Aula segura: DC se cuadra con el gobierno y proyecto da paso clave

Autor: Isabel Caro

Gobierno proyecta que iniciativa será despachada por la sala el lunes gracias a votos de la falange y el PR. Votaciones de diputado Mario Venegas en Comisión de Educación inclinaron la balanza en favor del Ejecutivo.


Tal como salió del Senado hace dos semanas quedó este jueves el proyecto de Aula Segura tras ser despachado por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados. Esto, luego de que con respaldo del diputado Mario Venegas (DC), el oficialismo lograra desechar todas las enmiendas propuestas por la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio a la iniciativa que busca fortalecer las facultades de los directores de establecimientos en materia de expulsión y cancelación de matrícula en casos de violencia extrema.

La redacción acordada en la Cámara Alta establece que el director tendrá el deber de “iniciar un proceso sancionatorio” en contra de cualquier miembro de la comunidad escolar por conductas graves o gravísimas y tendrá la facultad de expulsarlo aplicando la suspensión como medida cautelar.

En ese sentido, las indicaciones de los diputados de oposición buscaban, por ejemplo, que la obligación de iniciar un proceso sancionatorio quedase solo restringida a las conductas calificadas como “gravísimas” y no “graves”, además de incorporar un enfoque “formativo y pedagógico”, lo que no fue acogido ni por Chile Vamos ni por el Ejecutivo, desde donde argumentaron que dichas disposiciones estaban resueltas ya en distintos cuerpos legales.

Tras el resultado, desde el Ejecutivo proyectaban una votación favorable en la sesión extraordinaria convocada para este lunes en la sala de la Cámara, ya que, al no tener disposiciones de quórum, con los votos comprometidos de algunos parlamentarios de la DC y el PR obtendrían mayoría para despachar la norma y evitar, así, un tercer trámite.

El factor DC

Si bien desde la DC ya habían advertido que honrarían el acuerdo al que concurrió su bancada de senadores, llamó la atención de la instancia que el diputado Venegas presentara al menos tres indicaciones al proyecto y terminara retirándolas e, incluso, absteniéndose de votar sus propias enmiendas.

“Había un acuerdo que nosotros debíamos respetar en su integralidad y mi partido concurrió a ese acuerdo a través de los senadores. Las explicaciones que me dio el Ejecutivo me parecieron que contenían razonablemente el espíritu de lo que nosotros queríamos alcanzar”, explicó Venegas tras la sesión.

El parlamentario agregó que no quería “aparecer obstaculizando la aprobación de un proyecto de ley en el que creemos que es necesario legislar lo más rápido posible”.

La votación se daba luego de que trascendiera que Venegas habría pedido a cambio de su respaldo el patrocinio del gobierno en un proyecto presentado por él en abril de este año y que tiene como objetivo aumentar en un grado las penas a quienes agredan a profesores o funcionarios de la Salud. Sin embargo, el parlamentario descartó que hubiese utilizado esa iniciativa como “moneda de cambio”.

“No he negociado absolutamente nada”, subrayó, mientras que la ministra de Educación, Marcela Cubillos, además de valorar el despacho de la iniciativa tal como salió del Senado, sostuvo que “nosotros como Ejecutivo siempre hemos planteado que (el del diputado Venegas) es un proyecto que nos parece interesante que se legisle y se apruebe en el Congreso”.

Desde la oposición, en tanto, lamentaron la postura del su par DC y lo acusaron de cometer “un gran error”.

“Me parece un gran error, porque podríamos haber mejorado en algo este proyecto y a mí me duele enormemente que no lo hayamos podido hacer”, dijo la presidenta de la instancia, Cristina Girardi (PPD), tras la votación en particular.

Pero más allá de los cuestionamientos a la DC, las reacciones de los diputados de la oposición -desde el FA al PPD- estuvieron centradas en la actitud del Ejecutivo durante la tramitación del proyecto. “Nosotros mostramos disposición a dialogar, a mejorar el proyecto, y el gobierno no recogió absolutamente nada. Y lamentamos que esto se haya impuesto, que no se haya permitido incorporar mejoras, porque nos enfrentamos a un proyecto malísimo, un proyecto aberrante, que terminó menos malo en el Senado, pero sigue siendo malo”, advirtió la diputada Camila Vallejo (PC).

Desde el Frente Amplio, el diputado Gonzalo Winter (MA) calificó el debate en la comisión como “artificial” y aseguró que no hubo “voluntad de diálogo democrático real” por parte del Ejecutivo.

“Nos pusieron un plazo que no tenía ningún sentido”, remarcó, aludiendo a la discusión inmediata con la que La Moneda calificó la urgencia de la iniciativa esta semana, obligando a la comisión a revisar el proyecto en máximo cuatro días.

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