Crean sistema digital que disminuye en 60% el tiempo en monitoreo a pacientes COVID

Herramienta automatizada de llamadas telefónicas permite digitalizar el seguimiento a personas en cuarentena domiciliaria, al vincular con la información disponible en los servicios de salud, lo que permite realizar un análisis prospectivo mediante Inteligencia Artificial. La iniciativa está siendo piloteada en centros de salud en la zona sur oriente de Santiago, impactando en más de 6500 seguimientos.


La disminución de los casos de Covid-19 en Chile continúa y la trazabilidad sigue siendo uno de los elementos principales para rastrear a los pacientes y poder frenar la circulación del virus. La necesidad de monitorear diariamente a quienes se vieron afectados por la enfermedad ha sido una responsabilidad de los centros de atención primaria, por lo que el personal de salud destinó esfuerzos y tiempo importante a la realización de llamadas para conocer el estado de las y los contagiados, tarea que Juan Cristóbal Morales, médico jefe de la Unidad de Salud Digital de la Dirección del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente (SSMSO), que atiende a un 10% de la población del país, reconoce que en sus inicios “los pilló desprevenidos” sobre cómo poder enfrentar la tarea y los recursos que se requerían, dado que los volúmenes de casos fueron cada vez más altos en las comunas que cuentan a cargo, entre ellas Puente Alto y San Bernardo, donde abunda la desigualdad y la falta de herramientas.

En la práctica, no se logra mantener a todo el mundo bajo control. Si bien se han hecho esfuerzos por mejorar la estrategia, el doctor Morales recuerda los meses de alta carga laboral que impidió realizar la totalidad de llamadas que debían hacer con frecuencia para hacer un monitoreo oportuno. Frente a este problema, investigadores del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile y del Centro de Sistemas Públicos de la misma unidad, en conjunto con profesionales del SSMSO, elaboraron un sistema automatizado de seguimiento domiciliario, que tras un año de prueba ha logrado grandes avances para enfrentar dicho flagelo.

La iniciativa, que comenzó a diseñarse en junio de 2020, fue una de las 63 ideas elegidas por el Concurso para la Asignación Rápida de Recursos para Proyectos de Investigación sobre el Coronavirus (COVID-19), fondo organizado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), y que según Richard Weber, director a cargo del proyecto, un equipo de 40 profesionales de la ingeniería y la salud trabajaron para captar información y análisis, mientras que desarrollaron modelos que usan Inteligencia Artificial (IA) para predecir fenómenos del estado de salud de las personas.

El artefacto, llamado “Robotín” por sus creadores, realiza llamadas automáticas para preguntarle a los pacientes confirmados su estado de salud. “En total son cinco preguntas y la persona responde a través del teclado de su celular. Esas respuestas alimentan un sistema de IA que predice el estado de salud perfecto”, relata Weber.

En promedio, cerca de un 60% de los pacientes consultados declara no tener síntomas, lo que significa que no requiere de un seguimiento personalizado en el día. En este sentido, la herramienta permite disminuir en un 60% las llamadas diarias que debe realizar el personal médico a este tipo de pacientes, de modo que las horas liberadas pueden ser utilizadas para darle un seguimiento más personalizado a pacientes de riesgo alto, que sí declaran presentar síntomas o empeoramiento en su salud. A eso se suma que el contacto con cada paciente es personalizado, brindando confianza y empleando un lenguaje que no es ajeno a los usuarios, siendo para el Dr. Fernando Betanzo, director del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente, “una extensión del trabajo humano”.

Uno de los aspectos más relevantes de este proyecto es que la información de las llamadas se puede vincular con las bases de datos de los servicios de salud, específicamente con EPIVIGILA, la plataforma de registro del Ministerio de Salud. Esto permite realizar un análisis prospectivo mediante IA, y al mismo tiempo evitar que existan islas de información. Tras cortar la llamada, la data llega inmediatamente al equipo humano, avisando en los casos que hay que hacer alguna acción adicional. Alrededor de 85% de todos los llamados no requieren una ayuda adicional, pero el objetivo de la implementación es poder detectar ese 15% inmediatamente y centrar los recursos que siempre son escasos.

“Esta tecnología permite predecir cómo va a estar el paciente en una semana más, posibilitando una optimización del uso de recurso médico y de profesionales de la salud. Esto gracias a que los servicios de salud cuentan con los datos sociodemográficos, etarios, enfermedades de base (como hipertensión, obesidad o diabetes) y otros datos de los pacientes. Junto a la información que recabamos a diario, a través de las llamadas, podemos predecir el desarrollo del COVID-19 en las personas”, precisa Francisco Suárez, coordinador de la iniciativa.

Desde abril, que comenzó a operar formalmente el servicio en siete comunas de la zona oriente, el robot ha permitido hacer cerca de 6500 seguimientos oficiales, los cuales involucran a 2 mil pacientes. En la experiencia del equipo, la máquina automatizada vino a entregar “más brazos operativos”. “Para ellos ha sido interesante, porque es como tener un amigo que está interviniendo a su paciente. Pero ellos tienen monitoreo constante de lo que está pasando, revisando en línea las respuestas que entregan los usuarios”, agrega Juan Cristóbal Morales.

Próximos pasos

Si bien el proyecto adjudicado finalizó el 30 de junio, el servicio sigue apoyando a los equipos de trazabilidad desde hospitales de gran movimiento como son el Sótero del Río, Padre Hurtado o El Pino, por mencionar algunos. “Estas tecnologías han sido de reciente descubrimiento para nosotros, y han sido adaptables al ámbito clínico” asegura el médico jefe de la Unidad de Salud Digital, pensando usar la herramienta para diferentes necesidades de los dos millones de personas que se atienden al año en sus filas.

Por ejemplo, empezaron a mandar mensajes vía SMS avisando de la fecha y lugar de la segunda vacuna a quienes se acercaron a los centros de vacunación de la zona. 90 mil personas recibieron el texto y se espera utilizar para la posible tercera dosis que plantea el Ministerio. Además, se han hecho llamadas automáticas para recordar las horas agendadas con especialistas tres días antes, respondiendo nuevamente por el teclado del teléfono. En caso afirmativo, la persona recibe un SMS con los datos específicos de la hora y el lugar. “Existe un promedio de un 30% de cancelaciones por problemas externos al paciente, por lo que un médico pierde la capacidad para atender a pacientes con patologías complejas”, aseguran los profesionales. La IA les ayuda a que si el paciente informa que no asistirá, agendar a otro paciente el mismo médico, agilizando la atención. “Eso ya está funcionando en un hospital de la Región Metropolitana y queremos expandirlo”, complementa el Dr. Betanzo.

En total, son cinco proyectos que usan IA y que anhelan llevar a más centros asistenciales. Para los creadores, esta experiencia ha cambiado el sentido de la comunicación en salud, al ser el hospital quien busca al paciente y no al revés. Por su parte, Weber concluye que “tenemos un proyecto integral, que tiene un importante potencial de escalamiento no sólo para ahorrar horas de personal de salud, sino sobre todo para salvar vidas”.

La herramienta ha sido usada para recordar la segunda dosis de la vacuna contra el Covid-19.

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