¿Joven y sin miedo al coronavirus? Deja de pensar solo en ti

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Hace una semana el doctor español Jesús Candel, a través de un video que se viralizó por redes sociales, lo advirtió: si los jóvenes no le tomaban el peso a esta pandemia, las consecuencias iban a ser peores. "Dejen de ver polladas en los móviles y dedíquense a ver cosas del Coronavirus. Si lo tienen o si tienen síntomas, evitemos pasárselo a otros. Este es un puto virus que lo que necesita para que lo destruyamos es solidaridad", mencionó.

Su desesperación respondía a la descontrolada situación en los hospitales de Madrid: colapso de camillas, adultos mayores sin poder ser atendidos, jóvenes que se presentaban con pocos síntomas y que no respetaban las medidas de precaución. Sin embargo, pareciera que su mensaje –el que ya tiene casi dos millones de reproducciones– llegó demasiado tarde. Hasta la fecha, los contagiados en ese país superan los 20.000 casos.

El llamado a los jóvenes no es al azar. Y es que esta generación, pese a que no representen a la más vulnerable a la pandemia, ha dejado en evidencia la irresponsabilidad respecto al tema. En Chile, el Ministerio del Interior presentó una querella contra un hombre de 29 años, quien viajó a Temuco para ir a un matrimonio sin esperar el resultado del test del Coronavirus. El problema fue que dio positivo y dejó en aislamiento a los 27 pasajeros que se encontraban cercanos a él en el avión. Otro polémico caso fue el de un hombre de la misma edad que asistió durante dos días a un gimnasio en Chillán y terminó contagiando, hasta el momento, a 26 personas.

Historias como estas siguen ocurriendo tanto acá como alrededor del mundo. El problema es que son los jóvenes quienes representan a la población que más socializa y que, por consecuencia, tiene un mayor contacto con el resto. Y según explica Luisa Durán, infectóloga de Clínica Las Condes, son una pieza clave para poder frenar la curva de contagio. "Ellos subestiman la importancia de la enfermedad porque, eventualmente, podrían presentar un cuadro leve y se olvidan de pensar en el de al lado. Porque creen no ser vulnerables a este virus. Sin embargo, si siguen sociabilizando, aunque sea con el vecino, podría colapsar nuestro sistema sanitario y todas las personas que se encuentren graves terminarán sin acceso a un control intensivo. Y esto también los incluye. Creo que es momento de que asuman la responsabilidad por cuidar al otro. De eso se trata esto. Nosotros solo les pedimos 14 días, tiempo que va a marcar una diferencia", dice.

¿Pero por qué pese a todas las advertencias cuesta tanto tomarse esto en serio? La psicóloga infanto juvenil Antonia Aguirre explica que para los jóvenes, y sobre todo para los adolescentes, la aceptación del aislamiento es algo difícil de llevar por el miedo a perderse a cosas. A sentir que no pueden estar en todas. "En esa etapa de la vida es cuando más nos relacionamos con nuestros pares. Tenemos ganas de experimentar, de hacer cosas nuevas, porque nos definimos por las actividades que hacemos. Las rutinas, los lugares, las fotos. El Coronavirus viene a cortar todo eso y a demostrar lo difícil que es dejar de hacer lo que nos beneficia individualmente y ponerse en el lugar del otro", explica.

Además, Antonia asegura que esto también tiene que ver con la construcción de la identidad en oposición a la autoridad: "La adolescencia –etapa que según autores llega hasta los 24 años– es un momento en el que las personas se quieren diferenciar de sus padres, de lo que les impusieron. Hay una rebelión con lo establecido porque empieza la construcción de la identidad propia. Si la autoridad hace un llamado a la cuarentena o a ser responsables, inconscientemente algunos no van a respetar estas instrucciones. Y aunque sus cuestionamientos sean comprensibles en el contexto del ciclo vital, el llamado es a entender que este es un momento histórico que requiere de solidaridad".

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