Credit Suisse: los cambios estructurales en Europa ante crisis energética y las acciones que podrían beneficiarse

Mayor necesidad de gas y energías renovables son parte de los cambios que ve el banco de inversión suizo.


El 24 de febrero pasado se dio inicio al conflicto entre Rusia y Ucrania. Desde entonces, el mundo ha visto como la guerra impulsó el precio de las materias primas, y en particular del petróleo, llevando a la inflación a nivel global a nuevos niveles.

Sin embargo, uno de los efectos que ha dejado el conflicto es la falta de energía en el viejo continente, esto pues Europa y EEUU han optado por reducir sus compras de petróleo y gas a Rusia, país del que eran dependientes.

En este contexto, Credit Suisse elaboró un informe en el que aborda los desafíos en materia energética en Europa, y como el conflicto acerará el tránsito hacia energías renovables, y también quiénes serán los ganadores.

Según el banco de inversión suizo, el temor de Europa a una interrupción total del suministro de gas ruso a través del gasoducto Nord Stream 1 ha aumentado después de que Rusia ya cortó el 60% de las entregas de gas en las últimas semanas, pues está previsto que el gasoducto se detenga para realizar un mantenimiento rutinario anual de una semana de duración a principios de julio y los políticos europeos sospechan que el tiempo de inactividad por mantenimiento podría ser utilizado como un pretexto conveniente para detener las entregas de gas durante mucho más tiempo o para detener los flujos de gas indefi2nidamente.

Para Credit Suisse, “la guerra de Ucrania ha obligado a Europa a emprender el camino de la diversificación de sus suministros energéticos, con un fuerte impulso político hacia importaciones de GNL y energías renovables más rápidas crecimiento. Destacamos las empresas que se benefician de estos dos cambios estructurales en el sector energético. pero en este camino para alcanzar las emisiones netas cero para 2050, Europa ahora se ve obligada a tomar un pequeño desvío porque la reactivación de las centrales eléctricas de carbón aumentará el carbono huella. Sin embargo, creemos que este desvío no desviará permanentemente a Europa de su camino hacia la descarbonización”.

En este contexto, el informe de Credit Suisse Research Alert destaca los cambios estructurales previstos en el sector energético como temas de inversión en energía a largo plazo, de los que los inversionistas pueden beneficiarse a pesar de la volatilidad experimentada recientemente en los precios del petróleo y en los mercados de renta variable.

“Primer cambio estructural en el sector energético: Esperamos una mayor demanda de GNL (gas natural licuado) a partir de los contratos de suministro de GNL a largo plazo y un mayor comercio de GNL a corto plazo en el mercado spot, lo que mantendrá elevados los precios del gas en Europa”, dice el banco.

Y agrega un segundo cambio estructural: “Aceleración del desarrollo de las energías renovables (eólica, solar e hidrógeno) junto con las inversiones en infraestructuras necesarias para ampliar y mejorar las redes de transporte de energía”.

Así, la entidad detalló un grupo de “empresas deberían beneficiarse de los dos cambios estructurales en el sector energético”, entre las que están, para el caso de la necesidad de GNL, Chevron, Equinor, Williams Co, Shell, Chesapeake Energy, Kinder Morgan y New Fortress Energy, entre otras.

En tanto, las compañías que podrían sacar frutos de la crisis ante la necesidad de energías renovables, están Iberdrola, National Grid, Sunnova Energy, Vestas Wind, Xinjiang Goldwind y Xinyi Solar, entre otras.

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