivel mundial y fue, además, uno de los impulsores del Tratado de Asociación Transpacífico -conocido como TPP11 tras la decisión del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse del pacto. Éste tiene su origen precisamente en el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica firmado en 2005 por nuestro país con Brunei, Nueva Zelandia y Singapur. Además, el propio TPP fue firmado en Santiago en marzo de 2018. Por eso, resulta sorprendente que a más de dos años de esa fecha el pacto aún no haya sido ratificado por el Congreso de nuestro país, debido a las discrepancias surgidas en algunos sectores, incluyendo el PPD, cuyo actual presidente, Heraldo Muñoz, cuando era canciller fue uno de los principales defensores del acuerdo luego del retiro de Estados Unidos. Para su entrada en vigencia solo falta la aprobación en el Senado.

La posibilidad de que Estados Unidos evalúe reincorporarse al pacto tras la derrota del Presidente Donald Trump en las recientes elecciones, así como el hecho de que China anunciara durante la cumbre de APEC que no descarta sumarse a él, pone presión sobre nuestro país para que ratifique el acuerdo. Y lo mismo hace la reciente firma del RCEP, el pacto de asociación económica de 15 países de Asia y Oceanía que reúne al 30% del PIB mundial y lo convierte en el mayor bloque comercial del mundo. Lo que en el actual contexto económico generado por la pandemia podría ser una oportunidad, para Chile puede convertirse en una amenaza si el país no avanza en la ratificación del TPP11, porque, como advirtió recientemente en una entrevista a este diario el embajador de Japón en Chile, de ser así el país perdería mercados. Muchos de los países firmantes del RCEP podrían privilegiar a sus nuevos socios, considerando que nuestro país no ha sellado su incorporación al Tratado de Asociación Transpacífico. Un estudio del Peterson Institute, por ejemplo, mostró que Chile dejaría de incrementar sus exportaciones en US$ 6 mil millones al año si queda fuera del pacto.

El TPP11 reúne, como su sigla lo dice, a 11 países, siete de los cuales ya lo ratificaron. Si bien Chile mantiene acuerdos comerciales con todos los miembros del pacto, éste amplía los beneficios al incorporar cerca de 3 mil nuevas preferencias arancelarias para productos de exportación chilenos. La crisis generada por la pandemia exige al país potenciar su capacidad de crecimiento para recuperar empleos y en este escenario no ratificar el TPP11 priva a Chile de un instrumento útil para lograr ese objetivo. Muchos de los cuestionamientos al pacto se vinculan a temas de propiedad intelectual y medicamentos; sin embargo, al menos 11 disposiciones referidas a ese tema quedaron sin efecto tras el retiro de EE.UU. Incluso si este país decide regresar al acuerdo, los 11 puntos en cuestión solo pueden recuperar vigencia si hay unanimidad entre los 11 países miembros. Por ello, persistir en un rechazo parece tener más de simbólico e ideológico que de técnico.

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