Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista: “Planteamos un proceso de unidad desde la DC hasta el Frente Amplio”

Autor: Isabel Caro

El dirigente dice que una gestión “incompleta” del gobierno, la política de los “matices” impulsada por la DC y la falta de unidad de la Nueva Mayoría terminaron por dejarlos fuera de La Moneda. Además, reafirma que la única forma de evitar la permanencia de la derecha en el poder es con la cohesión de las fuerzas de centroizquierda.


El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, dice que tanto el gobierno como los partidos de la Nueva Mayoría tienen una cuota de responsabilidad en la derrota de Alejandro Guillier. El también diputado propone un espacio de entendimiento -desde la DC al Frente Amplio- para rearticular las fuerzas de centroizquierda, defender los avances conquistados por el gobierno de Michelle Bachelet y alzarse como una oposición sólida que evite un nuevo período de la derecha en La Moneda.

¿Cuál es su balance de los resultados de la elección?

Sufrimos una derrota, indudablemente. Pero la derrota no era para nosotros tan sorpresiva, porque la verdad es que el resultado que sacamos en la primera vuelta no nos daba ninguna seguridad de ganar la segunda, aunque afloraron las esperanzas y se acrecentó la confianza de nuestro sector. Lo que sí fue sorpresivo fue la diferencia en votos.

¿A qué lo atribuye?

No se hizo una precisión correcta sobre cómo estaba la situación electoral y política del país. No valoramos la fortaleza que tiene la derecha en sectores como el barrio alto o en regiones específicas, donde la diferencia que ellos sacaron en votos fue muy alta respecto de nosotros. Pero la derecha empezó a trabajar este triunfo el mismo día que ganó Bachelet. Y lo hizo por todos los medios. Hicieron uso de recursos judiciales, políticos, y los usaron bien. Luego vino el golpe maestro de todo esto, que fue el caso Caval. De alguna manera, ahí, aunque la Presidenta no tenía nada que ver, se la involucró y creo que desde ese momento comenzó a vislumbrarse que las cosas no iban a venir tan bien para nosotros.

¿Le ha faltado autocrítica a su coalición? Ricardo Lagos lo deslizó tras reunirse con Piñera…

Yo creo que ese es un invento de Lagos. Nosotros asumimos la responsabilidad el mismo día. Ahora, la coalición somos todos: gobierno y partidos. Si algunos pretenden separar gobierno de partidos, echarse la culpa unos a otros, no me parece. Cada cual debe asumir su responsabilidad.

¿Y cuál es la responsabilidad del gobierno?

En el gobierno evidentemente el golpe Caval fue muy duro, y en un momento yo creo que hubo presión, con esto de los matices, para terminar con el proceso de reformas. Ese proceso se morigeró en un momento determinado.

¿Con los matices se refiere a la DC?

Yo no quiero acusar a la Democracia Cristiana, porque de verdad que trabajamos. Y si no hubiéramos actuado en conjunto no se habría aprobado ninguna de estas reformas. Entonces, hay un lado positivo que yo rescato y lo valoro muchísimo para todo lo que viene hacia adelante. Lo que no voy a rescatar nunca es la política de los matices. Ahora, sí podemos decir que llevamos adelante grandes reformas, y esas reformas van a trascender. Pero al mismo tiempo que hicimos eso, hubo otras cosas en las cuales se falló como gobierno. No supimos auscultar un sentimiento que había en una parte importante de la ciudadanía, de que había problemas que, con o sin reforma, se mantenían y no se solucionaban. Pero la agenda de reformas no está tocada. Por eso le digo, yo creo que es una combinación de cosas, acá también hay una gestión. Yo creo que hay un resultado que responde a una gestión que no fue completa en cuanto a lo que debió haberse hecho.

Se ha dicho que Guillier era un “mal” candidato, pero en su entorno siempre reclamaron que los partidos lo dejaron un poco solo…

Esa es una falsa discusión, porque aquí hubo muchos candidatos que aspiraron a hacer una primaria. Lo lógico era que se hubiera hecho una primaria, pero hubo un partido de este conglomerado que decidió que iba a ir a primera vuelta. Tuvimos una candidatura que estuvo meses fuera de los medios, del debate político. Perdimos un tiempo enorme y después lo mismo juntando las firmas para legalizar al candidato. Fue un esfuerzo muy grande. Ahora, si hubiera sido mal candidato tendrían que haberlo dicho antes. Nosotros le dimos la aprobación, él pudo haber cometido errores, no era un político de fuste, lo sabíamos, pero también hizo un esfuerzo bastante grande como candidato.

Se dijo también que el candidato no escuchaba mucho a los partidos…

En los hechos, se dio que en un momento los partidos no tuvimos injerencia en las decisiones que tomaba el candidato. Eso fue un error.

¿Fue un error que la DC llevara una candidatura propia?

Yo creo que sí. Cuando hay una sola candidatura, ya en una confrontación presidencial en primera vuelta, era vital que nos juntáramos. Juntos es mucho más poderosa la fuerza, los medios que pudiésemos haber tenido. Pero nos debilitamos y empezamos a pelear entre nosotros. Hubo disputas entre nosotros.

¿Ve al PC en una coalición con la DC o el Frente Amplio?

Planteamos un proceso de unidad amplio y sin exclusiones desde la DC hasta el Frente Amplio. Yo sé que vamos encontrar resistencia en algunos sectores de la DC y seguramente también en algún sector del Frente Amplio, pero esto se trata de conversar con todos. Si no logramos hacer un esfuerzo y juntarnos para determinar los objetivos que nos unen para seguir avanzando, y no poner tanto el acento en lo que puede desunirnos, creo que no tendríamos mucho futuro en las próximas elecciones.

¿Pero habla de una coalición?

No necesita ser coalición. Eso se verá. Veamos cómo empezamos a actuar en conjunto y después se verá si es coalición o no. Todavía falta para los próximos procesos eleccionarios.

Pero ya hay sectores del FA cuestionando a sus dirigentes por negociar con la Nueva Mayoría la presidencia de la Cámara…

Esas son posiciones inmediatistas de la coyuntura, pero ya cuando empecemos a vernos las caras en el Parlamento con el gobierno vamos a sentir la necesidad de ser una oposición unida, estoy seguro. Creo que si queremos pensar en grande hacia el futuro no nos queda otro camino que la unidad. Hay que dejar de lado los intereses personales, muchos intereses institucionales, a veces cuestiones de principios, que parecen que son de principios, pero no son de principios. Tenemos que pensar en el futuro del país, no en el futuro de nuestros partidos.

Desde la derecha se han planteado como desafío proyectarse no en cuatro, sino que al menos en ocho años…

Yo lo advertí antes de la segunda vuelta: el llamado fue “mire, cuidado, si la derecha nos gana no va a ser para gobernar un período, van a buscar por lo menos gobernar dos períodos”. Y yo creo que lo van a hacer. Tienen todas las herramientas, tienen toda la fuerza para hacerlo. Entonces, nuestra tarea es difícil, no es fácil. Y yo espero que eso lo comprendamos todos. Pero el primer paso para ser una coalición confiable es, de verdad, unirse, de verdad tener una coordinación eficaz.

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