Los siete mejores juguetes sexuales (según una educadora sexual)

Durante la pandemia se han multiplicado las ventas de estos productos, que son cada vez menos tabú y más relevantes en la vida sexual de mujeres, hombres y parejas. Una experta en el tema —que ha testeado cientos de ellos por varios años— elige acá los mejores.




Para muchas —y sobre todo muchos—, los juguetes sexuales parecen algo novedoso y reciente, pero la verdad es que han estado presentes durante toda la historia de la humanidad. Ya en el año 1.200 AC hay un registro de los primeros de ellos, que han ido evolucionado a través de los años, con altos y bajos: desde la creación del primer vibrador en, 1881 —pensado para aliviar la famosa “histeria femenina”— pasando por su reivindicación a manos de mujeres feministas como Betty Dodson en la década de 1970.

Sin duda hemos sido espectadores y usuarios de una magnífica historia que, hasta la actualidad, nos llena de placer y de sorpresas. Por mi parte, tengo el privilegio de llevar algo más de 10 años trabajando en esta industria, lo que me ha dado la hermosa posibilidad —por vocación laboral, pero también por gusto personal— de ser una testeadora oficial de cientos de juguetes sexuales. Con toda esta experiencia, me siento súper certificada para poder recomendar mis 7 favoritos de ayer y de hoy.

1) Laya II

¡Mi favorito hasta el momento! Lo conocí en el 2010 y fue amor a primera vista. Su tamaño “de bolsillo” —mide menos de 12 cm—, y su diseño totalmente ergonómico, de una suave silicona, están perfectamente pensados. Es un vibrador fabricado por Fun Factory, una prestigiosa marca alemana, que tiene un motor potente y silencioso, con cuatro velocidades y seis ritmos, capaces de provocar un orgasmo profundo e intenso. Es tan entretenido y multifacético que se puede utilizar en vulvas, penes, cuellos, pechos o cualquier parte del cuerpo. Será una compañía segura para muchos momentos de la vida. Además, como es pequeño, se puede llevar a todos lados. ¡Lo amo!

—Material: silicona médica.

—Longitud total: 10,5 cm.

—Diámetro: 4,1 cm (máximo).

—Modo de carga: USB (cable incluido).

—Duración de batería: hasta 2 horas continuas.

—Resistente al agua.


2) Butterfly Kiss

Bueno, bonito, barato...y ¡eficiente! Es el perfecto primer amor —a pilas— que se puede llegar a tener. Su precio, tamaño y flexibilidad —es de una suave goma hipoalergénica— lo hacen súper amigable al bolsillo y a otros lugares que también importan, pues es un “doble acción”, algo que en la jerga de los juguetes sexuales se refiere a una estimulación duplicada. Es decir, vibra adentro y afuera. Tiene tres velocidades y es resistente al agua. Insisto, excelente primera opción.

—Medidas: 17.8 cm totales de largo: 7.6 cm el vibrador y 10.2 cm la base.

—Utiliza 2 pilas AAA


3) Emma Neo

¡Los juguetes externos —es decir, no penetrativos— son mis favoritos por lejos! Y este, de la marca estadounidense Svakom, tiene tres grandes razones para no quedarse fuera de la lista: a) su cabezal con forma de orejas de conejo oscilan entre sí —tiene 11 velocidades—, lo que permite masajear y estimular todo el cuerpo; b) tiene una función de calor, la cual hace que el juguete alcance hasta los 43°C, algo muy agradable para el invierno y mucho mejor que un guatero; y c) este modelo cuenta con una app —¡sí, una aplicación para tu celular!— con la que una puede conectarse con quien quiera y darle el control del juguete, sin importar la distancia. Si todo eso suena maravilloso, yo lo confirmo: lo es.

—Longitud total: 20,9 cm

—Diámetro: 4,8 cm

—Material: silicona

—Duración de batería: 4 horas continuas (incluye cargador)

—Resistente al agua


4) Hitachi Magic Wand

POTENCIA. No hay otra palabra que pueda describir mejor a este juguete y no hay ningún otro aparato de esta naturaleza que lo pueda superar en este aspecto. La posibilidad de estimular cada parte de tu cuerpo con un ronroneo intenso —capaz de llegar a las 6.300 vibraciones por minuto— que te llegue hasta lo más profundo, a mí me parece muy seductora. Es inalámbrico, pero incluye un cable de 2 metros para que, cuando se acabe la batería, no se acabe la diversión.

—Peso: 600 gr aprox.

—Dimensiones: 33 cm longitud, 6 cm de diámetro


5) Tenga Egg

Acá la imaginación y mi lengua preguntona —que ha interrogado a cada amigo o conocido que lo ha usado— son las que ponen a estos huevitos masturbadores de glande en la lista. Nunca había sentido ganas de tener pene hasta que conocí a los Tenga Eggs. Es que imaginarme esa silicona blanda, llena de texturas en su interior, suavecita y con lubricante… ¡Ay!. Además es tan agradable y fácil de usar en pareja. Son hechos de elastomed, un material flexible e hipoalergénico que además es desechable, aunque se puede reutilizar lavándolo con agua tibia.


6) Sona

Imagínate las cosquillas y la emoción que sientes cuando alguien te cuenta un secreto al oído. Bueno, el Sona —de la premiada marca sueca Lelo— es parecido, pero en vez de ser un secreto es un susurro, y en vez de ser en el oído es en el clítoris. La emoción es mucho más grande eso sí, y las sensaciones también. Un juguete con “las 3 Os”: ¡orgasmo, orgasmo, orgasmo! Si bien este succionador de silicona —o masajeador sónico, como se autodenomina— no permite mucha performance, el Sona es, con sus ocho intensidades, un real invocador de orgasmos.

—Tamaño: 11,5 x 5 x 5,6 cm

—Peso: 116 g

—Impermeable y sumergible en agua

—Duración de batería: una hora continua


7) Charming Smile

El único juguete penetrativo de mi lista. ¿Es tan especial? ¡Sí que lo es! Su cuerpo es de una silicona blandísima —Silk Touch, le llaman—, agradable al tacto y muy suave. Tiene la punta con la curvatura perfecta, con un tamaño ideal y un funcionamiento de doce modalidades —6 intensidades y 6 ritmos diferentes— que además es muy silencioso. Todo lo que mi vagina y yo pedimos de un juguete.

—Resistente al agua

—Dimensiones: 18,7 cms de longitud (11 cm insertables), 3 cm de diámetro.

—Peso: 220 g

—Inalámbrico


Esta lista fue realizada en base a mi experiencia como usuaria senior de juguetes sexuales, pero también según mis gustos personales. Han sido muchos más los que he podido “degustar” y, si bien algunos me han traído decepciones, la mayoría me ha dado grandes momentos de placer y de exploración, ya sea sola o en pareja.

Lo que quiero decir es que, más allá de las preferencias por cierto modelo u otro, la clave de todo es tener la disposición a divertirse y probar. Recordar que se trata de ju-gue-tes y, al contrario de lo que algunos puedan pensar, no están hechos para reemplazar partes del cuerpo ni tampoco la interacción con otros: son productos diseñados para acompañarnos y hacer más diversos nuestros momentos de juego, de goce y diversión.


*Tamara Villanovoa es educadora y consejera sexual, fundadora de Regina Educa.


**Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 25 de mayo de 2021. Los valores y disponibilidad pueden cambiar.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.