Girardi: “Vamos a invitar a la ministra Schmidt para que explique por qué Chile se autoinflinge una herida de irresponsabilidad”

El presidente de la comisión del Medio Ambiente del Senado y líder del Congreso del Futuro, Guido Girardi, asegura que citarán a Carolina Schmidt a dicha instancia para analizar el reconocimiento que hizo el gobierno sobre los problemas para realizar la cumbre ambiental COP25 en diciembre de este año. También anuncia que se contactará con el Presidente Piñera para analizar el tema y dice que aquí "se juega el prestigio" del país.


¿Le preocupa que la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, haya reconocido en la misiva enviada a la ONU -y dada a conocer por La Tercera- que hay dificultades para organizar la COP25 en diciembre de este año?
Yo creo que no es bueno dar la sensación de irresponsabilidad y falta de previsión en el planteamiento que hizo Chile de hacer la cumbre en este país. Me parece que es muy importante que la cumbre ocurra en Chile y creo que estamos en condiciones, si trabajamos todos juntos, de hacer una buena COP25 en diciembre. Tal vez lo ideal hubiera sido hacerla en enero -incluso habíamos discutido con el Presidente Sebastián Piñera hacerla vinculada al Congreso del Futuro-, pero eso no quita que, dado que Chile se comprometió y tomó libremente la decisión de proponernos como lugar de organización, que sería una pésima imagen a nivel mundial. Aquí se va a jugar el prestigio de Chile en una doble dimensión. Hacer la COP no puede ser un tema un tanto comunicacional y farandulesco en el sentido de que poner a Chile en vitrina sea el objetivo fundamental para hacer la COP acá.

¿En qué sentido?
Para hacer la COP acá en Chile es importante que haya coherencia primero, que Chile de verdad se comprometa a avanzar en materia ambiental, que firme el Acuerdo de Escazú, que es una vergüenza que no lo haya firmado porque Chile lo propuso. No firmar el Acuerdo de Escazú hace que la COP25, del punto de vista de la legitimidad de Chile para poder intervenir, sea mínima. O que se estén interviniendo las reservas nacionales, donde el gobierno mira para el techo, o se sigan aprobando proyectos ilegales o enviando al Congreso estos proyectos de desregulación pero que a lo único que apuntan es a quitar el resguardo, o no se quieran aprobar proyectos como la protección de glaciares -que aprobamos en la comisión de Medio Ambiente-, o no se quieran aprobar proyectos que justamente buscan proteger los bordes costeros, el acceso a las playas, o por ejemplo este proyecto que yo considero que es totalmente contradictorio con la COP25: que el gobierno esté planteando que los derechos del agua sean privados a perpetuidad.

Usted hablaba de otra dimensión también.
En segundo lugar, aquí se juega el prestigio de Chile. Cuando vienen 25 mil personas a este país, todos los jefes de Estado, Chile tiene que demostrar que es una sociedad que está preparada para hacer un evento del más alto nivel de todo punto de vista y creo que nosotros, por lo menos como Parlamento, estamos totalmente dispuestos y se lo hemos señalado al Presidente Piñera a poner toda nuestra experiencia a colaborar en esta materia. Pero no creo que sea bueno que el gobierno, que se ofreció para la COP 25, hoy día ponga en cuestión la posibilidad de que esto sea exitoso y que podamos llegara puerto con una gran organización. Nosotros tomamos una decisión como Senado, de manera muy transversal, impulsado tanto por mí, por el senador Juan Antonio Coloma (UDI), Alfonso de Urresti (PS) y por el presidente del Senado (Jaime Quintana) de hacer una cumbre paralela a la COP, a nivel mundial, de parlamentarias y parlamentarios.

