Los ecos de una denuncia sin pruebas

Maite---Boric-WEB

La acusación de Maite Orsini sobre supuestos vínculos de algunos parlamentarios con el narcotráfico le costó una denuncia ante la fiscalía, un nuevo caso ante la Comisión de Ética de la Cámara y críticas de sus pares. La diputada RD ofreció disculpas aunque no se retractó de sus polémicos dichos.




Llegó al Congreso cerca de las 10.30 de la mañana y, a diferencia de lo habitual, no se dirigió a la sala de la Cámara de Diputados. A un día de los dichos que la volvieron a poner en el centro de la polémica, la diputada de Revolución Democrática (RD) Maite Orsini, estacionó su jeep verde y partió inmediatamente al comité de su partido para sostener una reunión con sus otros seis compañeros de bancada.

El encuentro lo había citado hoy la propia diputada para abordar la incomodidad que se estaba produciendo en RD y en el Frente Amplio (FA), luego de que asegurara el lunes en el matinal Muy buenos días de TVN que existen vínculos entre algunos parlamentarios con el narcotráfico.

"Yo no tengo pruebas", señaló esa mañana. Y agregó: "Creo que el narcotráfico ha permeado nuestras instituciones mucho más que lo que nosotros podemos ver, y me atrevería a decir que, como han permeado otras instituciones, la Cámara no es un espacio donde yo pondría las manos al fuego".

Así, en la reunión Orsini pudo hacer sus descargos frente a sus pares. Según presentes, la diputada les explicó a sus compañeros la situación e hizo una "reflexión" sobre sus dichos, además de comentarles que estaba preparando un hilo en Twitter, el que publicaría una hora más tarde -luego de borrarlo dos veces-, donde ofreció disculpas a quien se haya sentido ofendido por sus dichos.

Sus compañeros la escucharon atentamente y coincidieron en que se le estaba criticando de forma "excesiva" y que como partido debían apuntar al oficialismo por lo que, según ellos, era una "defensa corporativa" de la Cámara. De hecho, tras el encuentro, los frenteamplistas acusaron directamente la UDI de "no tener cara" para hablar de transparencia.

Sin embargo, al mismo tiempo que se estaba llevando a cabo esta reunión, en el hemiciclo los dardos se disparaban contra Orsini. Frente a la silla vacía de la diputada y de todos sus compañeros de bancada, desde la testera el secretario de la Cámara Baja anunció que la mesa rechazaba "categóricamente" sus dichos y que llevarían el caso a la Comisión de Ética. Una hora más tarde, los diputados UDI Álvaro Carter y Juan Antonio Coloma presentaban, además, una denuncia en su contra ante la fiscalía.

A las palabras en el hemiciclo se sumaron los diputados Jorge Rathgeb (RN), Carter y René Saffirio (Ind.), quienes criticaron duramente las acusaciones de la parlamentaria, aunque sus pares Jaime Mulet (FRVS) y René Alinco (Ind.) sostuvieron que en vez recriminar a Orsini, debería haber una preocupación por "el tema de fondo". "Cuando el río suena es porque piedras trae", dijo Alinco.

Terminada la reunión de RD, pasado el mediodía, Orsini finalmente entró a la sala. Tras llegar a su puesto, el diputado Gabriel Boric (Convergencia Social) -con quien compartió su primera citación a la Comisión de Ética por haberse reunido en París con Ricardo Palma Salamanca, condenado por el asesinato del senador Jaime Guzmán- se acercó para darle un abrazo y se sentó a su lado para conversar. Lo mismo hizo Pamela Jiles (PH) y la presidenta de Convergencia Social, Gael Yeomans.

Así, con un nuevo caso en la Comisión de Ética y una denuncia en la Fiscalía, Orsini se retiró de la sala rápidamente y evitó hablar con la prensa. Luego, la diputada se dirigió al comedor del Frente Amplio para almorzar con su equipo y comenzar a trabajar en su intervención de hoy en el marco de la discusión sobre el proyecto de control preventivo de identidad para menores.

A pesar de que la mayoría de los parlamentarios reconocen en esta polémica -después de destacar al ser la única representante de la oposición en la comisión ad hoc que revisó la acusación constitucional contra la ministra Marcela Cubillos y tener una sólida performance en el hemiciclo cuando defendió la acción fiscalizadora- un nuevo traspié de la legisladora, desde el equipo de la diputada trataron de dar "por superado" el impasse. Aseguraron que los ecos de la polémica no intervendrían en las actividades normales de Orsini. De hecho, de forma habitual, la diputada se dirigió hoy hasta la Comisión de Trabajo. Sin embargo, antes de entrar, nuevamente fue requerida por la prensa y ella evitó hablar: "Pueden ver mi tuit", lanzó la diputada.

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