Cinco experiencias para conectar con la naturaleza desde casa

Un disco, un documental, una poeta mapuche, una ilustradora botánica y un colectivo artístico que nos sumergen, a través de la creación, en paisajes, glaciares, plantas y volcanes. Un recorrido para ampliar nuestro mundo perceptual y sensitivo, reducido tras meses de encierro, y buscar en el arte la conexión con la naturaleza.




  • Plantasia, música para plantas y para quienes las aman. En 1976 Mort Garson creó un maravilloso álbum de música electrónica inspirado en el best seller de esa época The secret life of plants, en donde se mencionan las propiedades telepáticas de las plantas. Garson quiso componer música pensando en ellas, en su prosperidad, su sensibilidad y sus capacidades comunicativas. Y aunque en realidad nadie sabe qué música podría disfrutar una planta, el solo hecho de pensar que estos sonidos fueron inspirados en ellas nos evoca la naturaleza con cierta curiosidad e inocencia, como si nuestro jardín quisiera comunicarse con nosotros a través de vibraciones y cantos.
  • Into the inferno, el fuego que quiere estallar sin importar lo que estemos haciendo aquí en la Tierra. El documental del reconocido realizador Werner Herzog explora los volcanes activos de diferentes partes del mundo y cómo los pueblos generan cultura, espiritualidad e historias en torno a ellos. Herzog, a través de impactantes imágenes y su narración poética, nos sumerge en los ojos del volcán, nos hace sentir su ardor y nos muestra cómo su violencia y su energía, a lo largo de la historia, han configurado los paisajes que conocemos. Está disponible en Netflix.
  • Rayen Kvyeh (Flor de Luna), es una poeta, escritora y gestora cultural mapuche, exiliada durante la dictadura. Ha dado a conocer la lucha de su pueblo en diferentes partes del mundo y escribe una poesía sensible y conectada con la naturaleza, en donde deja entrever la invasión y destrucción de su tierra. Algunos poemas pueden leerse aquí.

Madre tierra, madre tierra de ondulante vientre día y noche engendra milenarias semillas brotan en ríos, se deslizan en cascadas estrellas luminosas, generando raíces ancestrales.

Madre tierra, madre tierra mapuche tus entrañas paren en constante movimiento de atardeceres y amaneceres.

en valles y montañas, rewe, pewen, foie su toki yerguen para liberarte y defenderte acariciarte y amarte madre tierra.

  • La artista chilena Geraldine Mackinnon es una ilustradora botánica post naturalista y vale la pena explorar sus maravillosas acuarelas e ilustraciones de flores y plantas en su portafolio. “Esta es mi motivación para ser y sentirme naturalista hoy. Es un firme compromiso hacia mi mundo que implica una visión estética, ética y política de la situación actual. Pero sobre todo, implica acción y educación”, afirma en su manifiesto. En su blog y en su Instagram la artista recomienda libros, podcast, artículos y técnicas para iniciarse en el naturalismo.
  • En Punta Arenas, el colectivo de arte Última Esperanza, compuesto por los artistas Sandra Ulloa y Nataniel Álvarez, trabajan en la creación de obras y proyectos que abordan el territorio magallánico y antártico mediante la utilización de tecnologías digitales. Intervienen espacios naturales con el fin de concientizar sobre su presencia y belleza. En su proyecto Hidropoética han realizado proyecciones lumínicas sin impacto en el glaciar Grey, con mensajes como el hielo nos habla. Se puede ver en este registro parte de la intervención.

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