Ropa masculina que las mujeres quieren comprar

Si bien el apetito que nos produce una camisa blanca de hombre perfectamente bien cortada, o un chaleco, o un blazer, no es nuevo, ciertamente este es el mejor momento para satisfacer ese apetito. En esa dirección, aparece con fuerza el nombre del diseñador canadiense Antonio Azzuolo.




Paula 1121. Sábado 11 de mayo 2013.

Si bien el apetito que nos produce una camisa blanca de hombre perfectamente bien cortada, o un chaleco, o un blazer, no es nuevo, ciertamente este es el mejor momento para satisfacer ese apetito. En esa dirección, aparece con fuerza el nombre del diseñador canadiense Antonio Azzuolo.

Si bien el apetito que nos produce una camisa blanca de hombre perfectamente bien cortada, o un chaleco, o un blazer, no es nuevo, ciertamente este es el mejor momento para satisfacer ese apetito. En esa dirección, aparece con fuerza el nombre del diseñador canadiense Antonio Azzuolo.

En marzo de este año Sarah Mower, inglesa experta en moda, escribió una columna en la revista The Times Luxx en la que ilustra una postura bien radical respecto del estado de las cosas en la moda femenina y, de pasada, confiesa su histórica predilección por la sastrería masculina y el invaluable efecto imperecedero que estas piezas traen consigo. "En este momento la ropa de hombre es mejor, en prácticamente todos los niveles posibles, que la de mujer", escribió. La bloguera Bethan Holt complementó esta declaración iluminando la idea de Mower con hechos de la causa que enturbian el panorama de la moda dirigida a las mujeres. Para Holt, todo tiene que ver con los rituales en la moda femenina: "una está prácticamente siempre desfasada porque aquello que acabas de comprar ya no es más cool; así de corto es el ciclo vital de las tendencias", opinó.

"En este momento la ropa de hombre es mejor, en prácticamente todos los niveles posibles, que la de mujer", escribió la experta en moda Sarah Mower.

En este contexto, las mujeres están optando cada día más por adquirir piezas masculinas que se integran y adaptan perfectamente a su guardarropa. Y los diseñadores están entrando en esa sintonía, aprovechando el boom extraordinario que tiene hoy la ropa de hombre. El caso más emblemático es el del canadiense Antonio Azzuolo (1972), hijo de una costurera y de un sastre, que después de estudiar Moda en Toronto, trabajó en Milán y luego en París, donde formó parte de Hermès y Kenzo. Su fascinación por la moda que veía en la calle, donde se pasean hombres mayores que han usado el mismo traje por décadas, solo hizo crecer su convicción sobre la sastrería y la moda. Una vez que se mudó a Nueva York, y luego de trabajar como director de diseño de las líneas Purple y Black, de Ralph Lauren, en 2008 creó su propia marca, A.A Antonio Azzuolo que si bien se enfoca en moda masculina, su éxito entre las mujeres ha tenido ecos. De hecho, en su última colección incorporó un par de modelos femeninas con trajes perfectamente unisex.

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