El estilo Piñera en dos tiempos

Autor: Paula Catena

El Presidente Sebastián Piñera en el Palacio de Cerro Castillo, después de la cuenta pública del 1 de junio.

De una personalidad “impulsiva” en su primer gobierno a un Mandatario más contenido, dándole más espacio al protagonismo de sus ministros y enfocándose -con menor exposición mediática- en los principales temas. Ese es el contraste que vislumbran los colaboradores del Presidente entre su primera administración y la actual.


Los sigue llamando a las 7.00, tal como en su primer gobierno, aunque ahora tiene un ritmo “un poco más lento” y, además, los fines de semana “es más flexible” y los contacta a partir de las 8.30, comentan ministros del comité político sobre los cambios del Presidente Sebastián Piñera.

La comparación del actuar del Mandatario en relación a su primer gobierno la realizan sus principales colaboradores al cumplirse 100 días de su nueva administración. El estilo del Mandatario fue foco de atención y críticas de algunos sectores en el período 2010-2014, principalmente por la exposición a la que se sometió al involucrarse en diversas áreas simultáneamente, algo que -según varios en el oficialismo- ahora ha contenido más, dándoles más espacio a sus secretarios de Estado para que protagonicen la agenda.

En el círculo del jefe de Estado evitan realizar críticas respecto de la figura presidencial y recalcan que Piñera ahora escucha mucho más a su entorno, que delega más tareas y que “no lo hace todo él”. Asimismo, reconocen que parte del diseño es que el Mandatario tenga menos exposición mediática y que solo aborde los grandes temas, específicamente aquellos que se relacionan con los “problemas que afectan a la ciudadanía”.

Sobre este punto, algunos en el oficialismo ponen como ejemplo cuando Piñera lideró, el viernes pasado, una masiva jornada de detenciones por parte de Carabineros, a bordo de un radiopatrullas. Si bien la imagen para varios recuerda al Piñera de 2010, recalcan que esa actividad tuvo que ver, justamente, con una de las temáticas primordiales para el Ejecutivo: la delincuencia.

La comparación que hacen sus colaboradores entre su primer gobierno y el actual también va en sintonía con los resultados. Pese a que el Ejecutivo ha tenido semanas complejas en su convivencia con Chile Vamos, en La Moneda realizan un balance positivo, destacando que las encuestas están a su favor, que han tenido una mejor instalación que en 2010 y que, pese a las críticas, aseguran que existe una mayor coordinación con el bloque. Esa coordinación se relaciona -dicen en el gobierno- con un estilo en el que Piñera ha procurado considerar más las opiniones. “Estoy dispuesto a convencer, pero también a ser convencido”, es una de las frases que ha repetido en los tres consejos de gabinete que ha realizado en este segundo período y que en La Moneda utilizan como ejemplo para demostrar que ahora escucha más.

Esa visión es compartida por Chile Vamos, cuyos dirigentes destacan que el Jefe de Estado toma más en consideración a las colectividades. El diputado UDI Patricio Melero -quien fue presidente de esa colectividad durante la primera administración de Piñera- dice que “noto a un Presidente más cercano a la ciudadanía, que escucha más sobre los temas que afectan al gobierno y que aprendió claramente que se gobierna con los partidos políticos, ya sea con los aliados o con los opositores, para alcanzar acuerdos”. El timonel de RN, Mario Desbordes, también destaca el rol del Mandatario. “El Presidente tiene un ritmo más llevadero con sus equipos, conversa bastante, y eso ha hecho que en esta primera parte se ha podido establecer una relación que es bastante buena con los partidos y sus ministros”, señala el diputado.

Otro personero del oficialismo y excolaborador de Piñera también entrega su visión. El senador RN y exministro de Defensa Andrés Allamand sostiene que, a diferencia de su primera administración, Piñera “está mucho más focalizado en las grandes tareas: sacar adelante el programa de gobierno y proyectar su obra en el tiempo”. Y añade: “En el gobierno anterior todo el horizonte era cuatro años, y hoy Piñera está pensando en uno o dos períodos presidenciales”.

“Atributos e impulsos”

“No renuncia a su ADN, solo lo contiene”. Así definen algunos parlamentarios UDI la personalidad del Presidente en esta segunda etapa. Esto, aludiendo al carácter “impulsivo” que, según varios en el sector, caracteriza a Piñera.

Así, dicen que si bien el Mandatario ha “dejado a un lado” ser tan impulsivo, aún sigue siéndolo “en menor medida”. El ejemplo más cercano -comentan- es cuando la semana pasada se abrió a reducir las dietas parlamentarias a raíz de un proyecto de resolución que impulsaron parlamentarios del Frente Amplio y que fue rechazado, en su mayoría, por el oficialismo.

El tema generó molestia en la coalición, debido a que no iba en línea con lo que habían planteado y, además, porque en el Ejecutivo no se estaba trabajando en un proyecto en la materia, sino que solo para disminuir el número de legisladores.

Con todo, en La Moneda resaltan que el Presidente ha logrado una mayor cercanía con la ciudadanía, destacando, por ejemplo, que los atributos en los sondeos de opinión públicos e internos marcan buenos niveles en “confianza” y “empatía”, algo que no pudo conseguir en su primer gobierno. En su entorno creen que esta buena valoración en sus atributos se relaciona con que ha adquirido una personalidad “más republicana”, por ejemplo, al llamar a los grandes acuerdos y la unidad.

Evaluación legislativa

Pese a las críticas desde el propio oficialismo y en la oposición que acusa “sequía legislativa”, hay coincidencia en La Moneda y en Chile Vamos que durante esta segunda administración Piñera ha podido desplegar de mejor manera su programa. Esto, debido a que no ha tenido que lidiar con un terremoto y maremoto, como en 2010.

El discurso que se ha instalado en Palacio es que “no importa el número de proyectos, sino la calidad”. Pese a eso, son varias las minutas que circulan en la Segpres que buscan dar cuenta de una “exitosa instalación de la agenda” durante estos 100 días. Por ejemplo, se destacan los cinco grandes acuerdos nacionales, la recuperación económica, el sello social de los proyectos y que se han gestionado cerca de 32 iniciativas.

“Hay ripios, hay cortocircuitos, cosas que mejorar. Pero en la línea gruesa, el gobierno está caminando bien”, aseguró ayer el ministro de Justicia, Hernán Larraín, mientras que el titular de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, destacó que “se han enfrentado temas que estaban pendientes, y creo que se han hecho de buena forma”

Seguir leyendo