Presidente de BlackRock, Larry Fink: "Estamos al borde de un cambio estructural de las finanzas"

Larry Fink Headshot

El gerente general de la gestora de activos comenta que sus clientes están impulsando una profunda reevaluación del riesgo y el valor de los activos.


Desde Europa a Australia, de América del Sur a China y a lo largo de todo Estados Unidos, existe una pregunta que se repite entre los clientes de BlackRock: cómo modificar sus portafolios para enfrentar los riesgos asociados al cambio climático, donde destacan los impactos de las regulaciones sobre los precios, costos y demanda.

En la carta anual dirigida a los gerentes generales de las compañías en las que BlackRock invierte, el presidente de la gestora de activos, Larry Fink, deja clara su postura respecto al cambio climático: "Yo creo que estamos al borde de un cambio estructural de las finanzas".

Si bien Fink afirma que el mercado ha sido lento en reflejar duradero impacto que tendrá en el crecimiento económico, la conciencia respecto a la situación climática "está cambiando muy rápido (...) Se ha convertido en un factor decisivo en las proyecciones a largo plazo de las compañías".

Para armar los portafolios, los inversionistas están incluyendo una serie de preguntas enfocadas en el riesgo de inversión que implica el calentamiento global: "¿Qué pasará con las hipotecas a 30 años – un pilar fundamental de las finanzas – si los acreedores no pueden estimar el impacto del riesgo climático para un horizonte tan extenso, y si no hay un mercado viable para seguros sobre inundaciones o incendios en áreas afectadas? ¿Qué pasa con la inflación, y a su vez con las tasas de interés, si el valor de los alimentos aumenta a causa de sequías o inundaciones? ¿Cómo podemos modelar el crecimiento económico si los mercados emergentes ven caer su productividad como consecuencia de temperaturas muy altas?".

Con estas preguntas sobre la mesa, Larry Fink comenta que los clientes de BlackRock están impulsando una profunda reevaluación del riesgo y el valor de los activos. Y considerando que el mercado incorpora el riesgo futuro en sus proyecciones, "veremos cambios en la asignación de capitales más rápido que los mismos cambios climáticos. En el futuro cercano – y más pronto que lo que muchos anticipan – habrá una importante reasignación de capital", dice Fink.

Los requisitos de BlackRock

Pero el riesgo climático no es la única preocupación que plantea BlackRock. El presidente de la administradora de fondos indica en su carta que los inversionistas y las aseguradoras necesitan tener una visión más clara respecto a cómo las empresas

manejan los temas relacionados a la sustentabilidad.

"Esta información debe ir más allá del clima (...) abarcando temas como la diversidad de su fuerza de trabajo, la sustentabilidad de su cadena de abastecimiento, o qué tan bien está protegiendo los datos de sus clientes. Las perspectivas de crecimiento de cada compañía están ligadas a su capacidad de operar de manera sustentable y de rendir cuentas a todos sus accionistas", dice Fink.

Por esto, BlackRock hace un llamado a las compañías en las que invierte. En primer lugar, Larry Fink solicita a nombre de sus clientes, que las entidades publiquen un reporte para fin de año bajo los lineamientos del Sustainability Accounting Standards Board (SASB) relativos a su industria, o bien que publiquen un informe con datos semejantes relevantes para su industria en particular. En segundo lugar, la gestora pedirá a las compañías este año que reporten riesgos relativos al clima en línea con las recomendaciones del Task Force on Climate related Financial Disclosures (TCFD).

"BlackRock cree que el SASB entrega un conjunto claro de normas para reportar información de sustentabilidad respecto a una amplia gama de temas, desde prácticas laborales hasta privacidad de los datos y la ética empresarial. Para evaluar y reportar los riesgos relacionados con el clima, así como los asuntos de gobierno corporativo que son esenciales para

manejarlos, el TCFD proporciona un valioso marco de trabajo" afirma Fink.

Ambas solicitudes serán fundamentales en las decisiones de inversión de BlackRock, pues la gestora utilizará esto reportes para determinar si las compañías están manejando y supervisando estos riesgos dentro de sus negocios de manera correcta y si están planeando para el futuro de manera apropiada.

"A falta de sólidos reportes, los inversionistas, incluyendo a BlackRock, concluirán cada vez más, que no están

manejando en forma adecuada el riesgo. Consideramos que cuando una compañía no logra de manera efectiva abordar un tema

material, sus directores deben hacerse responsables", agrega Fink.

El gerente general de la administradora de fondos concluye que ante el trabajo que ha realizado BlackRock con las empresas sobre cómo reportar, y los crecientes riesgos de inversión relativos a sustentabilidad, "cuando las compañías no estén progresando lo suficiente en reportes en materias de sustentabilidad, las prácticas del negocio y los planes que los guían, vamos a estar cada vez más inclinados a votar en contra de la administración y la junta directiva".

El año pasado BlackRock votó en contra o se abstuvo de votar respecto a 4.800 directores en 2.700 compañías.

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