Pedro Silva, experto en nutrición: “Confinados la gente consume más galletas, chocolates y harinas, pero eso está afectándonos de forma horrorosa”




A sus 71 años, Pedro Silva, médico cirujano especialista en medicina interna y neurología, experto en nutrición natural y fundador junto a su familia del centro Physis de medicina integrativa, dice que va a vivir hasta los 150. Es vegano, reside hace unos años en Puerto Varas –donde todos los días sale a caminar a los bosques– y cree en una medicina holística que integre distintas visiones y corrientes. “La medicina tradicional moderna ha hecho cosas maravillosas, pero la vida ha cambiado muchos desde la revolución industrial y se necesita que los médicos tengan más información sobre cómo llevar una vida sana. Actualmente necesitamos pensar en el bien superior de la persona y estoy convencido de que poco a poco esta visión va a dominar el futuro. Estamos en búsqueda de regresar a la naturaleza: los seres humanos somos parte de ella”, afirma. Silva ha tratado a pacientes con graves enfermedades a través de la alimentación naturista, con resultados sorprendentes. El camino para fortalecernos, según él, está en desintoxicarnos y revitalizar el cuerpo.

¿Cómo es nuestro sistema inmune?

Nuestro sistema inmunológico es perfecto, porque aparte de células como los glóbulos blancos hemos ido sumando la inmunidad adquirida a través de linfocitos. Estando bien y saludables, en conexión con la naturaleza y alimentándonos bien, nos podemos defender extraordinariamente de los agentes externos y también de las células cancerosas. He visto cómo las personas naturistas prácticamente son las menos afectadas por el Covid-19 porque se preocupan de fortalecer sus defensas. La real protección debe estar en nuestro cuerpo, no en el exterior. No digo que el distanciamiento social no sirva, evidentemente es importante, pero en general se lucha contra los patógenos del ambiente, que se cuelan en todas partes y están en el aire y no se pone atención a lo que pasa en nuestros cuerpos.

¿Cómo podemos a través de la alimentación fortalecerlo?

Con una dieta alcalina rica en vegetales, frutas y granos integrales. Estos promueven la producción de linfocitos. La dieta moderna que llevan nuestras sociedades está basada en las carnes, las harinas refinadas, alimentos procesados y sobre todo los lácteos, que son muy acidificantes y producen mucha mucosidad. Ahora que estamos confinados es normal que la gente, para frenar la ansiedad, consuma más galletas, chocolates y harinas, pero eso está afectándonos de forma horrorosa. La mucosidad paraliza nuestro sistema inmunológico y además se sitúa en las vías respiratorias y es caldo de cultivo para los virus y bacterias: se forma un terreno óptimo para multiplicarse. En cambio, con un cuerpo alcalino, sin mucosidad, el patógeno no va a tener dónde agarrarse. También, estos alimentos alcalinos tienen moléculas como los polifenoles, compuestos azufrados que destruyen virus, bacterias y células tumorales.

¿Influye consumirlos crudos o cocidos?

El 70% de nuestra dieta diaria debería ser a base de vegetales crudos porque cuando pasan por el fuego muchos pierden sustancias vitales y se dañan las enzimas naturales que traen. A diferencia de los alimentos procesados o ácidos, los alcalinos traen muchas enzimas que nos ayudan en la digestión y así no gastamos nuestro capital enzimático natural. Ese capital está programado en nuestro código genético y es limitado. A lo largo de nuestra vida vamos gastando nuestras enzimas y cuando se agotan morimos. Y si uno las gasta en alimentos copiosos y pesados, como digerir un asado que nos deja somnolientos y débiles, es un derroche. No es casual que el páncreas sea el órgano más grande entre algunos mamíferos. Debido al hábito de cocinar los alimentos y al consumo de alimentos muy pesados, se ha atrofiado. A nuestro cuerpo lo hemos exigido hasta los límites.

¿Por qué mencionas la importancia que tiene la naturaleza en nuestra salud?

Todas las plantas, aunque sean chicas, producen unas moléculas que se llaman terpenos, unos hidrocarburos que liberan a la atmósfera al igual que el oxígeno. Hay estudios que han revelado cómo estos terpenos estimulan el sistema inmunológico y la producción de linfocitos citolíticos naturales, que son claves en nuestra inmunidad innata para combatir células cancerosas, virus y bacterias. Con una caminata de 30 minutos en un parque o en un bosque, estos linfocitos pueden llegar a aumentar en un 50%. Ahora que estamos confinados, y es más difícil estar en contacto con la naturaleza, recomiendo, si es posible, estar cerca de las plantas de la casa o ir al jardín más cercano, sacarse los zapatos y tenderse al lado de una planta. En Japón se está desarrollando hace un tiempo la medicina forestal y muchos centros médicos están situándose cerca de bosques o parques porque se ha comprobado que influye en la recuperación.

¿Qué recomiendas para subir nuestras defensas en esta cuarentena?

Incorporar en grandes cantidades los vegetales verdes, las algas y el cochayuyo (se pueden hacer deliciosos ceviches), la cebolla y el ajo crudos (por ejemplo, hacer una ensalada chilena y agregarle ajo crudo) y disminuir los productos ácidos lo más posible. A mis pacientes les recomiendo que todos los días en la mañana se tomen, de a poco, un vasito de limón exprimido con un poco de agua tibia y una cucharadita a ras de bicarbonato. También un diente de ajo con limón y una ramita de perejil es muy bueno. Es importante comenzar a limpiar y desintoxicar el cuerpo con alimentación y medicina natural para que nuestra energía vital fluya mejor y nos sintamos más felices. Comer sano produce mucho placer, uno se siente ágil y con energía. He visto que la gente que cambia su alimentación en dos semanas comienza a sentirse mejor. Lo he visto con pacientes oncológicos. Nuestro organismo es una máquina colosal: uno lo ayuda y rápidamente aprovecha esa ayuda para estar mejor y revitalizarse.

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