China ahora pone su mirada en los grandes bancos y anuncia mayor regulación

En el marco de la desaceleración económica, se implementarán test de resistencia para los grandes prestamistas. También se buscará intensificar la investigación anticorrupción.




Si bien las gigantes tecnológicas fueron las primeras en recibir el creciente escrutinio de las autoridades chinas sobre el sector privado, no son las únicas. Beijing ya está avisando que la complejización de la regulación seguirá avanzando y ahora es el turno de los grandes bancos del país.

“No debemos escatimar esfuerzos para prevenir y abordar los riesgos financieros”, señaló en un comunicado la Comisión de Banca y Seguros de China (CBIRC), que junto con el Banco Popular de China (PBOC) acaban de lanzar una campaña de “eliminación de riesgos”.

De acuerdo a lo consignado por South China Morning Post, los reguladores están considerando la implementación de pruebas de resistencia macroprudenciales, como las que se han implementado en buena parte de Occidente tras la Crisis Financiera. Asimismo, se doblegarían los esfuerzos en el área de investigaciones anticorrupción.

El refuerzo de la supervisión de las instituciones crediticias sigue al compromiso de mantener la “continuidad, estabilidad y sostenibilidad de las políticas macro”, adquirido el viernes pasado por el Politburó del Partido Comunista, el máximo órgano de toma de decisiones de dicha institución, conformado por 25 personas entre quienes figura el presidente Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang.

Fuentes de preocupación

En este caso, la motivación para potenciar la regulación provienen principalmente de las preocupaciones en torno a las huellas que dejó en el sistema financiero la pandemia y cómo éstas se desenvolverán en un ambiente de desaceleración económica que seguirá al rebote de 12,7% que experimentó el PIB de China en el primer semestre del año.

Ya en marzo Guo Shuqing, presidente de la CBIRC indicó que el número de préstamos incobrables aumentaría este año, lo que quedó reflejado en los primeros seis meses del año. Según precisó hace un par de semanas Liu Zhongrui, otro funcionario de la misma institución, los préstamos en mora que a fines de junio circulaban en el sector bancario llegaban a los 3,5 billones de yuanes (US$540.790 millones), un incremento de 108.300 millones de yuanes desde principios de 2021.

Por eso, en esta ocasión el mismo regulador plantea que “se deben implementar acciones a medida para cada banco y región para acelerar la eliminación de instituciones de alto riesgo”. Además, especificaron que si bien históricamente los ojos han estado puestos en bancos “deshonestos” más pequeños, en esta ocasión de prestará más atención a los grandes prestamistas, aunque no se detalló de qué manera operará esto.

En tanto, en el plano de la batalla contra la corrupción, de acuerdo a lo conversado por el Politburó la semana pasada, se desplegarían las investigaciones que ya se conocen bien en el país, con la diferencia que se buscaría responsabilizar a los gobernadores provinciales y alcaldes por los riesgos financieros en sus jurisdicciones.

Este año ya se han llevado adelante investigaciones en esa dirección, con el CBIRC emitiendo más de 1.000 multas por un total de 1.160 millones de yuanes (US$179,28 millones) en la primer semestre. Entre los casos más destacados figura el que declaró culpable a cinco funcionarios, justamente del CBIRC, específicamente de la sucursal de Mongolia, por haber aceptado sobornos por un valor de 700 millones de yuanes (US$108 millones), la mayoría proveniente del banco local Baoshang Bank.

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