Actualizado el 28 de marzo de 2023.

Tu hijo, tu sobrina, tu nieto, tu ahijada, el hijo de tu mejor amiga, la compañera del jardín o el mejor amigo de tu hijo: siempre que hay un niño o una niña cercana de cumpleaños, o bien cuando se avecina el Día del Niño, llega el momento de pensar en un regalo, una decisión cada vez más abrumadora considerando la infinita oferta disponible en estos tiempos.

Muchos compran lo primero que pillan para salir del apuro, pero todavía existen quienes se esfuerzan por darle algo de sentido a lo que van a regalar y que no se transforme en otro pedazo más de plástico acumulado en el baúl de los juguetes. Para ellos llega esta guía, especialmente pensada para niños y niñas entre 4 y 6 años, y elaborada con la colaboración de una psicóloga infanto-juvenil, una educadora de párvulos y Umatu, blog y tienda especializada en actividades infantiles.

“Es de perogrullo, pero lo primero es fijarse en los intereses de la niña o niño”, dice la psicóloga Valeska Woldarsky. “Sabiendo eso, es bueno saber que a estas edades se empiezan a desarrollar ciertas habilidades cognitivas, como las intelectuales y artísticas, y también las sociales y deportivas. Un regalo puede ser una muy buena oportunidad para probar sus límites como también para desarrollar áreas inexploradas, ya que el juego, al no tener consecuencias evaluativas, como en el jardín o el colegio, es una gran puerta de entrada para nuevos intereses”.

Valentina Hiriart, educadora de párvulos, sugiere hacer regalos “sin distinción de género, para así desde temprano ir borrando la idea de que hay juguetes o cosas exclusivos para niñas y otros para niños”. Lo otro que recomienda es que ojalá sean obsequios “que tengan más de una utilidad, no muy específicos. Eso ayuda a ampliar el uso de ese regalo, a que el niño o niña pueda usar su creatividad en él y a que su vida útil se alargue también”.

Woldarsky recomienda los juguetes de madera simples, sin mucha definición, ya que “fomentan a que el niño o niña les dé una identidad con su imaginación. Esto también favorece la creación de relatos propios”, dice. La nobleza del material, además, hace que duren más tiempo.

Set Pacífico 7 piezas de madera Lúdiko


Los juegos de mesa clásicos, que requieren de un dado, de fichas y de avanzar casillas, siguen siendo vigentes por varias razones. “Generan convivencia familiar, afianzan los lazos, ayudan a entender nociones normativas, de seguir instrucciones y reglas, respetar turnos y resultados, y también, por el uso del dado, a relacionarse con los números”, dice la educadora de párvulos Valentina Hiriart. El ludo, quizá el más clásico de todos, también es muy simple y los niños y niñas de esa edad pueden aprenderlo rápidamente. Para otras alternativas, revisa nuestra lista de mejores juegos de mesa para niñas y niños.

Ludo (Toyng)


Encontrar herramientas de expresión es muy importante a esta edad. Lo difícil es evitar que en ese proceso la casa no termine sumida en el caos. “Las témperas sólidas son menos delicadas que las líquidas”, dice Hiriart, “no se derraman ni dejan todo manchado, los niños las pueden utilizar sin tanta supervisión y producen la misma posibilidad de expresión”.

Témpera sólida Artel 12 colores


Cualquier juego que propicie la construcción puede ser un buen regalo, pero Woldarsky y Catalina Rioja, de Umatu, recomiendan éste, que se caracteriza por sus bordes magnéticos y su resistente material. “Ayuda en el desarrollo de motricidad pero también de habilidades creativas y sociales, ya que es más colaborativo que competitivo”, dice la psicóloga. “Es un regalo que se puede ir complementando año a año”, agregan desde Umatu.

Imanix Square Edition 32 piezas


Un juguete que sobrevive al paso de las generaciones son los animales de plástico. ¿Por qué? “Los animales siempre son llamativos para los niños, y son interesantes como regalo porque además de que los ayuda a conocer las especies, fomentan el juego de rol y la creación de relatos e historias”, dice Valentina Hiriart.

Set de animales de plástico Casaideas 18 piezas


Desde Umatu sugieren los juguetes que permiten pasar tiempo en el exterior, gastando energía e incentivando la creatividad. “Por ejemplo las cuerdas para saltar, el juego del elástico y sobre todo las tablas de equilibrio, que son entretenidas y versátiles”, dicen. Hay varias opciones, pero una de las más novedosas y funcionales es esta de madera con forma curva, hecha en Chile y particularmente amplia en sus posibilidades: puede ser una mecedora, un resfalín, una pista de autos, una cama, un puente o mil cosas más. Por eso, como dicen en el sitio, “favorece el equilibrio, el desafío, la autorregulación y la iniciativa por medio del trepar, deslizarse y saltar”.

Tabla curva de equilibrio Casaideas


Un juego de mesa pensado para los más chicos —”pero que es muy divertido, incluso para los adultos”, dice la psicóloga Valeska Woldarsky— es Dobble. “Se trata de descubrir la figura que se repite en dos cartas, y tiene muchas modalidades distintas. Es muy rápido y sencillo de jugar”.

Dobble


Los dados no sirven solo para avanzar casillas o elegir números. En estos, llamados Story Cubes, cada cara tiene una acción o una expresión. “Con las que te vayan saliendo hay que ir armando una historia”, explica Woldarsky. “Es para jugar en familia pero también solo, muy entretenido y también ayuda a identificar emociones, a armar relatos y desarrollar el lenguaje”.

