La administración de Biden está considerando una norma para reducir la nicotina en los cigarrillos

cigarro

La política podría juntarse con la propuesta de quitar los mentolados; la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) debe decidir si es que proseguirá con la prohibición de los mentolados antes del 29 de abril.




La administración de Biden está considerando exigirle a las compañías de tabaco que bajen el nivel de nicotina en todos sus cigarrillos vendidos en Estados Unidos, hasta niveles en los que ya no sean adictivos, según gente familiarizada con el asunto.

Los funcionarios de la administración están considerando la política a medida que se acerca la fecha límite para declarar las intenciones de la administración en otro asunto relacionado al tabaco: si prohibir o no, los cigarros mentolados.

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) debe responder en tribunales antes del 29 de abril a una petición ciudadana de prohibir los mentolados, revelando si la agencia pretende llevar una política de este tipo. La administración de Biden está evaluando si inclinarse por seguir adelante con la prohibición de los mentolados o la reducción de nicotina en todos los cigarros, o las dos, declararon personas familiarizadas con el asunto.

La Casa Blanca y la FDA no respondieron inmediatamente al momento de preguntarles por comentarios el lunes.

La política de reducción de nicotina que se está considerando bajaría la sustancia química de los cigarros a niveles no adictivos o mínimamente adictivos, buscando empujar a millones de fumadores a que dejen el cigarro o que cambien a alternativas menos dañinas como los chicles de nicotina, las pastillas o los cigarros electrónicos. Mientras que una prohibición de los mentolados, tendría como objetivo frenar la iniciación a fumar entre los jóvenes, muchos de ellos empiezan con los mentolados. Ambas políticas demorarían años en implementarse y probablemente enfrentarían desafíos legales.

Scott Gottlieb, comisionado de la FDA bajo la administración de Trump, persiguió la prohibición de los mentolados y la reducción de la nicotina en los cigarros como parte de una política de tabaco más amplia que propuso en 2017.

La semana pasada, Nueva Zelanda propuso reducir drásticamente los niveles de nicotina en los cigarros y aumentar la edad legal para fumar como parte de una política amplia que busca terminar con el tabaquismo.

La nicotina por sí misma no causa cáncer, enfermedades al corazón o al pulmón, de acuerdo a la FDA. Pero engancha a la gente a los cigarros, que están relacionados con 480.000 muertes en Estados Unidos cada año.

Las acciones del fabricante Malboro de la matriz Altria Group Inc., cayeron un 6% el lunes en la tarde cuando se supieron las deliberaciones de la administración de Biden.

“Cualquier acción que la FDA tome debe estar basada en la ciencia y la evidencia y debe considerar las consecuencias en el mundo real de esas acciones, incluído el crecimiento de un mercado ilegal y el impacto en cientos de miles de trabajos, desde las granjas hasta las tiendas locales en todo el país”, dijo un vocero de Altria.

Un portavoz de Reynolds American Inc., compañía que fabrica cigarros Camel y Newport, dijo el lunes que los argumentos científicos a favor de la reducción de nicotina son inconclusos y que “hay mejores herramientas para mejorar la salud pública”.

Una investigación financiada por la FDA y el Instituto Nacional de Salud, ha mostrado que cuando casi se eliminan los niveles de nicotina de los cigarros, los fumadores eran más propensos a dejar el hábito o buscar una compensación de nicotina en alternativas menos dañinas, como los cigarros electrónicos o el chicle, comparado con fumadores que continuaron ocupando cigarros con niveles normales de nicotina.

Bajar los niveles de nicotina ha sido un tema de discusión dentro de la FDA desde la década de 1990. Se puede hacer de diferentes maneras, como por ejemplo modificando genéticamente las plantas de tabaco o sacando la nicotina desde la hoja durante el proceso de manufacturación. En 2009, la Ley de Control del Tabaco autorizó a la FDA a ordenar dicho cambio, estipulando que la política debía basarse en evidencia científica.

De manera similar, la prohibición de los mentolados ha estado en la mira de la FDA por años.

La Ley de Control del Tabaco prohibió los aromas de dulces, frutales y especias en los cigarros por su potencial atractivo para los niños, pero dejó sin resolver el tema de los mentolados. La Ley del 2009 estipulaba que la FDA podía prohibir los mentolados solo si es que podía demostrar que la prohibición era un beneficio neto para la salud pública, tomando en cuenta las potenciales consecuencias no deseadas, como un mercado ilegal. La agencia ha estado trabajando en superar ese obstáculo desde entonces.

La FDA concluyó en 2013 que los mentolados son más difíciles de dejar y probablemente significan un mayor riesgo para la salud que los cigarros normales. La agencia dijo que el uso de estos cigarros estaba probablemente asociado con un incremento en el número de iniciados al tabaquismo entre los jóvenes y los adultos jóvenes.

El mentol, un compuesto que se da naturalmente en las plantas de menta, ha sido añadido a los cigarros desde la década de 1920. Entrega una sensación refrescante en la boca y la garganta, similar a la de una pastilla mentolada para la tos. Los funcionarios de la salud han dicho que calma la irritación de garganta producida por el humo del cigarro, haciendo los mentolados más atractivos para los jóvenes y los que nunca han fumado.

La industria del tabaco ha rechazado los hallazgos de la FDA sobre el mentol. Los mentolados representan cerca de un tercio de los 226.000 millones de cigarros que se venden anualmente en el país y son populares entre los fumadores adolescentes y afromaericanos, según datos federales.

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