Cuando se presenta a sí misma, Sol Díaz Castillo (38) no lo piensa dos veces: “soy mujer y dibujante”. Lo segundo, dice, debe ser entendido en un sentido amplio. No solo tiene que ver con la imagen, “sino también con lo fácil que puede ser comunicar ideas a través de esta”.

Sus ideas, sin dudas, han llegado a muchas personas: en redes sociales tiene más de 20 mil seguidores y es autora de más de 10 libros que son leídos en Chile, España y Francia.

En cada uno de esos espacios ha abordado con humor lo que es ser mujer. “Yo necesité, como modo de grito personal, tener personajes femeninos y hablar de cosas que me pasaban en lo más íntimo, en lo más cotidiano, porque sentía la necesidad de verme reflejada. Creo que eso de alguna manera resonó en otras mujeres que sentían la urgencia de ver otro tipo de historias, de imágenes, de gráficas”, cuenta.

Todo partió con la serie de historietas “Bicharracas: negras, feas y peludas”, en la que se burla de lo que significa ser niña, de la dictadura de la belleza, de cómo las mujeres no tienen por qué interesarse solo en la apariencia. Más tarde, decidió dar un paso más allá y cuestionarse qué es ser una adulta con “Cómo ser una mujer elegante”. Lo explica: “a mí siempre me costó entender eso, siempre quise ser hombre, siempre sentí que ser hombre era más divertido. Entonces decidí mostrar la ironía de ser mujer y no necesariamente ser elegante, ni perfecta, ni tener una vida o marido perfectos, haciendo algo más poético, con pequeñas luces que te dejan pensando”.

Ahora, Sol Díaz vuelve a sacudirnos con otras reflexiones con su último libro, “La rabia negra”, una reivindicación de la furia que podemos sentir día a día representada con la imagen de una pantera negra. “Claramente este trabajo sigue la línea de los anteriores, en los que siempre hablo de cosas que tenía atragantadas. A las mujeres siempre intentan quitarnos la rabia, mientras que a los hombres no solo se les permite, sino que les premia, volviéndolo un rasgo de masculinidad. A las mujeres, en cambio, nos dicen que estamos locas, histéricas, etc.”, afirma.

“La rabia negra”, comenta, es una invitación a hacernos preguntas sobre cómo nos relacionamos con la rabia y cómo esta no necesariamente debe atormentarnos, sino que más bien puede impulsarnos a tener más fuerza, más poder. “A veces solo la rabia nos permite poner límites, decir basta. Tener rabia es sano y liberador”, sostiene.

Junto al negro, el libro solo tiene otros dos colores: blanco y amarillo, que simulan la luz, la libertad que decir lo que sentimos puede darnos a través de esa rabia. Y enumera una serie de situaciones: tener la libertad de enojarnos cuando vemos injusticias, cuando somos víctimas de acoso callejero, cuando somos explotadas en el trabajo, cuando caemos en el síndrome del impostor.

“Busqué, con ese libro, toda esa liberación que significa decir ‘no, no quiero’, que es algo que me cuesta mucho. Lo que más busco en mis historietas es esa libertad de ser como quiero ser”.

Ser sororas

A lo largo de su carrera, Sol Díaz ha hecho colaboraciones con distintas mujeres ilustradoras. Es co-creadora y conductora del podcast “La Polola” junto a Marcela Trujillo y es parte del equipo editor (con ella, Isabel Molina y Pati Aguilera) de Revista Brígida, cómic hecho por mujeres.

Por eso, destaca la importancia de vincularse continuamente con otras mujeres. “Es lo máximo cuando una encuentra esa tribu, cuando se ve reflejada en algo, cuando ves a mujeres a quienes les interesa hablar de las mismas cosas, que tienen las mismas búsquedas, que se enamoran y vibran con lo mismo que tú”, comenta.

En su opinión, es “muy luminoso”, porque “sabes que le ha pasado lo mismo que a ti, que ha estado al margen, que le ha costado encontrar un espacio, que siempre nos sentimos invitadas, pero no protagonistas, y que por eso también debemos gritar en conjunto, reivindicarnos en conjunto, para que se genere una luz”.

En el caso de la revista, por ejemplo, Sol Díaz menciona que cuando era niña no conocía revistas de cómics hechas por mujeres, y que por lo mismo le gusta pensar que sentó, con su equipo, un precedente. “Lo más hermoso de hacer algo en conjunto es pensar en las niñas de hoy y saber que ya no pasarán por lo que nosotras pasamos, de no tener referentes. Ahora, las niñas en Chile sí pueden ver cómics hechos por mujeres, pueden saber que es posible ser mujer y hacer historietas, hablar y burlarse de cosas que nos pasan a nosotras. Descubrir que pueden ser autoras”, dice.

Cuando eso ocurre, “ganamos todas, todos y todes, porque mientras más personas estén haciendo su material, siendo ellos mismos, generando cosas diferentes, crecemos”, concluye.

*La presentación oficial de “La rabia negra” se realizará el sábado 11 de marzo a las 12:00 en el Espacio Literario Ñuñoa.