Actualizado el 5 de diciembre de 2022.

Ya está en el ambiente. Los supermercados y tiendas tiñen su ambientación habitual de rojo, blanco, verde y escarchado. También de grandes letreros que sentencian lo que ya sabes pero no quieres decir en voz alta para no sucumbir ante el estrés. Pero es diciembre y no hay como evitarlo: ¡ya llega Navidad!.

¿Alegría o pesadilla? A juzgar por el contexto, la respuesta no es nada sencilla. Aunque en octubre pasado el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió por debajo de lo esperado —0,5% versus el 0,9% pronosticado—, vivimos un complejo escenario económico, marcado por el 12,8% de inflación interanual.

Para Joan Dagá, fundador de Scart, plataforma de ofertas y cotizaciones , dicho contexto ha “afectado fuertemente el presupuesto de los hogares”. Y al IPC se suma una caída en la actividad comercial —con un IMACEC de -0,4%, en septiembre pasado— “lo que también comienza a afectar a los consumidores, que se ponen más cautos frente a este escenario”.

Pese al escenario negativo, Pablo González, doctor en Economía, sostiene que por idiosincrasia “la gente seguramente aumentará su nivel de gasto, como es habitual en esta fecha”. González, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Alberto Hurtado, pone como ejemplo lo ocurrido recientemente en Fiestas Patrias, cuando “una porción muy menor de personas ahorró el aguinaldo”.

Seguramente, “fue mayor la cantidad de personas que no lo gastó en relación a otros años; la gran mayoría, por factores culturales, para estas fechas juega con los límites”.

Pero no hay por qué destrozar la billetera ni sepultar el futuro con tal de hacer muestras de amor y cariño en Navidad. Tampoco se trata de no gastar ni uno, porque sabemos que eso no es posible. ¿Te imaginas una Navidad sin gente gastando plata en regalos? Eso me recuerda esta escena de Los Simpsons:

En fin. Acá te dejamos algunas claves, propuestas por los expertos, para que no sufras tanto haciendo las compras navideñas que ya se avecinan. Toma nota.

1. Austeridad y control del presupuesto

Pablo González dice que lo primero es planificar y reconocer las propias limitaciones de recursos. Es fundamental tener en cuenta la capacidad de pago de las deudas a futuro y los imprevistos que pudieran surgir en los próximos meses. “Llevar los niveles de deuda cerca de los cupos disponibles o de la capacidad de pago, porque se pueden producir imprevistos, por ejemplo, de salud o de pérdida de trabajo, que causarán mucho estrés si no hay dinero para costearlos”.

El presidente de la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (ODECU), Stefan Larenas, coincide y sostiene que los principales problemas para esta Navidad están vinculados a los bajos ingresos y a la inflación.

“Es importante que el consumidor destine un porcentaje para las compras, pero que no se vaya a desesperar comprando de todo y regalando a todo el mundo, porque el futuro se ve complicado”.

Con el futuro se refiere al próximo año, cuyos pronósticos no son los más alentadores. “No se vislumbra como un escenario de recuperación económica, sino al contrario”, sentencia González. Por esta razón, para Larenas “este es un buen momento para entender que los regalos de Navidad no son más que para los niños. Cada uno lo decidirá, pero es importante pensar en que se necesita austeridad”. No nos olvidemos que después de Navidad están las vacaciones de verano y luego la rueda sigue girando: llega el siempre fastidioso marzo, “cuando hay que pagar el arancel escolar, la patente, etcétera”.

El Viejo Pascuero está sacando cuentas: la tendrá difícil este año.

2. Compra con anticipación

En esta fecha o en cualquier otra, el apuro puede llevar a malas decisiones. Eso, dice González, implica “una oferta de menor variedad si se deja para muy cerca de la fecha”.

Joan Dagá recurre a la memoria para poner los escenarios navideños del pasado. Siempre se generan “grandes aglomeraciones en los centros comerciales y un aumento significativo en la demanda, por lo que generalmente hay aumento en los precios”. A ello se suma el inicio del verano, “lo que genera un especial interés por productos asociados a las vacaciones, los cuales también suben de precio”.

3. Cotiza y compara precios

Es un error clásico entre los consumidores y, sin embargo, es una clave básica para después no andar pegándose cabezazos contra la pared. No falta el comentario insidioso del que se dice amigo o amiga: “¡¿Te salió tan caro?! Yo lo compré a la mitad”. Y bueno, al menos para prevenir el daño al orgullo —si es que el presupuesto no te importa tanto—, hay que cotizar y comparar precios.

“Dada la gran cantidad de tiendas online y marketplaces, es posible encontrar el mismo producto a diferente precio, incluso en la misma tienda. Es por esto que es importante cotizar bien”, afirma Dagá.

