¿Y si pensamos como científicos?

"Jeff Bezos dijo que 'si no cambias de opinión frecuentemente estarás equivocado muchas más veces'. Entonces, ¿esto nos hace ser incongruentes o poca consistentes? ¡No!"




Viendo libros, me atrajo en especial uno, cuyo título era “Think Again” de Adam Grant (“Piensa de nuevo”). Me gustó porque era un llamado a la acción muy relevante para un entorno que cada vez tiene más preguntas, pero menos respuestas. Pareciera que, si eres inteligente, siempre tendrás respuestas, ya que sabes resolver problemas complejos muy probablemente de manera rápida y posees una gran capacidad de aprendizaje. Observando lo que estamos viviendo hoy como sociedad, me lleva a creer que, o no hay tanta gente inteligente como antaño o definitivamente se requiere sumar otras habilidades. Adam Grant, nos dice que para poder estar al ritmo de los cambios, uno necesita cuestionar nuestras creencias más frecuentemente. Es decir, a nuestra habitual definición de inteligencia debemos agregar la habilidad de repensar y desaprender si queremos resolver los desafíos de hoy o crear nuevos caminos de desarrollo. El repensar debiese convertirse en un hábito, así es, y tener la humildad de entender que estar equivocado es la única forma de saber que estamos aprendiendo. Jeff Bezos dijo que “si no cambias de opinión frecuentemente estarás equivocado muchas más veces.” Entonces, ¿esto nos hace ser incongruentes o poca consistentes? ¡No!

Quienes somos, es cuestión de qué valoramos y no lo que creemos. Esto nos da la libertad o la flexibilidad de ir actualizando nuestras creencias. Si no actualizamos nuestras creencias poco a poco nuestra ignorancia irá en aumento, y si a la ignorancia le agregamos confianza nos vemos enfrentado a la arrogancia. El autor de Think Again, como una posible manera de establecer el replantearse nuestras creencias como hábito, nos invita a pensar como científicos. La razón es que los científicos colocan la humildad antes que el orgullo, la duda antes que la convicción y la curiosidad antes que lo definitivo. Los científicos están en una constante búsqueda de la verdad, inclusive si eso significa probar que estuvieron equivocados en el pasado. Contrario a lo que se puede pensar, los científicos tienen mucha flexibilidad y están constantemente repensando, aprendiendo y desaprendiendo. Y no se trata solo de ser abierto de mente como nos gusta a veces describirnos, sino ser activamente abierto de mente, buscando razones porque puedo estar equivocado y no razones de porque estoy en lo correcto.

El vivir lleno de dudas, preguntas, desaprendiendo y constante replanteamientos es mucho más difícil que vivir lleno de respuestas a todo en base a nuestras convicciones estáticas. Tal vez para el mundo incierto de hoy, necesitamos pensar más como científicos, donde el cambiar de opinión signifique que estamos en el camino correcto.

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