Los comicios de este domingo 19 de diciembre se convertirán en la sexta segunda vuelta presidencial desde el regreso a la democracia, escenario que se ha repetido en todas las elecciones para elegir al nuevo Mandatario desde 1999. En este marco, Cristián Valdivieso, director de Criteria Research, y Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos de Cadem, analizaron el comportamiento histórico en segundas vueltas del electorado de los candidatos que quedaron en el camino, y el escenario que enfrentan los candidatos José Antonio Kast y Gabriel Boric, tras haber alcanzado un 27,9% y un 25,8% de los sufragios, respectivamente, en la primera vuelta del 21 de noviembre pasado.

Esto, en el marco del tercer programa del ciclo 5 razones para definir el voto, organizado por La Tercera y Radio Duna, que aborda distintos aspectos a considerar de los candidatos presidenciales en la antesala del balotaje del próximo domingo, y que en este capítulo tuvo como moderadores a los periodistas Nicolás Vergara, de Radio Duna, y Sebastián Rivas, de La Tercera.

Sobre el posible traspaso de adhesiones desde los candidatos que no llegaron al balotaje a las candidaturas de Kast y Boric, Cristián Valdivieso indicó que, luego de que más de un 40% de los votantes se inclinaron por otra carta en primera vuelta, se producirá un escenario diferente a los balotajes de las últimas cinco elecciones presidenciales.

“Hoy Kast sumado a Boric no alcanzan el 53%. Hay una segunda vuelta donde hay muchos viudos de candidatos que quedaron en el camino, por lo cual hay una segunda vuelta llamada a convocar a esos viudos”, indicó Valdivieso.

“¿Qué ha pasado en este tiempo? En lo grueso se perdieron muchos de los consensos que había habido en la transición. Se fragmentaron las visiones, tenemos un país muy fragmentado en términos de cómo estamos mirando el mundo. Estamos fragmentados en niveles sociodemográficos, regionales, hay diversas fragmentaciones a lo que tenemos que sumar una fuerte volatilidad producto de la crisis de confianza que se han venido instalando desde 2010. La gente no confía en nadie, en las instituciones, en los partidos políticos, en los candidatos, entonces está buscando un candidato que encarne el bien, el purismo, una dimensión moral de integridad total, y como eso no existe (...) rápidamente nos vamos defraudando porque alguien no cumple con estos requisitos morales”, argumentó.

Por su parte, Roberto Izikson sostuvo que “esta es la elección más incierta y polarizada desde el retorno a la democracia. Las encuestas desde el ‘90 a la fecha habían tenido la capacidad de anticipar al ganador con un año y eso ya no ocurrió”.

“Es la más incierta y polarizada por varias razones: es la primera elección después de 16 años con Piñera y Bachelet; es la única elección que ha estado cruzada con un plebiscito y la carga simbólica que eso ha tenido; por un estallido social, por una pandemia, por una crisis económica y la fragmentación y la crisis de confianza en el poder”, agregó.

“José Antonio Kast sacó el 28% de los votos, Boric, el 26%. Es el resultado más bajo que ha tenido el front runner de la primera vuelta en la historia de Chile. El que había tenido la votación más baja fue Sebastián Piñera en 2017 con el 37% de los votos, pero con una distancia de 14 puntos sobre Alejandro Guillier”, destacó.

En este sentido, Izikson sostuvo que “si uno asume que la participación electoral va a estar entre el 47% y el 50%, el número mágico para ganar las elecciones de este domingo es de 3,5 millones más uno. Eso quiere decir que Kast necesita 1,5 millón de votos para ganar y Boric 1,7 millón de votos. Por lo tanto, la ingeniería electoral, los bolsones, los nichos se transforman en fundamentales”, destacó.

A su turno, Valdivieso sostuvo que dentro de las máximas que históricamente se han cumplido en las elecciones pasadas, “hay una que probablemente no aplique, que era que la segunda vuelta la ganaba el que ganaba la primera. Hoy el el escenario es claramente competitivo, y no necesariamente los dos puntos de ventaja que tuvo Kast en primera vuelta le aseguran el triunfo en la segunda vuelta”.

