Los esfuerzos para reducir la brecha digital en tiempos de pandemia

En San Pedro, en la Región Metropolitana, no tienen acceso a banda ancha. Foto: Reinaldo Ubilla / Archivo La Tercera

Según Subtel, el 44% de los hogares en Chile no tiene acceso a una conexión de internet fija, pero hoy el llamado es a quedarse en casa y resolver las necesidades cotidianas de forma remota. El gobierno está impulsando el proyecto de “Fibra Óptica Nacional”, mientras algunas áreas reticentes a la tecnología se están atreviendo a dar el salto.


Teletrabajo, clases en línea, trámites online, pedidos de comida, salvoconductos y un largo número de acciones son las que el 98,2% de los hogares en Providencia pueden realizar, porque cuentan con una conexión a banda ancha fija, en una de las comunas más conectadas del país. Pero en la misma Región Metropolitana, en la comuna de San Pedro, el 0% de las familias tiene acceso a banda ancha. En rigor, solo 1 hogar de los 3.249 censados al 2019 dispone de esta conexión. Ante la actual pandemia, la brecha digital ha quedado más develada que nunca, donde algunos alumnos de la Universidad de Chile han protestado porque algunos no tienen internet para seguir las clases remotas o donde muchas personas de la tercera edad han llegado a cobrar sus pensiones, por no tener banda ancha para hacer el trámite online o porque no se manejan con la tecnología.

“No es que esta situación no estuviese prevista, pero (la pandemia) la adelantó: la necesidad de contar con recursos informáticos, para mantener las instituciones operativas en situaciones como ésta, sin depender de estar físicamente en los puestos de trabajo”, plantea el gerente de los servicios de informática y computación de la Universidad de Santiago, Francisco Acuña, sobre esta brecha digital. Y apunta a que el cambio de mentalidad sobre uso de tecnologías se ha vuelto más urgente. “Las opciones son seguir viéndola como un servicio o empezar a verla como un área estratégica dentro de la organización”, asegura.

Para apuntar hacia allá, el gobierno está impulsando el proyecto de “Fibra Óptica Nacional”, que pretende contribuir a la conectividad y acortar la brecha digital. Una iniciativa que busca conectar a 186 comunas, con su respectiva capital regional, mediante fibra óptica, lo que reducirá la brecha digital que hay en Chile.

Pero existen dos problemas que unidos complejizan la situación. Uno es la brecha digital en cuánto a una conexión a internet óptima y otra el analfabetismo digital, donde muchas personas no han tenido la oportunidad de aprender cómo funciona internet o se muestran reticentes a aprender. Según el Censo de 2012, 5.675.980 chilenos manifestaban que no pueden buscar información en internet, escribir, ni enviar correos electrónicos.

Uno de los sectores más reacios a digitalizarse son los microempresarios. Arturo Guerrero, comerciante y vocero de La Vega, comenta que aún en pleno año 2020 se mantiene lejano a los beneficios de navegar en línea, pero a diferencia de él, algunos locatarios ya se han abierto a modernizar sus servicios: “La Vega tiene su particularidad y queremos conservar la atención presencial como parte de nuestra identidad, pero muchos ya se han sumado a canales como WhatsApp para tomar pedidos de clientes y hacerlos llegar a sus casas. Yo sé usar WhatsApp, pero para comunicarme, con eso estoy listo”.

Antes del coronavirus había un grupo muy pequeño de comerciantes que indagaba en las ventas en línea, pero ahora -dice Guerrero- de 1.150 locales que hay al interior del mercado y 150 al exterior, el 25% aproximadamente se ha sumado a la tendencia. “Esto pasa porque, de alguna manera, tenemos que llegar con los productos a la gente. Si las personas no llegan a La Vega, hay que enviárselos y lo importante es que ya se están empezando a manejar nuevos canales de comercialización, aún cuando los pedidos sean pequeños”, explica.

Herramientas a distancia

Claudia Elías tiene 40 años y hace cinco que trabaja en La Vega. Dice que a raíz de la pandemia, ha visto cómo la gente no sabe ocupar internet, pero en el caso de los adultos mayores la situación es crítica y son otras las personas que interceden por ellos: “Antes de esto hacía despachos para restaurantes, pero de a poco me empezó a contactar gente y me decían cosas como ‘mi mamá vive sola, necesita poquitas cosas’ y empecé a aceptar sus pedidos. Por el boca a boca se masificó, mi número de WhatsApp (+56988351613) y ahora recibo pedidos principalmente de Ñuñoa, Las Condes y Providencia, pero entrego en toda la región”.

De esta manera ha salido adelante en medio de la emergencia sanitaria, pero detalla que su papá -quien también trabaja en el tradicional mercado- aún es un hombre de papel y lápiz. “Tengo que manejarle todos los trámites electrónicos, las facturas se las hago y él me pide que se las imprima porque no entiende que ahora las podemos mandar por correo o por WhatsApp. Es de otra generación, esto le cuesta y, así como él hay muchas personas en su misma situación”, dice la comerciante.

Para resolver este segundo problema, ONG’s como Innovacien se dedican a trabajar en la capacitación de profesores, emprendedores y adultos, para acercarlos a lo digital. A la fecha, la organización liderada por David Leal ha impactado en 203 colegios, 957 profesores, 9.565 estudiantes y 1.015 emprendedores. Uno de los programas que imparten es “Con fuerza de mujer”, que acerca a mujeres emprendedoras a la alfabetización digital a través de cursos gratuitos que buscan vincularlas con el uso de sitios webs, redes sociales y indicadores de KPI, entre otros.

Si bien la mayoría podría pensar que los problemas de la alfabetización digital se asocian solamente a las generaciones más antiguas, David Leal explica que “la mayoría de los adolescentes saben editar videos para TikTok, pero no adjuntar un archivo a un correo”. Por esto, dice el director ejecutivo de la ONG y magíster en Filosofía Política, lo esencial es “entender que los procesos a distancia, en este contexto, deben permitir trabajar y estudiar centrándonos en los procesos laborales o educativos y no gastar mucho tiempo en plataformas tecnológicas, no olvidemos que la tecnología es un medio para hacer más fácil nuestra vida y no una barrera”. Innovacien lanzó su plataforma aDistancia.cl donde se muestran consejos y ejemplos concretos sobre cómo usar distintas herramientas para educarse, trabajar o emprender, precisamente, a distancia.

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