Nuevas redes compartidas llevan la tecnología un paso más allá en su uso doméstico

Ilustraciones e imágenes: Amazon.

Amazon implementó Sidewalk, su propia red compartida de bajo consumo, una especie de IoT para el hogar que permite tecnologizar de mejor manera la casa. Una innovación que implica tomar ciertos resguardos en ciberseguridad.


Dispositivos como el HAL-9000, capaces de hacerse cargo de múltiples tareas, parecían algo imposible hace unos años. Amazon es lejos uno de los mejores competidores en el área y, para mejorar el desempeño de sus dispositivos inteligentes, el pasado 8 de junio lanzó su nueva red compartida Sidewalk. El servicio permite que, compartiendo cierta cuota de internet de los aparatos de la marca, puedan tener una mejor comunicación entre sí, para enviar señales Bluetooth Low Energy o señales de radio en la banda de los 900 Hz que se envían a dispositivos compatibles -de la familia Amazon Echo- y que llegan a mucha mayor distancia de la que llegan las señales WiFi por sí mismas.

Según sus creadores, esa distancia puede ser de 800 metros. Sumado a que Amazon Sidewalk hace uso de la conexión a internet, el servicio permite crear una “red de barrio” al combinar dispositivos como un router, logrando accionar tareas para hacer del hogar un smart home.

Si bien la innovación habla de compartir redes, Cecilia Pastorino, Investigadora del Laboratorio de ESET Latinoamérica, advierte que Sidewalk no es una gran red WiFi comunitaria. “No significa que cualquiera va a poder conectarse a los routers y puntos de acceso WiFi por tener Sidewalk activado”, describe, aseverando que solo los dispositivos Amazon podrán aprovechar esas conexiones como una alternativa si falla la conexión propia y no se correrían mayores riesgos.

Ricardo Seguel, experto en ciberseguridad de la Universidad Adolfo Ibáñez, establece que la multiplicidad de uso podría llevar a que si en un barrio los vecinos cuentan todos con un dispositivo Amazon, podrían rastrear a una mascota perdida poniendo un sensor en su collar, como Tile, al ser traqueado por la red de la cuadra o condominio.

Además, como se comparte una cuota del ancho de banda, los mismos dispositivos de Amazon podrían ocupar eso a su favor. Por ejemplo, si un usuario tiene un ayudante de voz Alexa y su internet no es tan eficiente, puede tomar Internet de su vecino si este tuviese también un Alexa y así podrá completar la operación.

La red compartida, anunciada por primera vez en 2019, está disponible por el momento solo en Estados Unidos y algunos países de Europa, y está configurada para una función de tiempo completo, volviéndose una opción para los usuarios domésticos que han hecho a Alexa parte de su ecosistema. Este mercado es uno de los que la compañía estadounidense busca liderar, luego que el World Economic Forum observó que existen 21 billones de dispositivos IoT conectados en el mundo y que crecerán al doble para el 2025.

Quienes tengan algún aparato de la familia Amazon Echo o Ring no tendrán que hacer nada para contar con Sidewalk. Aunque en Chile algunos dispositivos y aplicaciones de teléfono móvil ya tiene el servicio activado, este se irá expandiendo de forma paulatina y para Latinoamérica aún no hay fecha confirmada. Pero el reclamo de muchos usuarios transita en que no debería estar activada por defecto, sino haber sido introducida como opción desactivada para que estos mismos pudieran luego habilitarla si lo deseaban. Sidewalk no es la única red existente de este tipo y otras empresas, como Apple, cuentan con servicios similares para la opción FindMe, para rastrear Macs o IPhones robados usando una red compartida.

Amazon Sidewalk funcionará a través de los parlantes y pantallas Inteligentes de la marca -Echo y Ring-, comunicándose entre sí para ampliar la red de WiFi.

Flancos en ciberseguridad

Si bien todo suena muy inteligente, algunos medios tecnológicos estadounidenses han considerado controvertido sus métodos de seguridad. Considerando que los ataques a los dispositivos IoT aumentaron más de un 300% en la primera mitad del 2019, y hackers se han adueñado de servicios así para lanzar ataques distribuidos, como ocurrió con Wikipedia en septiembre del 2019, tras ser derribada por un ataque DDoS -denegación de servicio- en Alemania y algunas partes de Europa, existen dudas sobre posibles vulnerabilidades.

En ese sentido, Cecilia Pastorino de ESET relata que el servicio hace inevitablemente que ciertos datos se envíen a través de los equipos de la red hacia los servidores de Amazon. “Sidewalk procesa estos datos que los dispositivos envían y reciben para que todo llegue a donde tiene que llegar” describe, aclarando que Amazon ha dicho que los puentes de enlace no leen los datos involucrados, solo ven los paquetes de datos que autentican el viaje de la información.

Sin embargo, incluso si no son los datos personales, Sidewalk se nutre de información cotidiana, tal como si un usuario pasó por una casa, abrió una puerta cercana o encontró su artículo perdido en una calle cercana; o saber, por ejemplo, donde Sidewalk se usa más o menos en un área.

La visión de los especialistas consultados coincide en que los cibercriminales podrían utilizar vulnerabilidades de la creación de Amazon para violar redes domésticas enteras, y potencialmente todo lo que esté conectado a ellas. Si bien, la multinacional corrige sus vulnerabilidades aplicando parches de seguridad, o considerando protocolos con tres niveles de cifrado, es necesario que todas las personas con un dispositivo afectado descarguen actualizaciones para evitar convertirse en un vector de ataque.

Ricardo Seguel, quien también es académico del Magíster en Ciberseguridad de la UAI, cree que es importante considerar que los dispositivos IoT son como cualquier otra computadora, por lo que deben correr las medidas básicas de protección, utilizando contraseñas robustas, la actualización constante, o deshabilitar la funcionalidad en caso de que no se esté usando.

La multiplicidad de uso de Amazon Sidewalk podría llevar a rastrear a una mascota perdida poniendo un sensor en su collar, que podría ser traqueado por la red de la cuadra o condominio.

Por su lado, Héctor Norambuena, CTO de E-Virtus, plantea que cuando esté disponible la usabilidad de Sidewalk en Chile será necesario estar monitoreando el comportamiento de los dispositivos, emulando la información que entrega un banco al avisar permanentemente las transacciones. “Es importantísimo tener ese control, no solamente disfrutar de los beneficios que te entrega esta tecnología, sino dedicarnos a ver su funcionamiento para confiar en su utilidad”.

Pese a las posibles brechas, el futuro tecnológico tiene a los dispositivos IoT en el mapa. Su crecimiento podría fortalecerse con la implementación de las redes 5G, que proporcionan una confiabilidad mayor y una menor latencia, potenciando la creación de dispositivos que incentiven aún más las redes compartidas. La investigadora de ESET espera que su impacto se observe en todas las industrias.

Mientras tanto, la recopilación de datos que existirá de aparatos así, llevará a los consumidores a disponer mayor información, permitiendo que la red compartida se haga cargo de los hábitos de salud o tareas comunes, lo que vuelve imperante mayor regulación en la protección de datos digitales. Actualmente, instituciones como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea o la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA) se han vuelto referentes, al definir que los proveedores deben solicitar permiso para recopilar datos y brindar la seguridad adecuada para protegerlos.

Mientras tanto, Amazon plantea que otros productos puedan funcionar con Sidewalk, incluyendo cerraduras inteligentes que se puedan manejar por medio del teléfono o dispositivos capaces de rastrear a personas con alguna enfermedad o trastorno cognitivo como la demencia. Una herramienta que próximamente podría estar disponible en el país.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.