Story Cubes


“Los columpios nos encantan, sobre todo los de tela, ya que pueden usarse tanto adentro como afuera de las casas o departamentos”, dicen desde Umatu. Es un regalo más versátil de lo que parece, capaz de entregar distintos tipos de diversión y de relajo, y que además puede ser un obsequio para uno o más niños en la casa. Puede ser instalado en patios o interiores y el peso recomendado es de 50 kg. “En realidad el anclaje soporta 200 kg, pero así se mantiene la elasticidad”.

Columpio de tela Focuswing con anclajes para muro


No solo para Halloween, sino que para cualquier momento del año: un disfraz es una gran excusa para activar la fantasía, despertar la creatividad y conseguir otras formas de expresión. “A esa edad”, dice la educadora Valentina Hiriart, “les encanta imaginarse siendo otros, asumiendo diferentes roles e inventar todo un mundo alrededor de eso. Desde ser bomberos o cocineros hasta convertirse en un personaje”.

Disfraz de astronauta Melissa & Doug


El viejo y querido jenga no pasa de moda: sus bloques lisos, de pura madera, siguen siendo atractivos para los chicos (y los no tanto). “Es entretenido, simple y versátil”, destaca Woldarsky. “Se puede jugar de a uno, de a dos o de a varios; y el juego puede durar horas o solo diez minutos”. Si no se quiere levantar una torre, se puede armar otra estructura o incluso ocuparlos como dominó.

Jenga (Hasbro)


“A pesar de que es un juego para adultos, los niños lo aprenden más rápido de lo que uno cree”, dice Woldarsky. La gracia del Uno es que sus reglas son fácilmente adaptables a los más chicos. “Uno puede flexibilizarlas para hacerlo más simple y adaptar el ritmo para que niñas o niños puedan jugar. Es una buena forma de incluirlos en dinámicas un poco más complejas, con normas, turnos y todas las variables —como los números y los colores— que tiene este juego”.

Uno (Mattel)


Hiriart se declara fanática de la literatura infantil, y que un libro siempre será un gran regalo para cualquier niña o niño. “Les encanta sentarse y leer junto a un adulto, seguir una historia o profundizarla con su imaginación. Esto fortalece los vínculos y potencia su lenguaje”, explica. La oferta es muy amplia, pero este libro, El monstruo de colores —un éxito multimedia que tiene videos en YouTube y versiones interactivas—, es interesante porque “trata sobre el manejo y la identificación de las emociones, algo muy importante a esta edad”.

Libro El monstruo de colores


Moverse. Es lo que más ha hecho falta estos últimos tres años, y una buena manera de romper la inercia para las niñas y niños es con un scooter. “Ojalá no eléctrico, para que efectivamente gasten energía y se muevan”, dice la psicóloga Valeska Woldarsky. “Me parece un vehículo ideal para salir a pasear, fomentar la autonomía y el ejercicio”. La gracia es que, al ser simple y no tan rápido, se puede usar en patios y espacios comunes de edificios o condominios. “Sirve también para que se hagan cargo de su aburrimiento, que lo enfrenten y aprendan a lidiar con eso, algo que les está costando a padres y a hijos”.

Scooter Scoop 3 ruedas


Para que a esta edad aprendan pronto y sin muchas dificultades a andar en bicicleta, lo que recomienda Catalina Rioja, fundadora y directora de Umatu, es comenzar con una bicicleta sin pedales. “Y sin rueditas”, apunta. “Al no tener ninguna de estas dos cosas, lo que más se estimula es el equilibrio. Primero aprenden a caminar encima de la bici, y después, cuando agarran confianza, se echan vuelo y levantan lo pies. El equilibrio lo manejan muy bien, y con ellas se hace muy rápido pasar a la bici con pedales, sin necesidad de usar rueditas”. Una marca que ella sugirió para presupuestos no tan altos es BTWin, distribuidos en Chile por Decathlon. “Sé que son buenas y conozco gente que ha tenido muy buenas experiencias con ellas”.

Bicicleta sin pedales BTWin Run Ride aro 10


“Los palitroques han pasado de moda, no sé muy bien por qué, siendo que es un juego que funciona muy bien”, dice Woldarsky. “Los niños y niñas lo pasan chancho, es sencillo y puede dar hartas horas de entretención. Fomenta el respeto de reglas y turnos, el conteo de puntos y también las habilidades motrices”, agrega, aunque quizá le faltó lo más importante: satisface el deseo que todo niña o niño tiene por derribar cosas.

Palitroques Monstruos Melissa & Doug


Los niños pocas veces saben cómo hace una fruta o una verdura para crecer y llegar al plato. Ver este proceso de cerca puede resultar trascendental para su vínculo con los alimentos y su entorno. “Hacer su propia huerta, u observar cómo se desarrolla una planta desde la semilla, les ayuda a conectarse con la naturaleza, algo que a todos nos hace mucha falta”, apunta Valentina Hiriart.

Kit Mi primer huerto - Oh Seeds


Tanto la psicóloga infanto-juvenil Valeska Woldarsky como Catalina Rioja, de Umatu, la recomiendan porque “son muy relajantes. El contacto sensorial que permiten ayuda a que niños o niñas hiperactivas se calmen y se concentren en una tarea. A diferencia de la masa Play Doh, esta no se seca, dura mucho tiempo, es moldeable y se le pueden añadir herramientas en su uso”.

Arenas mágica Kinetic Sand 1.3 kg


Al último dejamos esta cama elástica, un regalo que requiere de más espacio e inversión, pero que, si se puede, “es excelente para que los niños descarguen energía y realicen movimientos repetitivos, que a los que tienden a la hiperactividad les ayuda mucho y les hace bien”, dice Woldarsky.

Cama elástica infantil Max Magic 140x155 cm


*Los precios de estos productos están actualizados al 28 de marzo de 2023. Sus valores y disponibilidad pueden cambiar.