Chilenos crean túnel sanitizador de bajo costo para el coronavirus

Los miembros de la familia Cisternas se inspiraron en modelos internacionales hasta dar con una réplica económica capaz de cumplir con las mismas funciones desinfectantes que la avanzada tecnología asiática y europea. Un negocio de vidrios que se reinventó ante la contingencia.


El último viral de internet es un túnel sanitizador de bajo costo, creado en Chile por la compañía Vidrios Larraín. En él aparece Mario Cisternas, de 30 años, quien hace dos se incorporó a la empresa que su padre -del mismo nombre- fundó hace 22 años y hoy se ubica en la comuna de La Reina.

“Este es un negocio familiar, trabajamos con mis tíos Rafael e Ismael Cisternas y con dos maestros que nos apoyan en todo, aunque nuestra característica principal es que aquí todos somos polifuncionales. Instalamos, cortamos y hacemos lo que nos pidan”, enseña Cisternas hijo.

Pero el emprendimiento familiar es una historia de reinvención. La primera vez que sus ventas se desplomaron fue tras el estallido social del 18 de octubre y eso les afectó a tal punto que, incluso, pensaron en cerrar las cortinas de su negocio para siempre. “Cuando vi que la situación estaba crítica, se me ocurrió que abriéramos la posibilidad de vender en línea y no me costó mucho convencer a mi papá, porque siempre hemos estado abiertos a innovar”, comenta Mario Cisternas.

Comenzó a visitar sitios webs para sacar ideas, inspirándose en una página de Estados Unidos para lanzar la primera vidriería online de Chile, por lo que ahora sus clientes puedan comprar personalizando sus productos a través de vidrioslarrain.cl: “Ellos eligen las dimensiones, el tipo de material, las terminaciones. Trabajamos un software que les permite elegir cada detalle, a través del sitio, luego se les muestra una cotización que ellos aceptan y ahí nos ponemos a trabajar para, finalmente, despachar a domicilio cada uno de los pedidos”.

Con esta iniciativa repuntaron económicamente hasta marzo, pero con la llegada de la pandemia, terminaron las ilusiones de volver a repuntar. Cisternas explica que “las ventas cayeron otra vez y nos pusimos a pensar en cómo levantarnos, al mismo tiempo que nos informábamos de lo que ocurría en el mundo”.

Desde la segunda semana de marzo, la familia Cisternas analizó todos los materiales con los que contaban en sus dependencias:  aluminio, acrílicos y vidrio los llevaron a darse cuenta de que podían diseñar un túnel sanitizador, como los que funcionan en Europa y Asia. Por ejemplo, en febrero pasado, la localidad china de Chongqing presentó unos aparatosos objetos que cumplen exactamente la misma función que el túnel de los Cisternas.

“Todo fue muy espontáneo. Sabíamos que con nuestros materiales y conocimientos podíamos intentar diseñar un prototipo. Nos asesoramos con personas que conocen la industria de la sanitización y también con expertos en hidráulica, que nos ayudaron a complementar nuestra idea con su experiencia”, recuerda el microempresario.

Trabajaron tres semanas -desde que se les ocurrió la idea- en hacer el diseño y fabricar dos prototipos, probando distintos aspersores y mangueras.  El primero fue descartado, porque ninguno de los Cisternas quedó satisfecho con sus dimensiones y porque lo habían fabricado en vidrio. El segundo, en cambio, fue construido en policarbonato, lo que lo hace más ligero y no se corroe. Esa fue la mejor opción considerando, además, que su vida útil es mucho más larga. Este modelo es el que se ha viralizado y fue bautizado como VL1000.

“La gente pasa por este túnel sanitizador y los chorros de desinfectante llegan a la mayor parte del cuerpo, por lo que solo basta con entrar al túnel, girar 360º y permanecer -en total- unos 20 a 30 segundos en su interior”, dice, asegurando que las personas no salen mojadas porque el líquido que se rocía se pulveriza y se siente como una cómoda brisa. Eso sí, se advierte que las personas deben ingresar al túnel de a uno, con mascarilla protectora mirando al suelo y sin aparatos electrónicos como celulares. Y no es apto para embarazadas.

“El túnel sanitizador funciona con una bomba hidráulica sumergible que está dentro de un contenedor de 500 litros. El producto que usamos para la desinfección es ácido hipocloroso y lo interesante es que es un desinfectante considerado de alto nivel, que es altamente compatible con las personas, ya que se produce de manera natural en el sistema inmune de los mamíferos. Es muy efectivo en la eliminación de bacterias y virus en muy pocos segundos. Dimos con él haciéndole preguntas a personas que saben de bioquímica y así descubrimos que esto es lo mejor junto con el ozono. Incluso, nos dimos cuenta de que lo estaban usando en Wuhan con el mismo propósito”, cuenta el emprendedor.

La empresa, que más allá de esta innovación aún se dedica a la venta e instalación de ventanas de aluminio y productos derivados del vidrio, como shower doors, cubiertas de mesa o termopaneles, llevaba tiempo sin vender un solo producto desde que comenzaron los llamados a quedarse en casa, pero desde que el video del túnel sanitizador está en las redes sociales no ha dejado de responder correos e incluso ya pactaron una venta con la Municipalidad de Puente Alto.

“Nos han contactado de muchas partes, hay entidades públicas y privadas que quieren cotizar, como Cesfams o aeropuertos. Nunca hemos sido de redes sociales, pero con esto del video decidimos hacernos un Instagram (@VidriosLarrain), por donde también nos pueden contactar”, comenta.

Asegura que, a pesar de lo triste que está pasando en Chile y el mundo, este momento ha servido para unirlos como familia: “Cada uno está incorporando sus habilidades para que este proyecto resulte y así lo estamos viendo, con el interés de la gente que se ha comunicado con nosotros durante todo el día”.

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