Fuad Chahin, presidente de la DC: “Me parece peligroso que el Congreso tenga como una práctica saltarse la Constitución”

Foto: Mario Téllez/La Tercera

El timonel partidista señala, sin embargo, que si bien es “grave” que los parlamentarios aprueben proyectos inconstitucionales, el problema se ha generado porque el Presidente no ha sido capaz de usar sus facultades.




A través de la plataforma Zoom y con su hijo de un mes en brazos, el presidente de la DC, Fuad Chahin, sostiene que si a él le hubiese tocado enfrentarse a la votación sobre la admisibilidad del proyecto de posnatal de emergencia, habría votado a favor, pese a que considera que era iniciativa exclusiva del Presidente de la República.

Sin embargo, el democratacristiano asegura que si bien considera que sería una “grave anomalía” dejar el precedente de que el Congreso traspase las reglas de la Constitución, en el caso de este proyecto y dado el contexto, corresponde enviar una “señal política”. “No soy partidario en cualquier proyecto, pero aquí el objetivo es muy loable”, dice.

-¿Y no le parece preocupante que avancen proyectos que han sido calificados como inadmisibles?

-Por cierto que es preocupante, pero siempre ha existido la tentación de impulsar proyectos o indicaciones que podrían ser iniciativa exclusiva del Presidente. Sin embargo, siempre se han resuelto mediante el diálogo político. Ahora el gobierno no ha tenido ninguna capacidad para establecer un diálogo con los parlamentarios para dar soluciones a los problemas que buscan resolver estas medidas, que son sentidas y son urgentes.

-¿Y no cree que la oposición ha contribuido a exacerbar todo esto?

-El problema es la falta de capacidad política del gobierno para buscar caminos de solución, pero entiendo que en la urgencia de la pandemia, ante la desesperación de la población, lo que se ha hecho es dar señales políticas para tratar de forzar un diálogo por parte del gobierno.

-¿Cuál es el límite entonces?

-Eso se zanja en el TC. El Ejecutivo tiene dos posibilidades: o busca un acuerdo y logra hacerse cargo del problema o recurre al TC. Pero tenemos un gobierno que no gobierna y que no es capaz de, derechamente, pagar el costo e ir al TC. Es un problema de ejercicio de potestades, político, no legislativo. Un gobierno que abdica y renuncia a sus facultades para esconderse detrás de un grupo de trabajo demuestra un camino absolutamente peligroso.

-Ustedes calificaron la propuesta de un grupo de expertos para revisar la admisibilidad como una “intromisión”. ¿Eso genera un ambiente de debilitamiento de la democracia?

-El problema no es la intromisión. Lo que debilita la democracia es que el Presidente de la República renuncie a ejercer ese poder y que en lugar de aquello, mande a hablar a la presidenta del TC, lo que me parece un despropósito que debilita la institucionalidad. El gobierno se ha dedicado a comentar la inconstitucionalidad de los proyectos, pero ni soluciona políticamente el problema que pretenden resolver ni recurre al TC.

-Algunos dijeron que era un gesto “autoritario”. ¿Lo comparte?

-No sé si es autoritario, es una muestra de debilidad. El Presidente demuestra que se siente tan débil que ni siquiera es capaz de recurrir al TC. Las atribuciones las tiene, no necesita cambiar la coma de ninguna ley si quiere enfrentar el tema de las admisibilidades.

-Uno de estos proyectos fue el posnatal de emergencia, que hoy se encuentra en una comisión mixta. ¿Logrará ser ley?

-Invito al gobierno a que en vez de discutir la admisibilidad, nos sentemos a discutir el mérito del proyecto. El gobierno presentó un proyecto que es una buena alternativa para las mamás de los preescolares, pero no la solución para las mamás de lactantes. Obviamente que si este proyecto prospera se va a ir al TC y ahí puede tener un escenario muy complejo.

-Los senadores Goic y Pizarro votaron en contra de la admisibilidad. ¿Tendrán frutos sus gestiones con ellos?

-Es difícil. La admisibilidad era una señal política, pero las señales políticas tienen que ser conducentes, no solo a seguir desnudando la indolencia del gobierno, sino que a resolver el problema. Es necesario hacer todos los esfuerzos.

-¿Pero se equivocaron sus senadores?

-Es evidente que hay fundamentos jurídicos sólidos para haber votado así, indudablemente, es difícil buscar una explicación desde el punto de vista jurídico. Ahora, desde el punto de vista político, en un momento como este, si hubiese estado en su lugar hubiese votado a favor de la admisibilidad.

-Y si hay fundamentos jurídicos, ¿no tenía un punto la senadora Goic al decir que si bien apoya el posnatal, tiene que respetar la Constitución?

-Me parece peligroso que el Congreso tenga como una práctica saltarse la Constitución, cuando tiene la potestad de destituir autoridades por infringir la Constitución y las leyes. Es una anomalía enorme y las reglas hay que respetarlas, pero si esto se ha ido generando es porque el gobierno ha renunciado a gobernar, a hacer política y a usar sus facultades. Si hiciera política estos temas ya los tendríamos resueltos. No puede ser que el gobierno pretenda pasar “piola” y que lo hayan planteado como que este fuera un problema de los parlamentarios.

-¿Y vale la pena dejar este antecedente por hacer una señal política?

-Como abogado, siempre he creído que las formas y las reglas son importantes, sin embargo, el Estado tiene que estar al servicio de la persona. No me gusta esto de imponer las cosas por sobre las reglas, pero en este caso de excepción vale la pena hacer el esfuerzo para tratar de persuadir al gobierno de que tenemos que discutir el fondo. Insisto, esto es grave, es una anomalía indeseable, pero en este proyecto en particular la señal es necesaria. Como regla general no me gusta y tampoco que se extienda como una práctica permanente.

-Y considerando todo lo que ha dicho, ¿el posnatal era admisible?

-Efectivamente, es de iniciativa exclusiva del Presidente, pero el tema es político, no es técnico-jurídico. Ahí es donde el gobierno se equivoca.

-¿Cómo ha visto la instalación del nuevo ministro de Salud?

-Hay un nuevo estilo, pero no hemos visto un cambio radical de estrategia. En esto debiera haber una gobernanza diferente. Me parece peligroso que al final la última palabra la va a seguir teniendo el Presidente de la República, que hasta ahora no le ha apuntado con sus decisiones. Por qué no tenemos un órgano colegiado que tenga la conducción de la pandemia y que sean los responsables de la conducción.

-¿Se le deben cobrar responsabilidades políticas al exministro Mañalich?

-Una responsabilidad política es que tuvo que dejar el cargo. Nadie podría descartar algún tipo de acción constitucional que son facultades del Congreso, pero esto es algo que jamás hemos conversado, ni con los parlamentarios ni en el partido.

Comenta