Carlos Montes presidente del Senado: “Bachelet va a ser fundamental para el futuro del socialismo y la centroizquierda”

Autor: Isabel Caro

El senador Carlos Montes ayer en el salón de honor del Congreso.

Senador del PS, quien asumió ayer la presidencia de la Cámara Alta, dice que “el problema” de su sector es “cómo construye una alternativa frente al país” más que la actitud que tengan como oposición ante el gobierno de Piñera. Sobre la rearticulación de las distintas fuerzas, señala que “eso va a demorar un año, a lo menos, en decantar”.


“Yo no le quería entregar la banda presidencial”, bromeaba ayer el senador Carlos Montes (PS) en los pasillos del Congreso, en Valparaíso, tras haber sellado -con ese gesto- el cambio de mando entre Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.

Esa fue la primera tarea que le tocó cumplir en su calidad de nuevo presidente de la Cámara Alta, luego de que sus pares lo eligieran para liderar la testera durante este año. En un Senado con mayoría opositora, Montes avizora un espacio de articulación de la centroizquierda, pero advierte que todo decantará a su tiempo. Asimismo, dice que el “coraje” de la ex Mandataria será valorado “cada día más”, y señala que está disponible para los grandes acuerdos que impulse el Ejecutivo, siempre que no retrotraigan las conquistas alcanzadas.

¿Cómo recibe este nuevo desafío de presidir la Cámara Alta?

Lo recibo con gran honor, como una gran responsabilidad, y agradezco a todos los parlamentarios socialistas y de otros partidos de la oposición, de la DC, del PPD, independientes, RD, entre otros. Ahora el tema es enfrentar esta gran responsabilidad. Hay que ver cómo ordenar las cosas. El tiempo es corto para hacer cambios, y yo creo que nuestra tarea es asumir la situación de deterioro de la imagen del Senado. Y eso tiene que ver con cosas sustantivas, tiene que ver con cómo se da el debate, cómo nos relacionamos con la ciudadanía, y espero tomar un acuerdo con muchos sectores sobre varias iniciativas que vayan en esa línea.

El Senado es, por decirlo de alguna manera, el único “bastión” que le queda a la nueva oposición, ya que ahí tienen mayoría. ¿Cree que ese espacio será clave para la articulación de la centroizquierda en estos años?

Creo que el problema de la centroizquierda es cómo construye una alternativa frente al país. Eso es lo central. Lo central no es cuán duro o cuán blando sea frente a Sebastián Piñera. Lo central es ver cómo revincularse, replantearse y levantar un proyecto frente a la ciudadanía. Y en eso, bueno, los hechos marcan mucho la historia. Si por algún motivo ocurre que se cuestiona significativamente, por ejemplo, la Ley de Educación Superior en el Tribunal Constitucional, se va a generar un conflicto bastante inútil y una polarización bastante fuerte, y yo creo que eso marcaría bastante las relaciones.

Se logró un acuerdo para las mesas de la Cámara y del Senado entre fuerzas que van desde la DC al Frente Amplio. ¿Cree que eso pueda ser un primer paso para entendimientos o alianzas futuras?

No, yo creo que esto, más que nada, se trató -sobre todo en la Cámara- de evitar que aquí también gobierne la derecha. Aquí en el Senado hay una historia, se mantienen más o menos las mismas características, pero, bueno, ahí veremos qué implicancias y alcances pueda tener este entendimiento. Pero yo creo que lo importante aquí es que más que un acuerdo administrativo, es ponerse políticamente de acuerdo frente a los hechos que van ocurriendo y darse el tiempo necesario para pensar nuevas bases para el futuro.

El Presidente Sebastián Piñera presentará las urgencias para proyectos que serán prioritarios y quizás emblemáticos en su administración, como pensiones e inmigración. ¿Cuál va a ser su disposición para facilitar el trámite de esas iniciativas?

Esos dos temas que usted plantea no son sólo emblemáticos para el gobierno, sino que para nosotros también. Y todo lo que se va a avanzar en esos temas, creo que vamos a estar de acuerdo. Y como oposición tenemos que ser bastante creativos para aportar y mejorar esos proyectos, porque aquí nadie tiene una verdad única y definitiva. Son temas que requieren harto más debate. Respecto del rol institucional, yo voy a cumplir lo que dicen los reglamentos.

Piñera ha dicho que quiere impulsar un gobierno de grandes acuerdos en torno a temas como seguridad e infancia. ¿Ve disposición en la oposición para aquello?

Yo lo dije en mi discurso. Aquí, obviamente que hay temas importantes, como infancia y seguridad, que pueden conllevar acuerdos, pero también esto se trata de iniciativas diversas. Esto no es sólo un tema del gobierno.

¿Qué rol debiese jugar el PS en la oposición?

El PS tiene que pensar en el país, pensar en construir una alternativa, pensar en enfrentar los grandes temas nacionales. El PS tiene que ser un partido muy maduro, muy sólido, y muy consistente también con sus valores y con su historia.

En ese sentido, ¿cómo ve la partida de Michelle Bachelet? ¿Cómo ve que puede proyectarse su legado?

Michelle Bachelet va a ser fundamental para el futuro del socialismo y el futuro seguramente de las izquierdas y la centroizquierda por la decisión y el coraje que tuvo para hacer los cambios que hizo, los cambios que inició, y por la historia que todos le conocemos. Yo creo que el país la va a ir valorando cada día más.

La apuesta de Chile Vamos es mantenerse en el poder no sólo por este gobierno, sino que al menos por ocho años. En vista de la dispersión de la centroizquierda, ¿cómo se puede evitar eso desde su sector?

No, no me voy a adelantar cómo se va a articular la centroizquierda, porque eso va a demorar un año a lo menos en decantar. Respecto de quienes quieran mantenerse por ocho años, eso está por verse. Depende mucho de cómo planteen las cosas y de lo que hagamos nosotros. Creo que eso no es algo que se vaya a definir ahora.

Usted habla del coraje de la ex Mandataria para impulsar transformaciones. Piñera ya ha planteado que va a corregir algunas cosas, por ejemplo, en materia tributaria…

Nosotros tenemos votos suficientes, si es que estamos unidos, para evitar que aspectos fundamentales en materia tributaria no se modifiquen. El Presidente no puede pretender disminuirles los impuestos a los grandes grupos económicos y a los sectores de más altos ingresos, como se ha planteado, de bajar las tasas de 27 a 25. El 23% de las medianas y pequeñas empresas ya están con 25. O sea, aquí lo que se pretende es favorecer al 15% que tiene tributo de 27.

¿Quiénes debiesen defender ese legado?

A mí no me gusta mucho el concepto de legado. Me parece que lo más importante en esto es ver lo que este gobierno representa en la historia, desde el retorno a la democracia, y lo que va a representar para adelante. Aquí hay un antes y un después. Hay un hito.

Seguir leyendo