Pepe Auth, el día después de su dura crítica a Florcita Motuda: “El Frente Amplio tiene que aprender a trabajar con gente diferente”

Foto: Agencia Uno.

"Es bien paradojal, ingenuo y bien infantil que pasado un año te des cuenta de que la DC tiene una estrategia en relación con el gobierno que es distinta a la que tiene el FA", dice a La Tercera el parlamentario independiente, quien asegura que su comentada intervención apuntaba a una mirada que abarca al bloque completo y no sólo al autor de "Brevemente, gente".


Dice que no suele preparar en detalle sus intervenciones en el Congreso. Que, por lo general, una breve minuta con los puntos centrales de lo que va a decir le basta y le sobra. Pero Pepe Auth, ex presidente del PPD y hoy diputado independiente que integra el comité del Partido Radical, afirma que rompió esa rutina el miércoles por la noche. Ahí comenzó a escribir palabra por palabra lo que terminaría siendo un discurso que se viralizó en las redes sociales: la crítica a su colega del Frente Amplio Florcita Motuda (PH), quien había atacado a radicales y democratacristianos por, a su juicio, votar en numerosas ocasiones alineados con el gobierno. Una crítica que sorprendió también porque, en su trayectoria política, el diputado ha defendido e impulsado en numerosas ocasiones la unidad más amplia posible de la centroizquierda como proyecto político.

“La preparé la noche previa y la terminé en los minutos anteriores a hablar. Yo no acostumbro hablar con referencias escritas, pero en este caso, como tienes minutos muy contados y quería decir exactamente lo que dije, preferí escribirlo en detalle, para cuidar bien mis palabras”, dice Auth en conversación con La Tercera sobre su discurso, que incluyó numerosas menciones a las canciones del conocido artista chileno, para luego agregar un detalle: “Porque el sentido que tenía esa intervención no era Florcita Motuda”.

-Daba la impresión que lo ocupó como ejemplo para hablar de algo más de fondo que, en su visión, está ocurriendo en el Frente Amplio.

-Había ya un cansancio mío de la actitud de Florcita, que está casi justo detrás mío, y que molesta mientras se vota, y grita “traidores” cada vez que uno vota distinto que él. Yo ya lo había encarado personalmente, en buena onda, en mala onda una vez, y me sobrepasó que en el marco de una ley cualquiera -se estaba discutiendo de violencia en las aulas, a propósito de un proyecto de Camila Vallejo- él pidió la palabra y, por supuesto, no habló de ese proyecto: habló de la violencia que producíamos o la violencia que ejercíamos contra él y contra ellos al votar distinto, y que eso nos convertía en lo peor. Y me pareció que ya era hora de salir de esta especie de complejo que tienen muchos respecto de los jóvenes del Frente Amplio, como si la juventud por definición fuera una virtud indiscutida. Y que al final refleja un cierto paternalismo. Yo me quiero relacionar con ellos de igual a igual, no como si fueran jóvenes a los que no hay que contradecirlos, ni sancionarlos, ni discutirles.

-¿En qué nota esto que afirma, de que no se les trata como pares?

-Es que es una oscilación típica chilena. Tú sabes, nosotros los chilenos somos radicales: pasamos de la euforia a la depresión, muy rápido. Y se ve en todo. A veces, en el complejo de muchos de votar contra cosas que ellos han echado a correr en las redes sociales, y aunque evidentemente a veces el diputado se da cuenta que contradice el sentimiento popular más masivo, cede porque ese esquema Frente Amplio-red social finalmente ejerce mayor presión.

-¿Cree que están muy pendientes de lo que se está diciendo en las redes sociales?

-Yo creo que sí, fíjate. La falla de origen es que ellos tienen grandes electores, como se decía antes. Y tienen un gran elector, que son sus redes, que vale varias veces más que el casi millón de electores que tuvieron en los comicios recién pasados, y que a veces, cuando recorren las ferias y demases, les dicen cosas. Pero para ellos la voz de 200 personas en las redes sociales tiene una potencia y, sobre todo, una capacidad de daño mayor. Entonces, de pronto se sienten muy presionados por esas redes a hacer determinadas cosas, aún cuando no tengan convicción personal absoluta respecto de ellas.

-Lo que ellos reclaman es que partidos como la DC y el PR no están haciendo verdadera oposición, y cuestionan las votaciones en que han estado alineados con el gobierno.