“Esto habla de la fragmentación en la que estamos y con la que parte cualquier gobierno, gane quien gane. Estos candidatos están teniendo, respecto del padrón electoral, 13% y 12% de votos duros, el resto es puro voto prestado, voto a ir a conquistar, donde mucha de esa gente va a votar por el ‘menos malo’”, continuó.

En este sentido, Valdivieso sostuvo que “el gran desafío no lo tienen solamente en ganar, sino que en transformarse en los líderes que la sociedad está buscando”.

Búsqueda de nuevos electores

Respecto de la trascendencia de buscar apoyos en quienes no votaron en la primera vuelta, que corresponden al 53% del electorado, Izikson sostuvo que “desde mi punto de vista, que la campaña haga un esfuerzo especial por atraer ese electorado, es luchar contra una pared”.

“Entre la primera y la segunda vuelta de 2017, salieron unos 300-400 mil y entraron 600 mil electores, pero movilizados por un concepto específico, que fue el temor a ‘Chilezuela’, concepto que dispara el apoyo de la clase media a Sebastián Piñera, especialmente en la Región Metropolitana. Pero ese temor, asociado al eje ‘libertad/comunismo’ que ha tratado de impulsar Kast, hasta ahora no se ve como un eje movilizador del elector nuevo, porque Kast genera los mismos temores que Gabriel Boric, asociados a libertad”, destacó.

Apoyo de otros candidatos

Consultados sobre si a Kast y a Boric le alcanza con apelar a los votos de los excandidatos de sus sectores políticos, Valdivieso señaló que “estamos en una crisis donde la intermediación no existe, los partidos políticos valen poco y los líderes de los partidos tampoco son muy relevantes, y lo que estamos es en una fragmentación de subjetividades. Más que ir a buscar el endoso de alguien, es poder hacer sintonía con ciertas subjetividades que están dando vuelta, muy fragmentadas. Hay una subjetividad particular en el norte, en el sur, entre las mujeres, entre los hombres, una en Santiago, en regiones, en generaciones de más de 60 años, de menores de 35. El desafío hoy está en buscar mensajes para llegar a esas subjetividades”.

“Lo más lógico es ir a buscar al votante que ya votó en primera vuelta, más que tratar de ir a ese 53% que pudiera motivarse a votar, pero que no se motivó con toda la oferta que hubo en primera vuelta y que hoy no está viendo una razón para tenerle más miedo a uno que otro, porque hoy los miedos se han neteado en estas elecciones”, destacó.

El factor Parisi

En esta búsqueda de lograr llegar a estos nichos, Izikson sostuvo que “cuando uno ve el voto de Franco Parisi en primera vuelta -que logró cerca de 900 mil votos- tiene una cosa que los une: no tiene posición política el 60%, no se identifican con el eje izquierda/derecha y es evidentemente un voto antipolítica. Pero luego uno ve que casi el 80% votó Apruebo, ve que el 60% es voto joven, y uno dice ‘parece que este es un electorado que se parece más a Boric, pero también uno ve que es voto de clases media-baja y baja y vez que es de regiones, entonces uno dice ‘ah bueno, se parece más a Kast”.

“En el fondo, Boric termina tomando la decisión de no ir al programa de Parisi, porque se dio cuenta de que diga lo que diga Parisi, tiene naturalmente un segmento que probablemente sea lo suficiente y no necesita buscar más ahí y ha ido a buscar a otros lados”, agregó.

Cristián Valdivieso, por su parte, sostuvo que “el perfil del votante de Parisi es muy antisistema, muy anti-élites y que salió, en su gran mayoría, a protestar y marchar para el estallido social. Franco Parisi apareció en la pregunta espontánea sobre Presidente de la encuesta Criteria, un mes después del estallido social, con un 7% u 8%”.

Sobre la incidencia de un posible apoyo explícito de parte de Parisi a Kast, Izikson sostuvo que “creo que quedan muy pocos días para que sea una cuestión tan decisiva, pero sí es el bolsón de votos más interesante hoy en términos de cantidad, y que no tiene que ver tanto con Parisi sino que con los temas asociados a ese candidato”.