El gobierno dice que hay dificultades para realizar la cumbre en diciembre, ¿cómo podremos entonces recibir la COP y además una cumbre parlamentaria?
Es que nosotros, como tenemos la experiencia del Congreso del Futuro y de la Comisión del Futuro, que es transversal, más la comisión de Medio Ambiente -yo presido ambas- , más el Senado, vamos a proponer colaborar en la organización, pero ya asumimos el desafío de hacer una cumbre parlamentaria en Chile del más alto nivel. Ahora, estamos dispuestos, y se lo hemos planteado formalmente al Presidente -yo en lo personal-, de colaborar activamente, porque esto en un tema de Estado, no político ni de izquierda y derecha. Que la COP demuestre que Chile es un país serio, que pueda ser un evento del más alto nivel mundial, superando las COP que ha habido en Marruecos, en Polonia, la de Polonia no fue una buena COP. En ese sentido, vamos a invitar a la ministra Schmidt, yo como presidente, para que explique estas razones, pero también voy a comunicarme con el Presidente Piñera, como ya lo hemos hecho, para reiterarle todo nuestra voluntad de cooperación, nuestra experiencia como organización del Congreso del Futuro para poder colaborar al éxito de la COP25.

Usted habla de prestigio. ¿Qué señal se da en ese sentido cuando el gobierno reconoce que hay problemas para hacer la cumbre y que no tenemos sede?
Es que pienso que no es así. Pienso que si el gobierno de Chile se comprometió y voluntariamente señaló al planeta, a los líderes de todo el mundo, a las organizaciones no gubernamentales de todo el mundo que Chile se ofrecía para ser sede, yo creo que no se puede decir después que no estamos preparados. Estamos preparados, lo podemos hacer. El tema es cómo logramos una organización que salga del ámbito reducido de un gobierno que a lo mejor pensó que con esto podía lograr algunas ventajas a transformar esto en un evento nacional que nos convoque a todos. Si el gobierno quiere transformar esto en un instrumento político, creo que no es la intención del Presidente pero que sería un error. Le voy a plantear al Presidente que en el más breve plazo se constituya un comité de iniciativa del más alto nivel y los más transversal posible, donde esté el Parlamento, el gobierno, el mundo académico, científico, los empresarios, la sociedad civil, porque creo que es un desafío de todos y esta es la manera en que va a ser exitoso.

Usted dice que sí se puede hacer la cumbre, ¿fue un error entonces enviar una carta diciendo que no están las condiciones en diciembre?
Es que por eso prefiero pedirle a la ministra que nos explique por qué Chile se autoinflinge una herida de irresponsabilidad. ¿Por qué gratuitamente nos autoinflingimos un hecho que finalmente cuestiona nuestra seriedad? Porque un país no puede decir quiero hacer la COP y después decir mire en realidad no puedo. Cuando creo que si esto es transversal podemos. Yo prefiero que la ministra explique las razones, pero es evidente que el que se haga pública esta carta el resto de los países del mundo deben quedar totalmente desconcertados con nosotros. Osea, aquellos que se ofrecen y dicen que la quieren hacer luego señalan eso. Porque esta carta la deben estar leyendo todos los presidentes del mundo y los comités científicos interesados en la COP y tienes a la élite científica, política y empresarial con punto de interrogación, diciendo cómo los chilenos se ofrecen y luego nos dicen que no tienen la capacidad. ¿Entonces para qué se ofrecieron? Eso nos pone en una situación de tremenda fragilidad de la coherencia y la seriedad. Mi respuesta es, mostrémosle al mundo que somos capaces de hacer una COP a pesar de todas las limitaciones que puedan haber. Pero eso lo vamos a hacer solo si todos estamos detrás: empresarios, científicos, universidades, Parlamento, gobierno, organizaciones gubernamentales, regiones. Esa es la manera.

A usted hoy día le tocó liderar la comisión de Medio Ambiente. ¿Vieron ahí la opción de citar a la ministra?
Vamos a invitar a la ministra para que nos explique el alcance de esa declaración y de reiterar nuestra voluntad de colaboración, pero se lo voy a transmitir personalmente al Presidente de la República. Yo tengo el compromiso, el Presidente me solicitó formalmente como presidente del Congreso del Futuro que colaboráramos, yo le dije al Presidente que estábamos de acuerdo y lo voy a llamar personalmente para decirle que sí podemos, en la medida que lo hagamos de esta manera. Y cuidado, que esto no es una buena señal de la seriedad y la responsabilidad con que Chile tiene que actuar a nivel internacional.

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