-Están completamente equivocados. Es una caricatura que nosotros no estamos haciendo oposición. Pregúntale a Giorgio Jackson si Pepe Auth en la comisión de Hacienda, o José Miguel Ortiz o Pablo Lorenzini, no estamos haciendo oposición. Si no la estuviéramos haciendo, Jackson no buscaría con nosotros un acuerdo para conversar en conjunto con el gobierno, y explorar en conjunto, una salida al proyecto de Modernización Tributaria, bien para corregirlo o votarlo en conjunto. Les escuché decir que como no apoyamos la acusación constitucional, no somos oposición. Eso es confundir y no entender lo que es el rol parlamentario. A nosotros no nos eligen para oponernos ni para apoyar al gobierno. Nos eligen para participar en la elaboración de las leyes, para corregirlas, para producir acuerdos, para generar cambios. Y si el cambio generado termina a uno convenciéndolo, va a votar a favor, y si no, va a votar en contra. Cosa que ellos hacen, por lo demás: en un número muy importante de casos votan con el gobierno.

-Pero ellos los sacan al pizarrón a ustedes…

-Ellos se negaron a explorar un acuerdo político, que significa ponerse de acuerdo en determinadas causas y tareas, en una estrategia común de enfrentar al gobierno, etcétera. Porque lo que quieren es sustituirnos y no colaborar con nosotros, competir y no aparecer asociados. Por eso no se sentaron en la mesa directiva de la Cámara: para que la fotografía no los “contaminara”. Y por eso hicimos un acuerdo administrativo. La paradoja es que por ellos hicimos acuerdo administrativo, y ahora actúan como si hubieran hecho un acuerdo político, que fue lo que ellos mismos no quisieron explorar siquiera. El Frente Amplio tiene que aprender a trabajar con gente diferente. No puede criticar a la DC por comportarse como la DC: ellos definieron un criterio de oposición constructiva y, por lo tanto, vas a tener una mayor disposición de construir acuerdos en distintas cosas. Es bien paradojal, ingenuo y bien infantil que pasado un año te des cuenta de que la DC tiene una estrategia en relación con el gobierno que es distinta a la que tiene el FA.

-¿Cómo graficaría esa actitud?

-Yo creo que tiene que ver básicamente con la unidad de propósitos al interior del FA. Cuando tú no logras definirte detrás de un propósito positivo común, siempre la fórmula ganadora es buscar un adversario común. A nosotros nos unía la dictadura y ellos tienen la fórmula de la Nueva Mayoría. Incluso le he escuchado a algunos de ellos que cuando tuitean algo contra la derecha, tienen no sé cuántos likes, y cuando tuitean algo contra Bachelet o la Nueva Mayoría tienen el triple de likes. Algunos viven de eso. De que la amenaza principal somos nosotros, y no la derecha. Muchos tienen como eje central en su actividad golpear a los partidos que conformamos la Nueva Mayoría. Para algunos, somos el adversario a derrotar. Para otros, el competidor a debilitar. Lo que yo veo es que están divididos en torno de eso, que no tienen una estrategia definida.

-Usted es de los políticos que desde hace más de una década viene planteando la unión más amplia posible de la centroizquierda. Llama la atención entonces que usted sea tan crítico del FA, considerando que hacia atrás ha mirado estos fenómenos de forma más positiva.

-Yo soy crítico porque siento que ellos necesitan mirarse con ojos críticos, para transformarse. Yo tengo, y lo dije ayer, una valoración muy grande, e incluso podría decirse que tengo esperanza, de que ellos puedan encarnar un esfuerzo de renovación de una izquierda que se haga cargo de los desafíos del futuro. Tienen el potencial para hacerlo. Y por eso mi crítica está siempre acompañada del diálogo profundo. Yo converso en estos términos con Gabriel Boric, con Vlado Mirosevic, con Pamela (Jiles), con Pablo Vidal, con Jorge Brito, con otros también, permanentemente en el Parlamento. Y, de hecho, algunos de ellos tuitearon mi discurso diciendo que había que reflexionar sobre esto, no entenderlo simplemente como un emplazamiento vacío. El propio Gabriel me mandó un mensaje, y obviamente yo mantengo ese diálogo porque me parece imprescindible. Creo que en el momento en que ellos cambien el switch, y algunos de sus líderes en particular, tienen mucho potencial. Boric está llamado a ser uno de los líderes de una izquierda central, articuladora de mayorías. Y yo creo que él ha hecho esfuerzos en esa dirección, pero han sido bloqueados por el peso de la noche interna que tienen, el peso de los grupos estudiantiles más doctrinarios que les impiden y les bloquean la posibilidad que tienen de conectar con el sentido común mayoritario.

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