Valdivieso, en tanto, acotó que Boric decide no ir al programa Bad Boys de Parisi “porque da un mensaje, en término de subjetividades: ‘yo no voy a ir a un programa de alguien que no ha pagado una pensión de alimentos, porque eso afecta a miles de mujeres en este país’”.

Izikson indicó que “ir por más (votos de Parisi) es traicionar lo que (Boric) ha tratado de instalar, que es el candidato de las mujeres (...) y la brecha entre Boric y Kast, en mujeres, es muy fuerte”.

“Un dato, quizás más importante que el voto de Parisi, es que el 60% del electorado de Sebastián Sichel es mujer, y hay un 25% de ese electorado que dice no sé, no responde, no voy a ir a votar, y que votó Apruebo y que se identifica con la derecha. Entonces uno podría hacer un proxy de mujeres de derecha que votaron Apruebo no están votando por Kast y ahí hay un bolsón de un 25% o 20% del electorado de Sichel”, agregó el gerente de Asuntos Públicos de Cadem.

¿Por qué ganaría Kast o Boric?

Consultados por qué motivos se podrían imponer Kast o Boric en las elecciones del domingo, Cristián Valdivieso sostuvo que “si ganara Kast, ganaría una adscripción más con el presente que con el futuro, con la restauración de lo básico para tener una vida que con la esperanza de las transformaciones para una mejor vida”.

Por su parte, Izikson indicó que “en el clivaje cambio v/s orden, si gana Kast es porque ganó el orden. Gana la necesidad de controlar la inmigración, de reempoderar a Carabineros”.

“También -si ganara Kast- es que ganó el temor al comunismo, que hizo que Piñera ganara por 8 puntos de ventaja en 2017 y que Boric ganara la primaria”.

Al respecto, Valdivieso sostuvo que en 2017 ganó Piñera “con una dosis de temor al comunismo, pero también con una gran dosis de esperanza por los tiempos mejores. Si gana hoy Kast va a ganar el temor puro y duro”.

Por el contrario, si se impusiera Gabriel Boric, para Valdivieso “en parte gana el temor a lo que representa José Antonio Kast, pero en mayor medida gana algo de la esperanza en las transformaciones, en el cambio, en las reformas sociales que se están esperando, si con Kast ganaba más bien el presente, con Boric gana la expectativa del futuro, a pesar de que el presente puede ser duro”.

Agregó que “en alguna medida gana el estallido social, gana el proceso constituyente”

Al respecto, Izikson, indicó que “ganan las razones que dan origen al estallido social, y eso es lo que representa Boric”. “Tengo la impresión de que gana el cambio, gana lo nuevo, gana el matrimonio igualitario, las banderas del medio ambiente, el aborto, ganan los jóvenes en el fondo”.

Efecto de la convención constitucional

Sobre el efecto que pueda tener el órgano que elabora la nueva Carta Magna del país, cuya aprobación ha tenido una baja constante en las encuestas, Valdivieso sostuvo que “no tengo duda de que el curso y el juicio de la convención incidió y está incidiendo, en la medida de que la gente, no es que haya dejado de creer en la convención en si misma, pero empezó a frustrarse con la falta de resultados. Han pasado dos años y no ha pasado nada en rigor en la vida de las personas y empezó a perder fuerza como el gran gatillador de los cambios que iban a venir”.

“Una cosa es ganar la elección, pero otra cosa va a ser gobernar, y vamos a tener un gobierno que, si es Kast tiene un 13% de leales, y si es Boric, tiene un 12% de leales, y sobre eso va a tener que administrar el poder y la relación con la convención”, sostuvo, por su parte, Izkison.

Percepción de mercado y analistas

Finalmente, consultados sobre su parecer respecto de la percepción de analistas y del mercado de que Boric se impondría en el balotaje de este domingo, Valdivieso sostuvo que “los escenarios cambian día a día, por minutos. Al día de hoy yo creo que están trabajando sobre un escenario acertado”.

En tanto, Roberto Izikson sostuvo que “yo veo el mercado de apuestas y uno ve que en ese mercado está ganando Boric. Uno ve la reacción de la bolsa después del debate y uno puede asumir que el mercado está trabajando bajo ese escenario”, cerró.