Los flancos que complican al subsecretario de Redes Asistenciales

La familia Frei acusa a Castillo de no haber revelado que existía una autopsia.

En el gobierno aseguran que la arremetida de la oposición por bloquearlo, aludiendo a su rol en el caso Frei, no provocará su salida del ministerio.


“La muerte del expresidente (Eduardo) Frei Montalva ha sido investigada por más de 20 años y no existe cargo alguno en mi contra. Que hoy se me apunte solo a mí, sin ninguna prueba, es un claro intento por sacar dividendos políticos, y no puede ser calificado sino como una canallada”.

Con esta declaración pública se defendió hoy el flamante subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, de la arremetida de la oposición para que renuncie a su cargo, tal como lo hizo el exministro de Cultura Mauricio Rojas

Sobre el veto de la Comisión de Salud del Senado para que no entre a las sesiones, aclaró que “nunca fui a la comisión, nunca fui a Valparaíso. Fue un show comunicacional. Mientras eso se realizaba, yo trabajaba para solucionar y contribuir a trasplantar de médula ósea a unos niños en Santiago, en el Hospital del Salvador y en otros centros”.

Pese a las aclaraciones, Castillo mantiene una serie de flancos que para la oposición lo inhabilitan como autoridad, entre ellos el supuesto rol que habría tenido en obstruir la investigación sobre el magnicidio de Eduardo Frei Montalva y el sumario que tuvo en el anterior gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

En La Moneda desestiman los cuestionamientos y afirman que la oposición busca réditos políticos con argumentos que carecen de sustento y que obedecen al intento de propinarle un nuevo golpe al Ejecutivo. “El subsecretario cuenta con todo el respaldo. Los sumarios dan cuenta de temas administrativos que se solucionaron y no tiene responsabilidad en el caso Frei”, apunta una fuente de gobierno.

Caso Frei Montalva

“La DC ha acogido en planteamiento de que una persona ocultó y negó la autopsia de mi padre durante muchos años en el Hospital Clínico de la UC. No nos da la confianza como una persona con la cual podamos trabajar y creerle en su actual cargo como subsecretario”, asegura Carmen Frei Ruiz-Tagle acerca de la solicitud que realizó su colectividad al ministro de Interior, Andrés Chadwick, de sacar a Castillo de su cargo.

Según la familia del fallecido mandatario, durante años, ante la sospecha de asesinato que ha sido confirmada por la investigación del juez Alejandro Madrid, se buscó acceso a pruebas que corroboraran esta tesis, hasta que el abogado de la familia se enteró por casualidad, a mediados de 2002, de que existía una copia de autopsia en el Hospital Clínico de la Universidad Católica.

Según las declaraciones que constan en el expediente, Castillo se habría enterado en el año 2000, cuando Carmen Frei hace públicas las dudas sobre cómo murió su padre, de que existía una copia de autopsia en el recinto hospitalario cuando le informa al respecto el médico Sergio González Bombardieri, imputado por encubrimiento junto a Helmar Rosenberg Gómez. En la oportunidad, el actual subsecretario habría dado la instrucción de entregar los antecedentes solo si eran solicitados directamente por la familia o por tribunales.

Sobre este asunto, Castillo aseveró que a la fecha del deceso de Frei Montalva -22 de enero de 1982-, él era estudiante de Medicina y que posteriormente, en 2010, y por su rol como director del Hospital Clínico entre 1996 y 2000, fue citado a declarar por Madrid en calidad de testigo.

Carmen Frei respondió que la autoridad “nos ofende otra vez gratuitamente diciendo que queremos dividendos políticos”.

Sumarios

Según publicó Ciper, en enero de este año se cerró en el ministerio un sumario que determinó que Castillo Fuenzalida había infringido en su anterior gestión como subsecretario -entre 2011 y 2014- “los principios de obediencia reflexiva, control, probidad y jerarquía de los actos” por su actuación en la construcción de 14 obras hospitalarias que generaron millonarios sobrecostos.

Aunque la recomendación en el proceso fue derivar los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado, finalmente no hubo sanciones, porque el médico ya no era funcionario público cuando concluyó la indagatoria.

Caval

Otra crítica al subsecretario obedece a quien fue su mano derecha durante los primeros años de la anterior administración de Piñera. Se trata de Nibaldo Mora Ortega, matrón que fue formalizado en la arista Saydex del caso Caval por haber recibido recursos, siendo funcionario público, para favorecer a la empresa en contratos. A inicios de este año, el Ministerio Público y la defensa de Mora llegaron a un acuerdo de suspensión condicional por dos años, que implicó que éste deberá firmar de manera trimestral en la fiscalía y donar $ 5 millones a una fundación.

Tensión interna

“No (hay tensión), en lo absoluto. Estamos trabajando en las tareas que nos ha encomendado el Presidente y le he instruido que se ocupe de los ámbitos de gestión hospitalaria e infraestructura”, asegura el ministro de Salud, Emilio Santelices, al ser consultado acerca de la rivalidad que, según fuentes del sector, mantendría con quien se convirtió en su segundo a bordo. La experiencia de Castillo Fuenzalida en la administración pública y el que su nombre haya figurado como ministeriable serían parte de la solapada disputa interna. Pero también hay un tema de estilos.

Hasta ahora, y como lo mostró la mesa nacional de salud, más allá de las diferencias políticas con la oposición, Santelices había apostado a una gestión transversal que tenía como puntal la permanencia de Rosendo Zanga, cercano al PPD y cuestionado por la derecha, en un cargo clave como jefe de gabinete de la exsubsecretaria Gloria Burgos. El arribo de Castillo Fuenzalida implicó mover ese naipe. Su equipo está constituido por personeros del oficialismo, partiendo por su jefe de gabinete, el RN Nicolás Duhalde Correa, quien hasta ahora trabajaba con el ministro Gonzalo Blumel como jefe legislativo de la Segpres.

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