La tentación de escribirle a un ex: ¿Debemos hacerlo?

En algún punto de los quiebres es natural que surja la necesidad de retomar contacto con los ex, ya sea para saber de ellos o simplemente para buscar esa gratificación inmediata -pero no duradera- de mandar y recibir ese mensaje. Para algunas puede servir como una ayuda para cerrar un capítulo, pero para otras no tanto.




En algún punto de nuestras vidas u otro, la mayoría de las personas atravesaremos por una ruptura amorosa y quienes hayan pasado por eso saben perfectamente el dolor que esto significa. Vivir un duelo amoroso es parte de las relaciones y después de cada ruptura viene un proceso de recuperación. Bien es sabido que la pérdida del amor romántico activa en el cerebro los mismos mecanismos que los de un adicto al que se le retira sustancias como la cocaína y durante ese periodo de “abstinencia” se tiende a buscar pequeñas dosis que revivan el recuerdo de ese amor.

¿Cómo? Revisando fotos, recordando momentos pasados o escribiendo mensajes de texto. La psicóloga Francisca Burgos explica que por lo general a las personas les cuestan los quiebres y hacer duelos. Hay quienes logran lidiar con las rupturas y de alguna manera hacen el cierre de capítulo, manteniendo contacto con la otra persona. Sin embargo, este escenario no es igual todas, ya que hay quienes acuden a los mensajes para complacerse de esa pequeña gratificación a corto plazo que finalmente les puede hacer más daño.

“Buscamos las excusas más ridículas para escribir, como devolver un polerón, recordar que se dejó algo (que no se necesita) en la casa del ex y una larga lista de etcéteras. Pero lo cierto es que hay que centrarse y hacerse la pregunta de qué es lo que se está haciendo y qué es lo se está buscando con escribirle a la antigua pareja. Eso implica mucha honestidad con una misma y también entender que a lo mejor en ese momento el hecho de que uno le escriba al otro le puede hacer peor, porque no solo uno debe pensar en lo que una quiere, sino que también en cómo le afectaría a la otra persona y si ese mensaje le estaría ayudando en su proceso o no”, explica la psicóloga.

El reconocido psicólogo de parejas, Guy Winch asegura en su libro How to fix a broken heart que si tenemos el corazón roto, no podemos ignorarlo. Se debe reconocer que por imperiosa sea la necesidad de que cada viaje al recuerdo, cada texto enviado o los segundos invertidos en espiar al ex por redes sociales, estaremos alimentando la adicción, profundizando el dolor emocional y complicando la recuperación de la ruptura amorosa.

Francisca Burgos asegura que hay ciertas técnicas que pueden ayudar. Una de ellas, que aplica mucho en su consulta, es hacer una lista de las razones de por qué se produjo el quiebre o un punteo de cómo las hacía sentir la relación en los malos momentos para que de esta forma favorezca a no idealizar al ex (que ocurre frecuentemente).

Es importante contactarse con la razón, pues esta se olvida, entonces es bueno tener escrito el por qué: peleábamos mucho, no me gustaba cómo me hacía sentir. Tratar de mantener el recuerdo constante de por qué estoy haciendo esto, entendiendo que tiene un fin mucho mayor y que es a largo plazo que la gratificación inmediata de que si lo llamo o escribo y retomo contacto”, concluye.

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