Los vínculos de Díaz-Canel con el PC chileno

El alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, junto a Miguel Díaz-Canel en el Cementerio General.
El alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, junto a Miguel Díaz-Canel en el Cementerio General.

El próximo líder de Cuba ha compartido en tres oportunidades, en los últimos cinco años, con la cúpula del partido. En la primera cita, los comunistas se sorprendieron con el "énfasis económico" de su intervención. Los dirigentes ya fueron convocados para la futura "bienvenida" del dirigente en la isla.


En enero de 2013, el Presidente de Cuba, Raúl Castro, llegó a Chile con un propósito concreto: participar de la cumbre de la comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que se llevaba a cabo en Santiago y asumir la presidencia pro tempore del organismo.

"Medio en broma, medio en serio: a usted lo han elegido por un año, no por 50", le advirtió el entonces Presidente Sebastián Piñera a Castro al entregarle el timón del organismo. El máximo líder de La Habana respondería también con una cuota de humor: "No se preocupe, que ya tengo 82 años. Voy a cumplir 83 en junio, pero los Castro somos longevos y firmes", le señaló el gobernante cubano, según él mismo reveló tiempo después.

Mientras Castro recibía el liderazgo de la Celac de manos de Piñera -con quien lo separan diferencias ideológicas-, un grupo de colaboradores del presidente cubano observaba la escena, entre ellos, el hoy vicepresidente Miguel Díaz-Canel, quien ayer fue designado por la Asamblea Nacional de Cuba para suceder al propio Raúl Castro en la presidencia de la isla.

Sería en esa cumbre, antes de abandonar Chile, que Castro reservó su última reunión en el país para recibir a algunos de los máximos líderes del Partido Comunista chileno, transformando -de paso- dicha instancia en el primer encuentro entre la cúpula del PC y Díaz-Canel.

En la cita participaron el presidente del partido, Guillermo Teillier; el exdiputado Lautaro Carmona y el histórico dirigente del PC Juan Andrés Lagos. A los dirigentes chilenos les sorprendió el "énfasis económico" de la intervención del dirigente cubano.

Desde esa visita de Castro a Chile, los máximos líderes del PC han coincidido en dos oportunidades más con el hoy vicepresidente cubano. En marzo de 2014, cuando Díaz-Canel visitó Santiago para el cambio de mando presidencial y depositó ofrendas florales en el Cementerio General para Salvador Allende y Gladys Marín junto al alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC), y en mayo de ese año, cuando Teillier, la diputada Karol Cariola, la entonces jefa de comunicaciones del partido Javiera Olivares y Lagos viajaron a la isla para ser recibidos por el hermano de Fidel Castro.

En La Habana, el máximo líder cubano los recibió acompañado de Díaz-Canel y de algunos comandantes, como José Ramón Balaguer. La cita es recordada como bastante "histórica" por el PC.

"En el viaje a Cuba, en la conversación con Raúl Castro nos contó varias de las cosas del estado de apertura y, sobre todo, insinuó en ese momento, nadie sospechaba que se iba a producir la apertura con Estados Unidos. Nos dejó pensando que algo venía, y se produjo a los pocos días", relató Teillier, quien abordó también las implicancias de la inminente asunción de Díaz-Canel.

"Me parece una persona muy sencilla, muy capaz, conoce mucho la realidad cubana. Todo lo que se ha dicho de que no es de los que 'tomaron el cielo por asalto', como se dice, es de otra generación, pero no tanto. Se crió en los albores de la revolución", dijo el timonel del PC, asegurando que entre los desafíos del líder cubano estará el "cómo proyectar la economía para adelante (…), en esto de abrir las puertas al mercado, pero manteniendo el control del Estado, pero un Estado que se abre incluso a negociar con las empresas, pero teniendo el control férreo del desarrollo del país".

En una línea similar, Lagos -integrante de la comisión política del PC- agregó: "Con el compañero Díaz-Canel tenemos una relación muy integrante. Nos ha tocado compartir reuniones con la conducción cubana, encabezada por Raúl, donde ha estado él y ha expuesto con mucha fluidez y profundidad materias políticas, pero especialmente económicas, donde tiene una gran fortaleza".

El jefe de los diputados del PC, Daniel Núñez, planteó, por su parte, que "se abre una nueva etapa en la construcción del socialismo en Cuba, que va a estar marcada por los desafíos del siglo XXI y una mirada que va a actualizar muchos de los problemas de las temáticas que va a enfrentar Cuba. El desafío del desarrollo económico, de la sustentabilidad ambiental, de la reinserción en un mundo y también la profundización de la democracia como una búsqueda permanente en la construcción del socialismo".

Reflejando los nexos con la isla -y pese a que el PC no tiene un vínculo formal con el posible sucesor del presidente cubano-, en el partido aseguran que ya fueron convocados por la isla para "despedir" a Castro y "recibir" a Díaz-Canel en una fecha aún por definir.

Con todo, en el partido los dirigentes sinceran que existe también "incertidumbre" ante la llegada de un dirigente que, por primera vez en 60 años, no lleva el apellido de Castro y que no pertenece a la generación que "comenzó la revolución". Una inquietud que se extiende, señalan, ante la posibilidad de un cambio en las políticas económicas de la isla.

Mientas el PC apronta su visita a la isla, diputados de la DC liderados por Miguel Ángel Calisto presentarán hoy en la Cámara un proyecto de acuerdo en el que piden a Piñera "solicitar al nuevo gobierno cubano la realización de elecciones libres, justas y plurales" y "el fin de la represión gubernamental contra opositores al régimen".

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