En Internet puedes encontrar diversos servicios gratuitos que permiten comparar precios. Uno de ellos es justamente SCART, que además permite suscribirse para ser notificado cuando los productos que buscas están en su mejor precio. Otra opción muy recomendable es Knasta o la más tecnológica Solotodo.cl.

4. Cuidado con la tarjeta de crédito

Un error clásico del que debes cuidarte es el siguiente: “la gente considera que la tarjeta de crédito es una prolongación de su salario”, dice Stefan Larenas. Pero claramente no lo es. No hay que olvidar que “si se va a comprar un regalo, por ejemplo un artículo electrónico, y se paga a doce cuotas, eso significará que al final se pagará más de lo que el regalo valía”.

Además del valor del producto, hay que considerar que las tarjetas de crédito implican costos de administración, intereses y, eventualmente, un pago de mora por atraso. Larenas dice que, incluso cuando se paga a “tres cuotas precio contado”, el valor final termina siendo mayor al que se señala del producto. Y esto es por los costos de administración.

Por su parte, Pablo González sostiene que una de las mayores dificultades para las celebraciones navideñas de este año es que “tenemos un escenario con tasas de interés que en el corto plazo seguirán altas. Y el financiamiento de consumo es de corto plazo”.

Por lo tanto, reitera Larenas, “lo primero es tener una Navidad lo más austera posible”. Ojalá pagando al contado y con débito.

Cuidado con las tasas de interés.

5. En lo posible, compra online

Según Pablo González, comprar por Internet tiene la ventaja de que permite vitrinear precios a bajo costo, “solo cambiando de pestaña en el navegador”. El tema es que las personas evalúan si compran de forma presencial u online en función de si tienen o no definido qué quieren comprar. Por lo mismo, una manera “inteligente” de realizar las compras navideñas es definir con anterioridad qué se comprará a quién.

Un error común para Stefan Larenas es terminar comprando “cualquier cosa” de regalo. “Cuando se trata de regalar a los niños, sería importante que se considere una cierta sustentabilidad del producto en el tiempo. Que dure. Aunque cueste dos lucas, si solo dura 24 horas es una pérdida de dinero. Una compra inteligente está relacionada con algo que se necesita y sobre todo que es duradero”.

Un factor que puede hacer reticente a las personas de preferir la comprar online por sobre la presencial, dice González, es “el posible miedo o la complejidad de realizar pagos online”. Sin embargo, reflexiona, “la pandemia borró algo de este temor”.

Comprar por Internet permite “ahorrar en tus compras navideñas”, cree Dagá, dado que es más fácil cotizar y comparar precios. Además, “no tienes que ir a un mall y sufrir las grandes aglomeraciones de gente ni hay que hacer filas”. Un punto no menor considerando las alzas de contagio de covid-19 que se han registrado durante las últimas semanas.

6. Si compras online…

Si se va a optar por el ecommerce, Larenas aconseja considerar dos aspectos fundamentales. “Lo primero es que para cualquier compra online hay 10 días de retracto. Es decir, me puedo arrepentir de lo que compré, ya sea porque no era el producto que esperaba o simplemente porque no me gustó. Y por eso tengo derecho al arrepentimiento”.

El segundo aspecto tiene que ver con la fecha de entrega de los productos. “Si se compra pensando en Navidad, el producto no puede llegar en febrero”, ejemplifica. Y si eso ocurriera, “tengo el derecho a devolverlo y que me reversen el pago”, agrega. Por eso, remarca, es importante “comprar con anticipación”.

7. No te olvides de tu seguridad en Internet

El cibercrimen ha ido en aumento en los últimos años. De hecho, en el último Informe de Defensa Digital anual de Microsoft, que comprende los períodos de julio 2021 y junio 2022, se establece un alza del 74% de los hackeos de datos en Latinoamérica. Por lo mismo, debes tener aún más rigor respecto a la protección de tu privacidad y poner más atención respecto a los sitios que visitas. Más todavía si vas a ingresar información sensible en ellos.

Lo primero, recomienda Dagá, es revisar que el sitio web de la tienda es seguro. Para esto, explica, hay que:

  • Revisar que en la barra del navegador aparezca HTTPS” (y no, por ejemplo, “HTPPS”). Asimismo es importante comprobar que la url del sitio esté bien escrito (por ejemplo www.latercera.com y no wwww.latecera.com).
  • No creer en todas las ofertas: “Hay que tener cuidado con los precios ridículos, debido a que pueden ser estafas”.
  • En caso de estar comprando en una tienda desconocida, “recomendamos googlear antes para revisar comentarios y reviews, y así conocer si hay otras personas que han comprado ahí”.
  • Fijarse en los medios de pago, ya que “generalmente las tiendas online fiables ofrecen varias opciones”.
  • Conocer las políticas de devolución y cambios, tener antivirus al día y no utilizar red de wifi pública.